El cambio climático: una realidad afectada por la ‘guerra’ política

El catedrático Francisco J. Tapiador advierte que necesitamos una política hidrológica nacional para hacer frente a futuras DANAS

La ciencia, a día de hoy, se enfrenta a muchos obstáculos para lograr avances dentro de sus laboratorios e investigaciones, pero también encuentra enemigos más allá. Hablamos de los negacionistas, esas personas a las que no les sirve la evidencia científica y prefieren negar la existencia de hechos que están más que demostrados. Uno de estos hechos, quizá el más negado por la ‘comunidad’ negacionista es el cambio climático.

Sobre ello es experto Francisco Javier Tapiador, catedrático de física de la Tierra en la Universidad de Castilla-La Mancha y especialista en ciencias medioambientales y meteorología. Francisco Javier Tapiador ha estudiado las precipitaciones en España, ha colaborado con la NASA en varias misiones espaciales que tienen como objeto medir la precipitación con satélites, es autor de más de 50 artículos científicos sobre el tema y ha analizado las DANAS ocurridas en España en los años 2021 y 2024.

Uno de los argumentos que los negacionistas utilizan para intentar quitar fundamento a las voces que avisan del cambio climático es que, según ellos, si el cambio climático existiera no se podría prever como lo estamos haciendo. Para contrarrestar esta idea, Francisco J. Tapiador explica que “cuando se ejecuta un modelo de clima (un programa informático que tiene en cuenta las leyes de la física, las condiciones del entorno, los movimientos de la tierra y los ciclos solares), por sí solo no puede decirnos qué pasará en el futuro”. Para lograr esta previsión “introducimos las emisiones de gases de efecto invernadero y los cambios en los usos del suelo que hacemos los humanos. Esto es lo que hace que podamos tener cierta confianza en que nos dirá lo que pasará en el futuro”.

Otro de los aspectos comunes entre los negacionistas del cambio climático es que parecen creer que son los únicos que se han dado cuenta de algunos puntos clave y que son estos puntos los que demuestran que el cambio climático no existe, mientras que expertos en la materia con formaciones superiores lo han pasado por alto, lo que les hace estar equivocados. Sobre ello, el catedrático en física de la Tierra comenta: “Es muy sorprendente lo lista que se cree la gente cuando ve un vídeo en YouTube, y lo tonta que parece que considera a los que trabajan profesionalmente en ello”.

CAUSA DEL NEGACIONISMO

Entre las causas que dan lugar al negacionismo sobre el cambio climático, el especialista en ciencias ambientales y meteorología opina que es fruto de una combinación de dos factores: la falta de información y la política. “La ‘izquierda’ ha hecho bandera del cambio climático, y la ‘derecha’, por afán diferenciador más que otra cosa, ha optado por captar votos en el campo contrario” aunque, añade, “el cambio climático no deje de ser una realidad física incontroversible”.

“También ha sucedido que ha habido gente que no ha hecho bien su trabajo y que ha disparado las alarmas empleando modelos anticuados o que no estaban a la altura, sacando de su ámbito y alcance las previsiones, sin atender a las incertidumbres que hay y a los límites y tolerancias de trabajo. Se han interpretado mal algunos datos de mortalidad y ofrecido interpretaciones erró- neas al relacionarlas con los cambios observados en la temperatura”, advierte Francisco J. Tapiador.

PRUEBAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO

Para contrarrestar las teorías que niegan el cambio climático existen muchas pruebas. “Algunas son difíciles de explicar sin tecnicismos, pero el retroceso de los glaciares en regiones como los Alpes, los Andes y el Himalaya es evidente. La capa de hielo del Ártico ha disminuido en extensión y grosor, con una reducción promedio de aproximadamente el 13% por década desde 1979. Algunos veranos son más activos que otros, pero el promedio está claro. La Antártida también muestra pérdidas significativas en ciertas áreas”, advierte el catedrático en física de la Tierra. Otra prueba, añade el experto, está en el agua del mar: “Desde finales del siglo XIX, el nivel del mar ha subido unos 23 centímetros a nivel global, con una tasa actual de aproximadamente 3.7 mm por año, debido al deshielo y, sobre todo, a la expansión térmica del agua. También está la acidificación de los océanos, causada por la absorción de dióxido de carbono, que ha reducido el pH del agua en aproximadamente 0.1 unidades desde la era preindustrial, afectando a organismos marinos como corales y moluscos”.

“El hecho empírico es el aumento del dióxido de carbono atmosférico. Las concentraciones de este gas han pasado de 280 partes por millón en la era preindustrial a más de 420 en 2025”, añade Francisco J. Tapiador.

EN ESPAÑA

En nuestro país, asegura el colaborador de la NASA, “Ya se observan cambios en las precipitaciones. Los ciclos están cambiando. A nivel global, no cambia mucho la cantidad de precipitación que cae en el planeta, pero sí su distribución espacial y temporal. Tal y como predijimos, estamos viendo que llueve a destiempo, y con tasas inusuales. Nos encontramos con que cae en un día lo que antes llovía en dos o tres meses y eso, que es nuevo, es un desastre. Las temperaturas también están cambiando. El número de noches en las que es difícil dormir por el calor está aumentado, y las temperaturas mínimas subiendo. Creo que esto es algo que se nota en muchas regiones españolas”.

Sobre lo que ‘va a llegar’ derivado del cambio climático, Francisco Javier Tapiador apunta: “El principal problema de España va a ser el suministro de agua por el aumento de las diferencias que ya existen entre la España húmeda y la seca. También las las altas temperaturas, con olas de calor intensas y duraderas que pueden afectar a quien no tenga los medios para protegerse y a los cultivos”.

Para paliar esta situación, “habría que plantear una política hidrológica nacional ambiciosa, pero eso va a ser difícil si, como ha sido habitual, se meten por medio los intereses de los partidos políticos. Decía antes que la física del cambio climático es incontrovertible. Las medidas de adaptación, no. La gestión del agua es un tema técnico. Aquí sí que hay diferentes opciones en función de las políticas que uno elija, pero lo que no se puede hacer es partidismo con este tema. El diagnóstico está claro. Es en el tratamiento en el que puede haber discrepancias y opciones diferentes en las que emergen conflictos, intereses y temas sociales que tener en cuenta” avisa el catedrático en física de la Tierra.

LAS DANAS

Francisco Javier Tapiador ha analizado exhaustivamente las DANAS que tuvieron lugar en 2021 y 2024. Sobre este análisis, destaca tres lecciones: “La primera es que hay que recalibrar los satélites para poder medir bien tasas de lluvia desmesuradas, del orden de 700 litros por hora (antes el umbral para España estaba en 200). Con eso podremos mejorar la capacidad de predicción. La segunda es que, aunque la predicción meteorológica de estos eventos sea buena (y lo fue teniendo en cuenta la tecnología actual), hay que avisar a la gente con tiempo, y actuar con rapidez. Y lo tercero que hace falta es cumplir con las leyes y normativas y dejar de construir en zonas inundables”◙

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