ESPECIAL NAVIDAD
Casi la mitad de la población española se ha realizado algún retoque estético. Esta cifra tan alta se explica con el auge en los últimos años de técnicas de esté- tica menos invasivas y con recuperaciones más rápidas e incluso instantáneas, lo que ha hecho que muchas personas se decidan a ‘retocarse’ ahora que no significa tener que pasar por un quirófano, anestesia, reposo, etc.
En este contexto, la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) advierte de que el 65% de los procedimientos se llevan a cabo por profesionales no cualificados, el 20% de los mismos se realizan en centros de belleza no regulados, peluquerías e incluso en domicilios.
Este tipo de retoques, sobre todo esos menos invasivos, son una opción muy recurrida en el mes de diciembre, con el objetivo de ‘solucionar’ los efectos en la piel que hemos ido acumulando durante todo el año y, así, ‘mejorar’ nuestro aspecto de cara a las festividades navideñas como cenas de empresa y similares.
Ante esta situación, es necesario recordar la campaña ‘Tu cara ya no me suena’, que la SEME lanzó para advertir de las consecuencias de acudir a profesionales y centros no autorizados con el objetivo de realizarse retoques estéticos. “La mala praxis está detrás de los pómulos hinchados, los labios desproporcionados o las cejas asimétricas… Y esto es solo la punta del iceberg. La medicina estética realizada por las manos equivocadas altera la expresión genuina de los pacientes y pone en peligro su salud y autoestima” reza la campaña divulgativa de la SEME.
En esta campaña también comparten algunas ‘banderas rojas’ que deben hacernos desconfiar, como “te pincho en casa, total, son dos minutos” o “el riesgo es cero, llevo haciéndolo años”. La SEME combate estas afirmaciones advirtiendo de que la medicina estética debe ejercerse en centros autorizados por la Consejería de Sanidad de la Comunidad Autónoma en cuestión, y que la medicina estética, ni es sencilla ni es inocua.
CÓMO ESTAR SEGURO
En contraposición, los médicos estéticos recomiendan unos pasos para asegurarte de que estás en buenas manos para tu retoque estético:
➡️Verifica la autorización del centro. Busca en REGCESS que el centro cuenta con la autorización U.48, otorgada por la Consejería de Sanidad.
➡️Confirma la titulación oficial del profesional. Comprueba en CGCOM (Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos) que es médico y se encuentra colegiado.
➡️Pide la identificación. Una vez en el centro, si el médico no la lleva de forma visible, exige verla. Si ponen trabas, vete.
➡️Cúrate en salud. No olvides exigir el sello con los productos empleados por tu médico.
➡️Asegúrate de que se usa material adecuado. Exige que peguen en tu informe médico la pegatina con el número de registro del material. Hay quien compra materiales ilegales por internet.
➡️Busca un plus de confianza. El distintivo de la SEME no solo garantiza que el centro tiene la U.48, también asegura la cualificación de sus médicos.
TÉCNICAS QUE SON MEDICINA ESTÉTICA

Para completar la campaña divulgativa, la SEME recoge nueve procedimientos que, por ley, solo puede realizar el médico estético: la infiltración de toxina botulínica (conocida como botox), plasma rico en plaquetas, infiltración de ácido hialurónico, infiltración de bioestimulantes, cualquier tipo de tecnología médica como radiofrecuencia o ultrasonidos, hilos tensores, procedimientos vasculares como varices o arañas vasculares, mesoterapia y carboxiterapia, y peeling médico.
Del mismo modo, si has acudido a un profesional no cualificado y el resultado que has obtenido en tu retoque estético no es el adecuado, la SEME comparte las complicaciones típicas de la mala praxis que solo un médico estético puede solucionar:
🔴Asimetrías faciales. Parálisis transitoria del músculo por una infiltración inadecuada de toxina botulínica. Resultado: caída de párpado.
🔴Infecciones. Cualquier material infiltrado por las manos equivocadas puede causar abscesos, fiebre y, en casos extremos, sepsis.
🔴Necrosis. Una inyección inadecuada de ácido hialurónico puede obstruir vasos sanguíneos, provocar muerte de tejido y desembocar en pérdida de funcionalidad.
🔴Reacciones alérgicas y más. En concreto la infiltración de materiales no autorizados por la AEMPS puede provocar graves consecuencias para el paciente, como un shock anafiláctico.
🔴Quemaduras. Manejados por profesionales no acreditados el láser, la radiofrecuencia médica o los HIFU pueden causar quemaduras, hiperpigmentación y daño en tejidos◙
REDACCIÓN
