Este año la Organización Mundial de la Salud cumple 75 años con la vista puesta en el futuro de la salud. Pablo Ramírez, director del Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria Pascual Parrilla (IMIB), explica cuáles son los retos y objetivos dentro del campo de la investigación biosanitaria con motivo del Día Mundial de la Salud el 7 de abril.
PABLO RAMÍREZ: En el Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria Pascual Parrilla plantemos como retos y objetivos seguir creciendo en producción científica de calidad con una aplicabilidad clínica, potenciar los grupos clínicos de investigación y los ensayos clínicos en fases precoces, apostar de forma sólida por la innovación y la transferencia de los resultados (que la investigación vierta de forma directa en un beneficio para los pacientes), y atraer financiación europea que nos haga más competitivos en la investigación biosanitaria internacional.
También la dirección del IMIB está trabajando de manera muy comprometida por la implicación de la sociedad en la investigación biosanitaria, a través de campañas de difusión a la sociedad y con participación de asociaciones de pacientes.
«Una de las fortalezas de la investigación biosanitaria es el talento del personal investigador»
S21: ¿Cuáles son las debilidades y fortalezas en el campo de la investigación biosanitaria?
P.R.: En el IMIB somos fuertes en diferentes campos de la investigación biosanitaria, pero, además, nuestros investigadores cuentan con una gran capacidad de adaptación que dejaron patente durante la COVID-19, donde se aunaron esfuerzos y se creó un área transversal COVID que dio fruto a 14 proyectos.
Incluso uno de nuestros investigadores, el doctor Orenes, recibió la medalla al mérito civil por su implicación en la investigación durante la pandemia, inventando unas ‘trampas’ capaces de detectar el virus en el aire de espacios cerrados.
Algunas de las fortalezas que presenta la investigación biosanitaria, no solo en el IMIB sino en todo el territorio nacional, es el talento, personal investigador con una excelente formación, tanto en el ámbito de la ciencia básica como en el de la clínica, y que a pesar de contar con recursos menores a los que se manejan en países europeos, consiguen realizar grandes aportaciones y avances científicos.
Como puntos débiles a mejorar, quiero reseñar la escasa remuneración económica que perciben quienes deciden apostar por una carrera científica, y las dificultades para la estabilización.
«De nada va a servir alargar la vida de la población si no va a vivir esos años con una calidad digna»
Seguimos a la espera de tener una carrera científica investigadora que posibilite la consolidación del empleo, y que la remuneración económica sea acorde a las exigencias tanto curriculares como personales, aunque se está trabajando desde el Gobierno Regional en políticas que hagan que este escenario cambie lo antes posible.
S21: Actualmente, la esperanza de vida se alarga, pero aumenta la cronicidad ¿Debe ir la investigación por el camino de alargar la vida o de mejorar la calidad de los años que resten?
P.R.: Considero que ambas deben ir de la mano, pues de nada va a servir alargar la vida de la población si no va a vivir esos años con una calidad digna. Por tanto, se debe poner el esfuerzo en tener una población con una calidad de vida digna.
S21: Hemos conquistado grandes hitos en la investigación como la medicina génica que ha cambiado el panorama, ¿abren estos avances la puerta a ‘ganarle la partida’ a la muerte?
P.R.: Nos encontramos muy lejos de ganarle la partida a la muerte.
Debemos partir de la idea de que nuestra existencia es finita, ya que sin esta premisa el sentido de nuestra vida se disiparía. Pero se están dando grandes pasos para alargar la vida de la población.
