Seguro que has escuchado alguna vez, en casas de amigos o familiares, a alguien decir ‘oye, Siri, pon música’, ‘oye, Siri, enciende la luz del salón’. Todo esto, aunque parece futurista, ya es una realidad y se llama domótica.
El término domótica se refiere al conjunto de tecnologías que permiten la automatización y el control inteligente de la vivienda. Es decir, utilizar la tecnología para hacer automáticos algunos elementos de nuestra casa, o conseguir que estos puedan analizar situaciones para mejorarlas.
En la domótica del hogar las ‘casas inteligentes’ están alzándose con fuerza, precisamente porque permiten mantener un control de nuestra salud.
Aire y temperatura
Entre los beneficios de la domótica en el hogar destaca el control de la calidad del aire. Los medidores de CO2 y de otros componentes se hicieron muy conocidos durante la pandemia, cuando se demostró la importancia de tener una calidad del aire óptima para reducir los contagios y las enfermedades respiratorias.
Instalando unos sensores en tu hogar puedes conocer la calidad del aire que respiras e incluso, haciendo uso de la domótica, que este aire se renueve de manera autónoma sin que tú tengas que preocuparte de nada.
Esto permite, no solo reducir los contagios de enfermedades respiratorias, sino reducir la exposición a alérgenos y polvo, controlar el nivel de humedad o mantener una temperatura estable para que tu hogar sea saludable y cómodo para ti.
Iluminación y descanso
Otro aspecto de nuestro hogar en el que la domótica es estrella es la iluminación. Aunque se conoce sobre todo por sus componentes estéticos que otorgan a tu hogar ese ‘aire moderno’, la realidad es que la luz también afecta a nuestra salud. Mantener unos niveles suficientes durante el día o cambiar a tonos más cálidos de noche mejorarán la calidad de tu sueño, tu concentración y tu productividad todo el día.
Cuidar tu salud con la domótica
La domótica también puede ser tu ‘entrenador’ y tu ‘protector’. Mediante el uso de aplicaciones muy sencillas e incluso portátiles como son los relojes inteligentes, puedes llevar a cabo un control de tu actividad.
En el caso de la salud directa, existen sistemas de alerta y asistencia médicas que se pueden instalar en el hogar para detectar caídas, subidas o bajadas anormales de la temperatura, falta de movimiento, etc., programados para dar aviso a las autoridades en caso de que estos parámetros indiquen un accidente en el hogar.
La domótica también puede ser tu aliado para asegurarte de que tomas tus medicamentos de manera correcta, con avisos y control de inventario.
La alimentación no se queda fuera de la domótica. Los electrodomésticos también pueden ser ‘inteligentes’ y controlar el estado de nuestros alimentos y hacer un seguimiento del inventario, además de ofrecerte menús para conseguir una dieta equilibrada.
