Prohibidos dos componentes en algunos esmaltes

El uso de esmaltes de uñas semipermanentes se ha disparado en los últimos años, pese a las dudas sobre su seguridad

El TPO y el DMPT, dos de las sustancias presentes en gran parte de estos pintauñas, se han relacionado con riesgos de infertilidad y a efectos cancerígenos, de ahí que la Unión Europea ha decidido intervenir para prohibir dos compuestos químicos “potencialmente tóxicos” que estaban en algunas de estos productos para manicuras. Esto supone el anuncio de una de las prohibiciones más importantes en el sector de la cosmética en los últimos años dentro de la Unión Europea.

Estos esmaltes de uñas son muy populares por dos razones clave: se secan rápidamente y tienen una duración prolongada. No se astillan hasta después de varias semanas, lo que ha llevado a muchas personas a unirse a esta tendencia. Durante más de una década, el TPO ha sido uno de los componentes estrella de los esmaltes en gel más vendidos.

Desde el 1 de septiembre, ningún salón de belleza debería utilizar productos con óxido de trimetilbenzoildifenilfosfina (TPO) utilizado para endurecer resinas y esmaltes con luz ultravioleta, y dimetiltolilamina (DMPT), combinado con otros para conseguir ese mismo efecto. De acuerdo con las evaluaciones de la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA), ambas sustancias representan un peligro confirmado para la salud humana.

La entrada en vigor del reglamento afecta a miles de salones de belleza, distribuidores y fabricantes que dependían de estas sustancias (conocido como sector ‘beauty’). La normativa prohíbe explícitamente la producción, importación, venta y uso de cualquier cosmético que las contenga, incluso aquellos productos que ya han sido comprados o abiertos.

La iniciativa surge tras varios años y estudios científicos que demuestran que la exposición continua a estos compuestos puede ser perjudicial. Esto afecta especialmente a quienes están en contacto con ellos a diario, como los trabajadores de clínicas de estética, o a usuarios frecuentes.

Las alteraciones en la fertilidad son una de las principales preocupaciones y lo que ha hecho saltar las alarmas. Y es que el riesgo se incrementa para los profesionales que las hacen, más que para los clientes. Aquellos que están en contacto continuo con los productos, manicura tras manicura, sobre todo en centros sin una adecuada ventilación, corren un grave riesgo de padecer problemas de fertilidad.

Más allá de las implicaciones legales y sanitarias, la prohibición también tiene un impacto sociocultural. En los últimos años, el cuidado de las uñas se había transformado en una forma de expresión personal y estética, con la manicura en gel y semipermanente como las opciones más populares.

A partir de ahora, ningún esmalte semipermanente que contenga estas sustancias puede venderse ni usarse en la Unión Europea. Además, se recomienda a quien tenga alguno de estos productos en casa que deje de utilizarlos. La recomendación sanitaria es tajante: dejar de usarlo de inmediato, aunque se haya invertido dinero en él, los expertos coinciden en que los riesgos para la salud son mucho mayores que cualquier beneficio estético◙





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