
Voy a centrar el contenido de este artículo en el maltrato en el noviazgo, ya que, a pesar de la información y la sensibilización existente en la sociedad en torno a este tema, según distintos estudios realizados en España, son los jóvenes de entre 15 y 29 años, los que más se ven implicados en este tipo de violencia como víctimas y como agresores, aunque la prevalencia de mujeres víctimas sigue siendo superior a la de los hombres.
Cuando se establece una relación romántica y/o sexual, los modelos sociales que idealizan el amor, junto con la inexperiencia propia de la edad, facilitan el hecho de que estos jóvenes justifiquen y normalicen los celos, el control obsesivo e incluso las conductas violentas como manifestaciones del amor dentro de la pareja.
Respecto a los mitos del amor romántico que anidan en el imaginario colectivo y que se encuentran en la base de la violencia en las relaciones de pareja, destacan, como más perjudiciales, los siguientes: ‘el amor todo lo puede’, ‘amor a primera vista’, ‘la media naranja’ o ‘los celos son una prueba de amor’. Estos mitos refuerzan la creencia de que existe el ‘amor verdadero’, esa persona ideal que te complementará en todos los aspectos y para toda la vida. Pensar de esta forma puede llevar a soportar cualquier tipo de maltrato o de vejación en aras de ese amor apasionado.
El maltrato, como acción, palabra o conducta que daña a otra persona, es una violación de los derechos humanos. En cualquiera de sus tipos (físico, emocional, sexual, económico), el maltrato puede afectar gravemente el bienestar biopsicosocial, por lo que buscar apoyo profesional de forma temprana será de vital importancia de cara a agilizar el proceso de recuperación y prevenir tanto el agravamiento de los síntomas clínicos (cuadros de ansiedad, depresión y/o trastorno de estrés postraumático), como el seguimiento de un patrón violento en relaciones amorosas durante la adultez.
En parejas jóvenes, las agresiones más frecuentes son de naturaleza psicológica, presentándose de forma ocasional o en el día a día. Esta modalidad de violencia incluye conductas como humillar, insultar o criticar a la pareja a solas o delante de amistades u otras personas; conductas intimidantes, como lanzar objetos o ideas de hacer daño; conductas de manipulación emocional, como ignorar o amenazar con el suicidio; y acciones para atacar la autoestima y la independencia de la pareja, como el acoso y la vigilancia excesiva (muy frecuentes por el uso de las nuevas tecnologías).
LAS ‘RED FLAGS’
Es importante conocer las distintas red flags que pueden aparecer dentro de la pareja, pero que también pueden darse en cualquier otro tipo de relación. Estas banderas rojas son señales de alerta que indican la existencia de posibles problemas, como el control excesivo, los celos desmedidos, el desprecio, las burlas o la manipulación emocional. Permitir este tipo de actitudes potencia las relaciones tóxicas, daña la autoestima e impide la resolución eficaz de los conflictos. Veamos, en detalle, algunos ejemplos de dichas actitudes:
➡️Evita su responsabilidad culpándote de tus sentimientos: “si te sientes herida es porque tienes la piel muy fina, eres muy sensible… yo no te he dicho nada”.
➡️Te desprecia o hace bromas de mal gusto: “eso que tú haces no es arte y sino pregúntale a los aquí presentes”. También es una ‘red flag’ si observas esta misma actitud hacia otras personas.
➡️Manipula recurriendo a la culpa, al chantaje emocional o a la técnica de la luz de gas: “eso que dices no es verdad, no ocurrió como tú lo cuentas, fue justo al contrario”; “si no eliminas a esa persona de tu Instagram es que no me quieres”; “si me dejas me suicido”. Esta actitud va de la mano de la dependencia emocional, generando en la pareja una carga emocional pesada e insostenible (“necesito verte todos los días”; “tienes que llamarme todos los días”).
➡️No respeta tus límites (físicos o ideológicos): insiste en tener relaciones sexuales cuando has dicho abiertamente que no quieres; critica de forma despectiva tu forma de pensar.
➡️Se comporta de forma abusiva: cuando abusa de ti a nivel físico, sexual, económico o emocional hay que tomarlo en serio. Si te empuja, te grita, te insulta o te intimida en una discusión, toma medidas, habla con personas de confianza que te puedan ayudar a analizar la situación con objetividad.
➡️Desconfía de ti: actitud que genera inestabilidad en ti y en la relación.
➡️No te apoya, muestra egoísmo o falta de empatía: no valida tus sentimientos, minimiza tus preocupaciones o dificultades, muestra poco o nulo interés por tus logros o temas relevantes para ti.
CONTACTO CERO
Resulta muy difícil salir de una relación de maltrato, por eso es importante tener presentes estas banderas rojas y cortar si las detectas para no reforzar los lazos tóxicos y la dependencia emocional que generan. Recuerda que cuando se sale, el contacto debe ser cero, ya que el agresor o la agresora intentará volver a contactar con la ex pareja con la excusa más peregrina (recoger un libro; darte el último abrazo; que vuelvas a explicarle el motivo de la ruptura), con chantajes (si no quedas conmigo o si no contestas a mis mensajes, mi vida ya no tiene sentido; lo eres todo para mí; si me dejas me suicido) o con cualquier otra estrategia más afectivo-romántica (eres el amor de mi vida, voy a cambiar, iré a terapia) o vengativa (publicando capturas de pantalla en redes que te dejan mal ante tus amigos; mintiendo sobre los motivos de la ruptura).
Este tipo de actitudes buscan hacerte sentir culpabilidad, pena o miedo, o dudar de si eres o no una buena persona o de la idoneidad de tu decisión de cortar la relación llevándote a creer que has cometido un grave error y vas a perder al amor de tu vida◙
Si una persona se siente identificada al leer este texto es importante que consulte con un/a psicólogo/a. También puede ponerse en contacto con un Centro Público de Atención Especializada (CAVI) llamando al 900 710 061.
