Pesca submarina: conectar cuerpo y mente con el entorno natural

Las capturas conseguidas en competiciones de esta práctica deportiva son donadas a comedores sociales

La pesca submarina es uno de los deportes con más exigencia a nivel físico y mental. Alberto José Griñán Sánchez, delegado de Pesca Submarina de la Federación de Actividades Subacuáticas de la Región de Murcia, nos ‘sumerge’ en esta práctica con un enorme componente social.

Explícanos por favor, en qué consiste este tipo de pesca
ALBERTO JOSÉ GRIÑÁN: La pesca submarina es un deporte federado y una modalidad de pesca recreativa basada en realizar inmersiones a pulmón (en apnea) para capturar peces en su entorno natural.

El pescador submarino se sumerge usando un equipo básico de buceo libre: máscara y tubo, aletas, cinturón con lastre, traje y accesorios de neopreno, etc., llevando consigo además un fusil de carga manual. Este equipo, además, incluye una boya en superficie que hace visible al pescador a embarcaciones, y se complementa con otros elementos de seguridad como son cuchillo (para evitar enredos indeseados), reloj-profundimetro, etc.

Requiere de una buena condición física y control de la respiración, y suele practicarse entre cotas que van desde 0 a 40m de profundidad o incluso más, en zonas fundamentalmente de roca o arrecife.

Con bases morales firmes de sostenibilidad medioambiental y respeto por el medio marino, es la modalidad de pesca recreativa/deportiva/extractiva más selectiva que existe y su práctica va ligada siempre al autoconsumo de las capturas y/o la solidaridad alimentaria con otras personas necesitadas.

¿De qué forma se desarrolla una inmersión, y que técnicas se realizan haciendo pesca submarina?
A.J.G.: Existen dos modalidades básicas para practicar este deporte. La pesca submarina ‘desde embarcación’ es la que se practica haciendo los desplazamientos largos en embarcación, lo que posibilita al pescador sumergirse en distintas zonas durante la misma jornada y tocar profundidades muy diversas. La otra modalidad sería ‘a nado’, es decir, que el pescador entra desde orilla únicamente con la propulsión de sus piernas, volviendo al mismo lugar al terminar la jornada de pesca. Esta modalidad requiere una mayor exigencia física siendo además la modalidad más auténtica de este tipo de actividad y la que se lleva practicando desde sus orígenes.

De manera general, se puede decir que existen 4 técnicas distintas para capturar un pez en apnea y serían, la espera, el acecho, el agujero y la caída.
En la técnica de la espera hay que posarse en el fondo del lecho marino y esperar a que el pez o el banco de peces se acerquen a una distancia de tiro admisible. Se procura estar lo más oculto posible, en mimetismo con el entorno y totalmente inmóvil, dejando a consideración de cada pescador y su experiencia el realizar sonidos con la garganta o con objetos, para provocar la curiosidad del animal.

Otra técnica es el acecho, que es deslizarse por el fondo de forma silenciosa y armoniosa en búsqueda de coger desprevenido al pescado, de manera que se pueda poner al alcance de nuestro fusil. Esta técnica requiere tener un instinto especial, pues el encuentro suele ser fugaz.

Muy distinta es la técnica del agujero, donde el pescador busca al pez encendiendo su linterna en las grutas de piedra, agujeros provocados por el fondo rocoso, cornisas, etc., de forma que localice al pez dentro y le pueda capturar. Esta técnica es quizá, la que más experiencia y destreza requiere del pescador.

Finalmente, la técnica de la caída es más un recurso que una técnica. Bien desde superficie o ya en plena bajada, se localiza al pescado y de forma vertical se le captura cayéndole encima. Suele ser ocasional e inesperado, pero en poca profundidad y con aguas con buena visibilidad es bastante común encontrar algún pez nadando tranquilo sin percibir nuestra presencia.

¿Qué criterios sigue un pescador submarino para decidir que una pieza es la “elegida” y no otra?, ¿Cómo se determinan las tallas mínimas?
A.J.G.: Se suele elegir una pieza del resto por su especie y por su tamaño. Dentro de un banco de peces se elige el de mayor porte, y será la especie de pescado que veamos la que nos hará decidir si se intenta capturar. El pescador submarino es selectivo, y siempre preferirá un pescado de captura difícil o de mayor exigencia, por encima de la presa fácil; lo que busca en el mar es tener un encuentro sincero, natural con el animal y que nos lleva directamente a nuestros orígenes.

La talla mínima establecida por la Consejería Autonómica de cada región es muy inferior a las tallas que se marcan los pescadores submarinos como objetivo. Por ejemplo, en nuestras competiciones oficiales y/o amistosas, el peso mínimo válido ‘puntuable’, de cada especie capturada triplica en ocasiones el marcado legalmente para el resto de modalidades de pesca.

¿Cómo es el papel del pescador submarino como vigilante o protector del ecosistema marino?
A.J.G.: Nosotros somos conocedores del impacto del ser humano en nuestros fondos, siendo tristes testigos de la contaminación de residuos y plásticos, redes fantasma abandonadas que siguen pescando de por vida y/o yacimientos arqueológicos que pueden ser descubiertos por sorpresa.

En la Región de Murcia, los pescadores submarinos constantemente estamos localizando, notificando y en ocasiones incluso extrayendo, redes fantasma abandonadas. También organizamos recurrentemente desde nuestros clubes macrolimpiezas para conseguir extraer la mayor cantidad de restos plásticos de nuestras playas.

Existe un movimiento medioambiental del cual la pesca submarina se hace eco y es el conocido ‘one rubbish, one fish’, por el cual el pescador extrae basura del fondo marino en cada jornada, y no solo pescado. El hecho de donar las capturas a comedores sociales es interesante. ¿Cómo se organiza esa logística tras una competición para que el pescado llegue en perfectas condiciones a quienes lo necesitan?
A.J.G.: En nuestros entrenamientos, las capturas son usadas para autoconsumo. Es en competiciones amistosas y oficiales cuando los clubes organizadores deciden donar las capturas a la beneficencia, ya sea a comedores sociales como a entidades que hacen reparto de alimentos a las personas necesitadas.

Esta donación del total de las capturas se realiza de forma internacional, en el caso de España desde FEDAS (en competiciones nacionales) y en las distintas autonomías (en nuestro caso, FASRM Murcia).

Desde hace ya varios años, El Club ADC ubicado en Murcia, viene organizando los campeonatos oficiales de la Región de Murcia en colaboración con nuestra federación (FASRM), y es este club el que en cada campeonato contacta con la Fundación Hospitalidad Santa Teresa, ubicada en Cartagena, para que recoja las capturas después de su pesaje. También en otras ocasiones se ha contado con entidades como Cáritas, Cruz Roja o Jesús abandonado.

Respecto a la terapia talasémica, ¿Qué ocurre en la mente de un pescador cuando se sumerge a muchos metros y solo cuenta con el aire de sus pulmones?
A.J.G.: La práctica de la pesca submarina en apnea es mucho más que un ejercicio físico: es una experiencia terapéutica que conecta cuerpo y mente con el entorno natural. Al sumergirse en el agua salada y contener la respiración, el organismo activa mecanismos fisiológicos que inducen un estado de calma y concentración. El ritmo cardiaco disminuye, la mente se aquieta y se reduce la producción de hormonas asociadas al estrés, favoreciendo una sensación de bienestar inmediato.

Además, la apnea mejora la capacidad pulmonar y la eficiencia en el uso del oxígeno, lo que repercute en la salud cardiovascular. La exposición al medio marino también aporta beneficios adicionales: el contacto con el agua salada, la luz natural y el sonido del entorno contribuyen a una relajación profunda y a una desconexión mental.

A nivel emocional, la pesca submarina fomenta la atención plena, ya que obliga a concentrarse en la respiración, el cuerpo y el momento presente. Muchas personas experimentan una sensación de renovación interior tras cada inmersión. Como solemos decir entre pescadores, cuando practicamos este deporte “los problemas quedan en la superficie” y ahí abajo solo estas tu y el medio marino que te abraza y seduce.

¿Cómo se puede empezar a practicar este deporte en la Región de Murcia?
A.J.G.: Para iniciarse en este deporte lo ideal sería contactar con un club de pesca submarina. Además, estos clubes fomentan que entres sus socios exista una hermandad, lo que propicia que se pueda ir al agua siempre acompañado, aprender de las personas más experimentadas y adquirir hábitos de seguridad bajo el agua, que hagan disfrutar de este precioso deporte sin riesgos innecesarios. En colaboración con los clubes de nuestra región está la Federación de Actividades Subacuáticas de la Región de Murcia (FASRM), que es la que regula esta actividad desde su reglamento deportivo y su comité de pesca submarina, entre otros.

Es la FASRM, la que le expedirá su Licencia Federativa habilitante para realizar Pesca Submarina en nuestra Región, y además deberá dirigirse a la Consejería de Pesca de la CARM, para la obtención de licencia de pesca recreativa.

Este año 2026 la FASRM cumple 40 años, y por primera vez en mucho tiempo va a ser, junto con el Club ADC, los promotores y organizadores del XLIV Campeonato de España de Pesca Submarina Por Equipos de Autonomías 2026, que se celebrará en aguas de San Pedro del Pinatar el 3 de octubre de 2026. Toda la información está en www.fasrm.com

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