El Colegio de Veterinarios de la Región de Murcia ha lanzado una nueva edición de la campaña para concienciar sobre la vacunación. Bajo el lema ‘cuídalos, cuídanos’, pretende hacer llegar a la población la importancia de vacunar a nuestros animales contra la rabia y la leishmaniosis. Teresa López, presidenta del Colegio de Veterinarios de Murcia, recuerda que ambas enfermedades son zoonóticas, es decir, pueden llegar a las personas.
“En el caso de la rabia, enfermedad de vacunación anual obligatoria, aún no se alcanza el 80% de animales vacunados”, explica Teresa López. Esta cifra, explica, asegurarían la cobertura vacunal en la población.
A pesar de que la rabia es una enfermedad que actualmente no está presente en nuestro país, Teresa López recuerda que esta situación puede cambiar en cualquier momento. “Hay que tener en cuenta que las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla están próximas a Marruecos, donde la enfermedad es endémica, y durante el pasado año han tenido casos de rabia en animales de compañía; hace pocos meses un perro con rabia procedente de Marruecos atravesó la Península Ibérica y llegó hasta cerca de París, donde mordió a varias personas. Por tanto, aunque no sea una enfermedad que veamos a diario, el riesgo sí está muy presente”, asegura la presidenta del Colegio de Veterinarios de Murcia.
La leishmaniosis
En el caso de la leishmaniosis, resulta más difícil de controlar porque se transmite por un mosquito que es autóctono de la zona mediterránea.
“Para esta enfermedad– continúa la presidenta de los veterinarios murcianos -, la vacuna no es obligatoria y lleva pocos años en el mercado, además de que solamente se puede aplicar en animales que aún no son portadores del protozoo. Estos hechos hacen que el porcentaje de perros vacunados sea menor aún”.
A pesar de que solo se puede administrar a animales no portadores de la enfermedad, la vacunación contra la leishmaniosis “es una herramienta muy útil para cambiar la alta prevalencia en nuestra zona, ya que haría que los perros vacunados dejen de ser posibles reservorios de la enfermedad”, asegura Teresa López.
Casos de rabia y leishmania en humanos
Respecto a la rabia en los seres humanos, cuando aparecen los primeros síntomas la enfermedad ya es mortal, por lo tanto se tienen que implementar medidas preventivas tras la mordedura de un animal de compañía o cualquier mamífero sospechoso de padecer rabia (murciélagos, ardillas, mapaches, etc).
En el caso de la leishmania, es un parásito que, en condiciones normales, nuestro sistema inmune es capaz de combatir. Pero en el caso de las personas inmunodeprimidas, esto no es así y produce una grave enfermedad que puede ser mortal.
Cuándo vacunar contra rabia y leishmania
“Para ninguna de estas enfermedades influye la época del año, lo que influye es la edad del animal. En el caso de la rabia, es obligatorio vacunar de forma anual a partir de los 3 meses de edad. En el caso de la leishmania, es aconsejable a partir de los 6 meses y siempre haciendo un análisis previo para descartar la presencia del parásito”, explica la presidenta de los veterinarios.
Por otro lado, el cambio climático alarga la temporada de actividad de los vectores que transmiten los patógenos, por tanto aumenta la probabilidad de contagio de enfermedades como la leishmaniosis. Del mismo modo, este cambio de temperatura está haciendo que los mosquitos alcancen zonas que antes eran demasiado frías, como es el caso del País Vasco.
Hábitos saludables para nuestros animales
Teresa López, presidenta del Colegio de Veterinarios de la Región de Murcia, enumera una serie de recomendaciones para cuidar la salud de nuestros animales.
- Veterinario antes y durante: antes de adquirir una mascota, debes informarte de sus cuidados (vacunas, desparasitación, seguimiento). Cuando el animal ya esté en casa, hay que vigilarlo y llevarlo al veterinario ante cualquier cambio en su comportamiento o síntoma, y seguir el plan que nos recomiende el profesional.
- Repelente: en el caso de la leishmaniosis, se aconseja un método repelente de parásitos externos con eficacia demostrada contra flebótomo y evitar dar paseos en las horas de mayor actividad de éstos, al amanecer y atardecer. Se recomienda asegurar que el método repelente sea también eficaz contra pulgas y garrapatas, que pueden transmitir otro tipo de enfermedades. Recordar, por último, la importancia del análisis anual para determinar si nuestro perro es portador de leishmania y , dependiendo del resultado, optar entre vacunación o tratamiento.
