El huevo: un alimento tan sencillo como nutritivo

El huevo es uno de los alimentos más consumidos en todo el mundo; lo adoro por su valor nutricional y por la versatilidad que nos da en la cocina. Eso sí, es un alimento rico en nutrientes y, por tanto, vulnerable a la contaminación bacteria. Es fundamental tomar medidas higiénico-sanitarias adecuadas para garantizar su seguridad alimentaria.

El huevo, principalmente de gallinas, es el más consumido. Se compone de tres partes principales: la cáscara, la clara y la yema. Excelente fuente de proteínas de alta calidad, incluso se utiliza para compararlo con el resto de alimentos como referencia, ya que su absorción es muy grande, así como por las vitaminas y minerales esenciales que tiene para el organismo. La clara rica en proteínas es de fácil digestión. La yema contiene grasas saludables, vitaminas liposolubles y minerales como el hierro y el zinc.

Son alimentos que mejoran la salud cardiovascular, el fortalecimiento de los huesos y los músculos. Por ello, si no sabes que cenar, un huevo es ideal.

Conservación segura del huevo

Asegúrate de que los huevos estén frescos y en buen estado antes de consumirlos. Almacenarlos siempre en el refrigerador tras comprarlos. Y en la zona fría del frigorífico para prolongar la frescura; evita la puerta que tiene variedad de temperaturas. Lo más importante son las medidas higiénico-sanitarias para prevenir contaminación de salmonella.

La salmonella es una bacteria comúnmente asociada con los huevos crudos o poco cocidos, por lo que es fundamental seguir algunas precauciones para evitar su contaminación.
Primero, lavarse las manos con agua y jabón antes y después de manipular huevos. Evitar el contacto entre la cáscara y otros alimentos, así evitamos la contaminación cruzada con otros alimentos.

Cuando se va a cascar el huevo, nunca hacerlo en el mismo plato que luego se va a batir o en la propia sartén. Posteriormente, limpiar y desinfectar utensilios y superficies.

Y lo imprescindible es asegurarse de que los huevos estén completamente cocinados antes de consumirlos. Esto incluye cocinar los huevos hasta que clara y yema estén firmes.

Para cocinar huevos de manera segura, se recomienda utilizar métodos de cocción que aseguren una temperatura interna adecuada, como hervir, escalfar o cocinar al horno.

Evita consumir huevos crudos o poco cocidos, especialmente si pertenece a un grupo de riesgo, como mujeres embarazadas, niños pequeños, ancianos o personas con sistemas inmunológicos debilitados.

Si las tortillas te gustan jugosas, cuidado porque el huevo no está totalmente cocido. Te animo a que le incluyas alguna verdura pochada como cebolla, calabacín, tomate… y le darán un toque muy jugoso.

Por ello, el huevo es un alimento ideal para cualquier momento del día. Nutritivo, saciantes y muy fácil de cocinar.

REBECA PASTOR. Dietista-nutricionista. Colegiada número MU00043. www.mypersonalfood.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados