Los deportes electrónicos o esports son una realidad emergente entre los jóvenes españoles. A pesar de llevar ya varios años constituido como sector profesional y con un impacto económico muy considerable, a menudo siguen siendo vistos como simples videojuegos, pérdidas de tiempo o foco de problemas entre los que no lo practican.
Ismael Marín, del equipo de comunicación de UCAM Esports Club, explica que estos “tienen una estructura competitiva muy parecida a la de los deportes tradicionales como ocurre en el fútbol o el baloncesto”.
Esta estructura, organizada en clubes, además de los jugadores profesionales, también incluye a sus entrenadores, psicólogos o fisioterapeutas, entre otros. “Al igual que pasa con los deportes tradicionales – explica Ismael Marín -, estos tienen la característica de que puedes competir contra otros y, al mismo tiempo, mejorar tus habilidades individuales”.
Los beneficios de los deportes electrónicos
A nivel individual, los deportes electrónicos tienen beneficios en el desarrollo cognitivo de los jugadores. La Universidad Católica de Murcia realizó un estudio capitaneado por el psicólogo Carlos Valls, que demostró que los jugadores profesionales de deportes electrónicos contaban con mejores habilidades psicomotrices, mayor velocidad de reacción y mejor memoria visual que las personas que no practican con tanta frecuencia los deportes electrónicos.
Dentro del mundo de los esports, como ocurre con los deportes tradicionales, existen modalidades individuales y de equipo. Estos segundos son los que más protagonismo están teniendo en los últimos años y, debido a su característica de equipo, también tienen beneficios específicos.
Ismael Marín explica que estos videojuegos “favorecen mucho aprender a jugar en equipo porque cada uno tiene un ‘papel’ para conseguir la victoria. A nivel de sinergia en el equipo, se necesita mucha compenetración, saber leer lo que va a hacer la otra persona, desarrollar un trabajo común para afrontar la partida porque pueden ser muy buenos a nivel individual, pero si no hacen una buena gestión de equipo con coordinación, no consiguen el objetivo. Estas dinámicas luego se pueden trasladar a otras esferas de la vida”.
Puestos de trabajo
Aunque es común escuchar a los más pequeños decir que quieren ser jugadores profesionales de deportes electrónicos ya que muchos de sus ídolos actuales lo son, la realidad es que este universo incluye muchos otros puestos de trabajo relacionados sin ser directamente jugadores.
Al igual que ocurre en los deportes tradicionales, los electrónicos se organizan en clubes deportivos. Estos tienen equipos para cada uno de los videojuegos que tengan profesionalizados.
Dentro de cada equipo existe la figura del jugador profesional que es el más conocido, pero también “entrenadores, analistas, el staff deportivo como fisioterapeutas para tratar las afecciones físicas típicas como pueden ser la del túnel carpiano o de espalda, psicólogos deportivos, preparadores físicos. Se incluye la parte de comunicación, marketing, gestión de eventos, multimedia, dirección del club y mantenimiento de los equipos”, explica Ismael Marín.
