En verano llegan los días eternos, los “tengo hambre” cada media hora y los helados pidiendo pista desde el desayuno. Y el ¿qué hago para comer ahora todos los días? ¡Y que se lo coman! Si tú también sientes que el verano es una mezcla entre vacaciones y supervivencia familiar, quédate conmigo. Te traigo 5 ideas realistas, divertidas y cero exigentes para cuidar la alimentación de tus hijos sin obsesiones y, lo más importante, disfrutando:
🟢Rutina sí, rigidez no: en verano los horarios se ‘relajan’ pero el hambre sigue marcando su reloj y sus horas. No hace falta que pongas alarma para cada comida, pero sí ayuda tener momentos más o menos fijos para desayunar, comer, merendar y cenar. Ya que facilita el apetito de toda la familia ¿El truco? Convertirlos en momentos juntos donde participen de manera divertida, y con detalles sencillos. Así evitamos el picoteo constante y damos un poco de calma.
🟢Helado con truco: sabemos que el helado es el rey del verano, pero para que no sea la única estrella, puedes ofrecer alternativas igual de frescas y más nutritivas: polos caseros de fruta, yogur congelado con toppings, batidos cremosos o simplemente melón en forma de estrella. A veces, solo hace falta cambiar la forma para que quieran probarlo. Si negamos el que coman helado, será más deseado.
🟢Tus hijos también pueden ser chefs: ¿Dime que todavía no sabes el plato estrella de tu hijo? Pues dale la oportunidad de descubrirlo. No hace falta que haga una paella, pero dejarle participar en la cocina es magia pura. Elegir una receta juntos, pelar frutas, batir, decorar… Además de fortalecer vuestro vínculo, aumenta la curiosidad por los alimentos (sí, incluso por esa verdura que juraron no probar jamás).
🟢No todos los días son sábado: vacaciones no significa pizza, refresco y helados todos los días. Está bien celebrar, pero no hace falta montar una macrofiesta gastronómica diaria. Los niños también necesitan días normales, con comidas sencillas y nutritivas. Equilibrar es la clave. Y si un día se desordena… tranquilidad. No se pierde todo, la clave es aprender a convivir con la realidad, y ser consciente de lo que hacemos.
🟢Agua, esa gran olvidada: con tanto calor y movimiento, muchas veces se olvidan de beber. ¡Y a los adultos también! Deja el agua siempre visible, ponle una vaso de colores, dé- jales una botella bonita y acuérdales con cariño que el agua también es parte del día. Y sí, tú también aprovecha para hidratarte, que a veces nosotras también nos olvidamos.


