Una mala manipulación de verduras en casa también puede producir una intoxicación alimentaria

La profesión veterinaria es una de las más amplias dentro del sector sanitario, o incluso la más amplia. Su campo de trabajo no solo incluye diferentes especies de animales, sino que dentro de cada especie también existen especialidades. Además, incorpora labores menos conocidas como es el caso de la seguridad alimentaria.

Beatriz Jiménez Orenes, estudiante del grado en Veterinaria por la Universidad de Murcia y futura profesional interesada en la seguridad alimentaria, explica que existen diversas maneras de especializarse en esta cuestión, como másteres o desde la rama química.

Después de la formación, explica Beatriz Jiménez Orenes, además de trabajar en el sector público, el veterinario especializado en seguridad alimentaria puede ejercer en empresas privadas que realizan auditorias. “Cuando haces productos alimentarios, además de los requisitos básicos que te exige la Ley, puedes solicitar que una empresa te realice una auditoría para comprobar que cumples con unos requisitos todavía más específicos. Esto beneficia a las empresas porque les permite demostrar su calidad superior”, explica la estudiante de veterinaria.

Seguridad alimentaria en productos de origen vegetal

Aunque la seguridad alimentaria que más se conoce es la que está relacionada con los productos de origen animal, los que tienen un origen vegetal como pueden ser las verduras que consumimos en casa o los productos derivados de plantas como especias, también requieren de la presencia de un veterinario especializado para asegurarnos de que no son peligrosos para la salud.

En el caso de Beatriz Jiménez Orenes, estudiante en prácticas en una empresa en la que se realizan auditorías sobre productos de origen vegetal, explica que la labor de este tipo de profesionales incluye “trabajo de campo, en el que tomamos muestras para enviarlas a laboratorio, en el que analizamos el estado microbiológico del producto y la higiene que lo rodea para saber si es compatible con el consumo humano”, explica.

Este análisis también incluye el ‘alimento’ del propio producto de origen vegetal, es decir, el agua de riego o los abonos que se hayan utilizado. Todos estos elementos, explica la futura veterinaria, deben contar con fichas técnicas y proceder de proveedores específicos para asegurar la calidad.

En casa

Pero la seguridad alimentaria no acaba en los campos, ni en los supermercados. En el hogar se producen la mayoría de intoxicaciones alimentarias debido, de manera más frecuente, a una mala manipulación del alimento.

Entre los fallos más frecuentes, Beatriz Jiménez Orenes explica que están la mala refrigeración del alimento, o la contaminación cruzada “cuando, por ejemplo, cortamos en la misma tabla o con el mismo cuchillo un producto animal crudo y un producto de origen vegetal”.

Del mismo modo, la futura veterinaria recomienda lavar siempre los alimentos vegetales con lejía alimentaria, así como evitar que estos entren en contacto con telas como los trapos que mantienen la humedad y que pueden ser portadoras de microorganismos.

Al mismo tiempo, con el verano a la vuelta de la esquina, Beatriz Jiménez Orenes recomienda los productos de origen vegetal, como ensaladas, como alternativa más segura e igualmente factible para comer fuera de casa. De esta manera, reducimos el riesgo de intoxicación alimentaria frecuentes en verano como la salmonelosis.

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