Salud inspecciona este verano las 194 piscinas públicas de la Región

Estas inspecciones incluyen la comprobación de que se cuenta al menos con un socorrista con experiencia acreditada durante todo su horario de funcionamiento

Para asegurar una calidad de agua óptima para el baño y el cumplimiento de la normativa de piscinas, el servicio de Sanidad Ambiental inspecciona y controla las condiciones higiénicas y sanitarias. Esto incluye también verificar que estos establecimientos cuentan al menos con un socorrista con experiencia acreditada en salvamento y primeros auxilios, quien debe permanecer en las instalaciones durante todo el horario de funcionamiento de la piscina.

Las enfermedades infecciosas asociadas al uso de las piscinas se deben principalmente a una desinfección incorrecta del agua de la instalación o de las superficies de la piscina y vestuarios.

Salud Pública recomienda secar completamente la piel después del baño, especialmente entre los dedos de los pies, para evitar el asentamiento de los gérmenes. 

Además, desde el Servicio de Sanidad Ambiental se recuerda a la ciudadanía la importancia de mantener unas condiciones higiénico y sanitarias óptimas en las piscinas privadas a fin de evitar infecciones cutáneas o gastrointestinales, así como problemas del oído y oculares.

También es fundamental mantener los niveles de pH y desinfectante adecuados. Las piscinas deben contar con sistemas de filtración eficientes y bien mantenidos. Los bañistas, por su parte, deben ducharse antes de entrar al agua, los niños usar pañales específicos para el medio acuático y evitar el baño si presentan síntomas gastrointestinales o cutáneos.

Desde la Consejería de Salud se recomienda que los menores estén siempre acompañados en la piscina donde se vayan a bañar, que además ha de contar con las adecuadas medidas de seguridad, como socorrista o vallado perimetral, para que no puedan acceder libremente. Los niños han de estar vigilados en todo momento cuando estén en el agua o jugando cerca de ella, y si el menor no sabe nadar o no nada bien, es necesario ponerle un chaleco de flotación.

FUENTE: Consejería de Salud (CARM)

REDACCIÓN

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