La música: medicina para el cuerpo y el alma

JERÓNIMO LAJARA BLESA | Desde tiempos ancestrales, la música ha sido una compañera inseparable del humano.

Desde tiempos ancestrales, la música ha sido una compañera inseparable del humano. Nos emociona, nos acompaña en momentos felices y en los más difíciles. Pero más allá de su valor artístico y cultural, cada vez más estudios científicos confirman lo que ya intuíamos: la música tiene beneficios en nuestra salud física y mental:

🔵Una aliada contra el estrés. Escuchar música suave y relajante, como la clásica o ciertos estilos de jazz o new age, ayuda a disminuir la producción de cortisol, la hormona del estrés. Esto se traduce en una sensación de calma, una respiración más pausada y una bajada de la tensión arterial. En hospitales y centros de salud, ya es común usar música para calmar a los pacientes antes de una operación o durante tratamientos dolorosos. Incluso en la vida cotidiana, poner nuestra música favorita al volver del trabajo puede ser una forma sencilla y efectiva de desconectar y relajarnos.

🔵Mejora del estado de ánimo. La música tiene un poder asombroso para influir en nuestro estado emocional. Basta con escuchar una canción alegre para que se nos dibuje una sonrisa o se nos vayan los pies con el ritmo. Esto no es casualidad: al escuchar música que nos gusta, el cerebro libera dopamina, una sustancia relacionada con el placer, la motivación y la recompensa.

🔵Estimula el cerebro. La música también estimula. Escuchar o practicar música activa distintas zonas del cerebro al mismo tiempo. Esto fortalece la memoria, la atención, el lenguaje y otras habilidades cognitivas. Por eso, en personas mayores, la música puede ayudar a mantener la mente en forma y retrasar el deterioro cognitivo.

🔵El ritmo musical tiene una conexión con el cuerpo. Escuchar música con un tempo claro puede mejorar la coordinación y el equilibrio, algo que se aprovecha en terapias para personas con párkinson o con dificultades motoras. También en rehabilitación física, la música puede motivar a los pacientes a moverse, facilitando su recuperación.

🔵Fomento de la socialización. Cantar en grupo, tocar en una banda o compartir una canción con alguien, crea vínculos emocionales y sensación de pertenencia. En tiempos donde la soledad es un problema creciente, la música puede ser un puente para conectar con los demás.

🔵Un recurso accesible y universal. No se necesita ser músico profesional para disfrutar de estos beneficios. Escuchar música al caminar, tararear en la ducha o aprender a tocar un instrumento como afición son formas simples y accesibles de incorporar la música a nuestra vida.

En conclusión, la música no cura enfermedades por sí sola, pero sí es una aliada poderosa para mejorar la salud y el bienestar. Nos ayuda a sentirnos mejor, a relacionarnos, a recordar, a expresarnos y a sanar◙



1 comment
  1. Totalmente de acuerdo, Jerónimo.
    Además de lo dicho (escrito): la música humaniza y la mejor medicina es la más humanista.
    Enhorabuena por recordárnoslo.
    Abrazo, amigo!

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