Una mala salud bucal puede dañar tu corazón y tu sistema inmune

La enfermedad periodontal causa que las bacterias de la boca se descontrolen, causando inflamación y riesgo de trombos

La salud bucodental no solo significa tener una sonrisa bonita o unos dientes y encías saludables. Todo lo que sucede, para bien y para mal, dentro de nuestra boca, influye en el bienestar general del organismo en puntos tan importantes como la salud cardiovascular o el sistema inmune. Para concienciar a la población sobre dicha importancia, el presidente del Colegio de Dentistas de la Región de Murcia, el doctor Pedro Caballero, explica dicha relación.

¿Cuál es la relación entre una mala salud bucodental y mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares?

PEDRO CABALLERO: La relación parte de que la enfermedad periodontal, además de otros factores que pueden influir en su aparición como el tabaquismo, sobre todo tiene un componente bacteriano. Cuando esta enfermedad periodontal no está adecuadamente tratada y está descontrolada, la carga bacteriana es muy importante y se produce una inflamación. Esto es lo que causa que sangren las encías. Estas bacterias que producen inflamación pasan al torrente sanguíneo y, de ahí, pueden llegar a formar trombos que causan accidentes cardiovasculares. Concretamente en el infarto de miocardio, cuando se han analizado esos trombos, han visto bacterias procedentes de la boca.

Por otra parte, ¿cómo afecta estas bacterias de la enfermedad periodontal a nuestro sistema inmune?

P.C.: En la boca existe la microbiota oral, que es la población bacteriana normal de nuestra cavidad oral que, incluso, son beneficiosas. Pero cuando las bacterias nocivas proliferan y superan en cantidad a la microbiota normal, va a producirse también esa respuesta inflamatoria de la que hablamos y nuestras encías van a producir inflamación con los marcadores de respuesta inmune propios de un proceso inflamatorio. Eso, al final, afecta al sistema inmune que está activo y alerta ante estos signos.

¿Cómo se puede evitar o tratar esta enfermedad periodontal?

PC.: En casa, con una buena higiene bucodental y con su dentista. El profesional le hará un control, estudiará si hay placa que no se vea a simple vista, algo bastante común porque nos miramos al espejo y creemos que lo vemos todo pero no es así. Puede haber placa que no se ve en el espejo.

Pedro Caballero, presidente del Colegio de Dentistas.

El dentista también estudiará si hay bolsas periodontales, que son unas bolsas que se crean en el espacio que hay entre la encía y el hueso que soporta el diente. En esas bolsas hay reservorios de estas cepas bacterianas que influyen en la enfermedad periodontal. Entonces, hay que visitar regularmente al dentista y en caso de que sea necesario, el dentista va a proceder a aplicar los tratamientos precisos para tener controlada esa enfermedad periodontal.

¿Cada cuánto deben hacerse estas revisiones?

P.C.: En personas sanas, que no se haya detectado problema, recomendamos una visita, al menos, una vez al año. Cuando haya problemas, como este de la enfermedad periodontal, va a depender de lo que estime el profesional que lo esté tratando. Solemos requerir revisiones cada seis meses o tres meses para casos más delicados.

En el caso de niños, cuando hay alto riesgo de caries, que eso lo determina el dentista en una primera visita en la que hace un recuento de caries a través de un índice estandarizado, conviene revisarlo cada seis meses.

En pacientes que por su estado de salud sean pacientes de riesgo, como gente que pueda tener procesos oncológicos, embarazadas donde también hay una alteración de la salud bucodental, pacientes diabéticos, etc., ahí también es recomendable una visita cada seis meses.

¿Cuál es la posibilidad de tener a día de hoy esta enfermedad periodontal?

P.C.: Las posibilidades también van a depender de las condiciones del paciente. Por ejemplo, el tabaquismo puede ser un factor predisponente. La respiración oral, que el paciente no respire bien, también puede serlo. El paciente, normalmente esto viene desde niño, respira por la boca porque no puede respirar bien por vía nasal.

En esa respiración oral hay un factor predisponente porque la boca normalmente está más seca, y la saliva es un método natural de protección. Entonces si tenemos la boca más seca pues es probable que se desarrollen también inflamaciones.

Otro factor puede ser la toma de ciertos fármacos. También hay fármacos que nos alteran la boca. Y luego patologías sistémicas del paciente, como por ejemplo la diabetes, también va a ser un factor predisponente◙

REDACCIÓN










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