Si estas alturas tu piel no tiene un aspecto tostado, seguramente estés escuchando casi a diario comentarios acerca del tono blanco de tu piel. Muchas personas evitan tomar el sol por razones de salud, es decir, para reducir el riesgo de tener un cáncer de piel o melanoma. Otras personas directamente no se ponen morenas sino que pasan del blanco al rojo ‘gambita’.
En cualquier caso, la postura más saludable es evitar que nuestra piel se ponga morena porque, sea al grado que sea, el moreno es una lesión dérmica y aumenta el riesgo de sufrir lesiones como el mencionado melanoma. Además, lo más responsable es utilizar crema solar a diario, reaplicando en varias ocasiones a lo largo del día, sobre todo en pieles sensibles como las de los niños.
Para quienes quieren, aun así, lucir una piel bronceada y, para ello, quieren recurrir a ayuda como cremas bronceadoras, es importante diferenciar entre autobronceadores y aceleradores del bronceado.
La principal diferencia entre estos productos, que pueden aparecer en formato loción, crema, spray o espuma, es el efecto que tienen en la piel. El autobronceador simplemente tiñe la capa más superficial de la piel. El potenciador del bronceado, como su propio nombre indica, acelera tu proceso de ponerte morena y consigues un tono más oscuro en menos tiempo.
El autobronceador suele estar compuesto por dihidroxiacetona, un compuesto químico que tiñe la piel de un tono marrón. Históricamente, este tono tendía al anaranjado y provocaba que muchas personas no quisieran usarlo porque el resultado era poco natural. Ahora que las marcas han avanzado en conseguir que el tono sea más parecido al de un bronceado natural, muchas más personas deciden usar estos productos. Además, en muchos casos, requiere varias aplicaciones en varios días consecutivos para no pasar de un tono muy blanquecino a uno mucho más moreno, sino que sea más gradual y similar a un moreno natural.
Lo que sí advierten personas usuarias de estas cremas y también las propias marcas, es que debe aplicarse con cuidado, sobre una piel hidratada y, a poder ser, exfoliada. No llevar a cabo una aplicación adecuada de un autobronceador puede traducirse en que, al absorberse y reaccionar la dihidroxiacetona con las células de la capa superficial de la piel, aparezcan manchas o diferentes tonos en la piel.
Estos autobronceadores son ideales en los casos comentados de personas que, con piel muy clara, en lugar de ponerse morenas su dermis obtiene un tono rojizo. También para personas que quieren obtener un moreno más rápido, aunque este también tiende a desaparecer con más rapidez.
El acelerador del bronceado, por su parte, potencia la producción de melanina cuando la piel se expone al sol, es decir, requiere que te expongas al sol aunque sea durante menos tiempo. La parte más importante ante el uso de un potenciador del bronceado es que no puede relegar el uso de un protector solar ni se debe exceder su uso. En la mayoría de productos, la marca explica que debe aplicarse, exponerse al sol durante unos minutos y, a continuación, aplicar protector solar.
No hacer un buen uso de este producto aumenta el riesgo de melanoma, pero también de envejecimiento prematuro, de manchas y de aparición de arrugas en la piel. Utilizarlo sin hacer también uso del protector solar también puede llegar a producir quemaduras en la piel.
Utilizar un potenciador del bronceado te asegura que el tono que obtengas sea natural, porque es el tono original de tu piel, pero en menos tiempo.
En cualquier caso, uses el producto que uses, es fundamental no olvidar que el protector solar debe acompañarnos todos los días del año, sea la estación que sea e independientemente del nivel de moreno que tengamos en la piel. Incluso las pieles más morenas o que ya están bronceadas necesitan protegerse del daño del sol.
| REDACCIÓN
