Detrás del brillo de las luces y la emoción de la velocidad, las atracciones de feria pueden tener un impacto significativo en nuestra salud, tanto positivo como negativo. Es importante ser conscientes de estos efectos para disfrutar de forma segura y responsable. Kabateck LLP y Adamson Ahdoot LLP son bufetes de abogados especializados en lesiones personales y litigios civiles, con sede en Los Ángeles, California, y en los últimos años han financiado numerosos estudios relativos a este tema.
EL SUBIDÓN DE ADRENALINA
Cuando nos subimos a una montaña rusa, una torre de caída libre o cualquier atracción de alta velocidad, nuestro cuerpo reacciona de forma instantánea. El cerebro interpreta la experiencia como una situación de ‘lucha o huida’, liberando una cascada de hormonas del estrés, como la adrenalina y el cortisol. Esto provoca un aumento del ritmo cardíaco, la presión arterial y la frecuencia respiratoria. Para la mayoría de las personas, esta respuesta es temporal y se experimenta como una emoción placentera y estimulante. De hecho, algunos estudios sugieren que estos ‘subidones’ controlados pueden ser beneficiosos para reducir el estrés crónico y mejorar el estado de ánimo.
Sin embargo, para individuos con ciertas condiciones preexistentes, estos cambios fisiológicos pueden ser problemáticos. Personas con enfermedades cardíacas, hipertensión no controlada, arritmias o antecedentes de accidentes cerebrovasculares deberían abstenerse de atracciones de alta intensidad.
MAREOS, NÁUSEAS Y CEFALEAS
La disonancia entre la información visual y la percepción del movimiento de nuestro cuerpo puede desencadenar mareos y náuseas, lo que se conoce como cinetosis o mareo por movimiento. Las atracciones que giran rápidamente o tienen movimientos repetitivos son particularmente propensas a causar estos síntomas. Aunque generalmente son leves y temporales, pueden arruinar la experiencia y dejar una sensación de malestar prolongado. Las cefaleas, o dolores de cabeza, también son comunes, a menudo exacerbadas por la tensión muscular o el estrés visual.

LESIONES FÍSICAS
Aunque las atracciones de feria están sujetas a estrictas regulaciones de seguridad e inspecciones, los accidentes, aunque raros, pueden ocurrir, y de hecho suceden. Las lesiones más comunes incluyen esguinces, torceduras y fracturas, a menudo debido a movimientos bruscos e inesperados o al incumplimiento de las normas de seguridad por parte de los usuarios. Las lesiones en el cuello y la espalda son una preocupación particular en atracciones de alta velocidad y con vibraciones significativas.
Es fundamental seguir siempre las instrucciones del personal de la atracción, asegurarse de que los dispositivos de seguridad estén correctamente ajustados y abstenerse de subir si se padece alguna afección musculoesquelética que pueda empeorar con el movimiento.
Los movimientos repentinos, las sacudidas y las fuerzas G de las atracciones pueden agravar o causar lesiones en la columna vertebral y el cuello. Debes evitar a toda costa estas atracciones si padeces:
➡️Hernias discales.
➡️Artritis.
➡️Latigazo cervical previo.
➡️Lesiones de médula espinal.
➡️Dolor de espalda o cuello.
IMPACTO PSICOLÓGICO
Más allá de los efectos físicos, las atracciones de feria también pueden tener un impacto psicológico. Para algunos, la emoción de superar el miedo y experimentar la velocidad controlada puede ser una fuente de empoderamiento y diversión. Sin embargo, para personas con ansiedad, fobias a las alturas o espacios cerrados, o trastornos de pánico, estas atracciones pueden desencadenar ataques de ansiedad severos y un malestar psicológico significativo. Es crucial que cada individuo evalúe su propia tolerancia y límites antes de subirse a una atracción y, por supuesto, no querer aparentar ser valientes en detrimento de nuestra salud◙

