Las empresas, conscientes de su responsabilidad social y del impacto directo en la productividad, están comenzando a implementar políticas y programas que promueven el bienestar emocional de sus empleados.
Durante mucho tiempo la salud mental fue relegada a un segundo plano por las empresas, eclipsada por la productividad y los resultados económicos. Sin embargo, el coste de esta invisibilidad es elevado: estrés crónico, ansiedad, depresión, agotamiento y un alto absentismo laboral, son solo algunas de las consecuencias de un entorno laboral que no prioriza el bienestar emocional de sus trabajadores.
Afortunadamente, estamos asistiendo a un cambio de paradigma. Cada vez más empresas reconocen que un empleado feliz y saludable es un empleado más productivo, creativo y comprometido con la organización.
La salud mental se ha convertido en un factor clave para la atracción y retención de talento, así como para la construcción de una imagen corporativa sólida y responsable.
LA REALIDAD EN CIFRAS
La salud mental se ha puesto en cabeza como la causa principal de absentismo laboral en España. Los trastornos de salud mental son responsables de aproximadamente el 51,4% del total de las bajas por enfermedad en nuestro país (INE). El estrés laboral, la ansiedad y la depresión son los tres problemas que prevalecen en el interior de esta estadística. La precariedad laboral, la sobrecarga de trabajo y la falta de apoyo son las tres causas que alegan los afectados que padecen alguna o varias de estas tres enfermedades.
¿QUÉ PUEDEN HACER LAS EMPRESAS?

Promover la salud mental en el ámbito laboral requiere un enfoque integral que abarque desde la prevención hasta la intervención. Algunas medidas clave incluyen la creación de un entorno laboral saludable, donde se fomente la comunicación abierta, el respeto, la empatía y el trabajo en equipo.
Algunas empresas han obtenido resultados significativos tan solo ofreciendo facilidades a la hora de teletrabajar, permitir horarios flexibles, y diversas opciones que facilitan el equilibrio entre la vida laboral y la personal. Otras han optado por promover el desarrollo profesional, brindando oportunidades de crecimiento y aprendizaje que estimulen la motivación y el sentido de logro dentro de su empresa.
ALGUNOS EJEMPLOS
🟢Telefónica ha integrado como prioridad el bienestar emocional en su estrategia de recursos humanos, ofreciendo programas y recursos para todos sus empleados.
🟢Inditex ha implementado un enfoque holístico que aborda tanto la salud física como la mental.
🟢Banco Santander y BBVA han desarrollado programas de bienestar que incluyen servicios de asesoramiento psicológico y oferta actividades para reducir el estrés.
🟢Mapfre e Iberdrola también tienen programas que promueven la salud mental de sus trabajadores.
LAS CLAVES
La clase es facilitar el acceso a recursos, ofrecer servicios de asesoramiento psicológico gratuito, programas de bienestar y actividades que promuevan la relajación y el manejo del estrés. La capacitación de los líderes también ha resultado una fórmula eficaz. Formar a los responsables de equipo para que puedan identificar y abordar los problemas de salud mental de sus subordinados, en lugar de ignorarlos, como se venía haciendo hasta ahora, tambiénh es útil. Y, por supuesto, reducir el estigma promoviendo campañas de concienciación y sensibilización para eliminar los prejuicios y fomentar la búsqueda de ayuda.
EL PAPEL DE LOS EMPLEADOS

Que nadie se equivoque pensando que el cuidado de la salud mental en el trabajo debe recaer exclusivamente en las empresas, puesto que la responsabilidad es compartida. Los empleados también deben tomar medidas para proteger su bienestar emocional, como la práctica de hábitos saludables a modo de ejercicio físico, alimentación equilibrada y el descanso adecuado. Establecer límites claros entre el trabajo y la vida personal. A menudo esta cuestión se achaca a la empresa, pero en muchos casos somos los trabajadores los que no paramos de pensar en el trabajo.
Fomentar relaciones positivas con el resto de trabajadores con un mantra bastante sencillo: no hagas ni digas nada a un compañero que no te gustaría que te lo dijeran o hicieran a ti.

