El 9 de febrero el foro-tertulia La Luz contó con el doctor Damián García-Olmo, cirujano con dedicación al cáncer colorrectal y la proctología, pionero en el uso clínico de células madre para tratar procesos quirúrgicos y nombrado uno de los mejores médicos de España por Forbes. Es murciano de nacimiento y vocación, y ejerce como jefe de cirugía en la Fundación Jiménez Díaz, en Madrid.
Durante su intervención el doctor Damián García-Olmo explicó el concepto de cirugía mínimamente agresiva para referirse al camino hacia el que está dirigiéndose el tratamiento de los tumores colorrectales: “Se intervienen cada vez menos porque cada vez contamos con mejores soluciones, y la cirugía debería quedar solo para quitar cicatrices o resolver problemas pequeños, no hacer grandes intervenciones quirúrgicas que puedan resolverse con fármacos o con otros métodos, porque el organismo siempre pasa factura después de una cirugía y la respuesta será tan grande como sea la cirugía”.
La inmunoterapia
El desarrollo de la inmunoterapia ha cambiado de manera drástica el tratamiento del cáncer colorrectal, ya que este tipo de terapia permite “estimular la capacidad del ser humano de actuar contra el cáncer”, un mecanismo que nuestro sistema inmunitario no realiza por sí mismo, ya que “el cáncer forma parte del sujeto que lo padece y tiene el mismo aspecto genético, por lo que el sistema inmune no lo reconoce como extraño, es como un órgano más”, apuntó el doctor Damián García-Olmo.
Estos avances, que ya se utilizan en los hospitales españoles, se traducen en que a día de hoy estos tumores cuenten con un 80% de supervivencia.
La incidencia aumenta en el cáncer colorrectal
Si la buena noticia es la inmunoterapia, la mala noticia en materia de cáncer colorrectal es el aumento en la incidencia, la cual “va subiendo en sociedades desarrolladas y, lo que es peor, está bajando la edad de aparición: ya se ha convertido, si juntas hombres y mujeres, en la causa de muerte por cáncer más frecuente”, advirtió el doctor.
Por esto, el cribado de este tipo de cáncer también está bajando, y a día de hoy los programas de detección temprana se comienzan a hacer a los 45 años. Estos programas de cribado son de vital importancia debido a que la población joven tarda mucho tiempo en consultar a un especialista cuando aparecen los primeros síntomas (el más frecuente es sangrar al defecar), lo que lleva a que el cáncer colorrectal se detecte en estadios avanzados.
Debido a ello, el especialista en cáncer colorrectal terminó haciendo un llamamiento a la responsabilidad para acudir a los programas de cribado si así se les solicita, como ir al médico en caso de tener síntomas, ya que el cáncer colorrectal “es una enfermedad tratable, curable y, en el peor de los casos, cronificable. Pero hay que cogerlo a tiempo”.
