José Ruiz Melenchón: el ángel de la guarda de Águilas

Este confitero recauda cada año miles de euros que entrega a asociaciones de pacientes o a vecinos que están pasando dificultades.

IMPARABLES

No habrá mucha gente en Águilas que no conozca a José Ruiz Melenchón, más conocido como ‘Melen’. A pesar de regentar uno de los negocios más longevos del municipio, el motivo principal por el que la gente de Águilas le conoce es por su imparable-impagable espíritu de ayudar a los demás.

Corría el año 1997 cuando los padres de José montaron la confitería Melenchón frente a una plaza de Águilas. “Tuvimos que pedir dos préstamos grandes para empezar, pero nos fue tan bien que en 2003 ya habíamos acabado de pagarlos y mi madre decidió que parte de todas esas ganancias que estábamos teniendo, que eran muchas, lo íbamos a dedicar a ayudar a personas del pueblo que estuvieran atravesando un momento malo. Ayudamos a pagar facturas, hipotecas, carnés de conducir, compramos carros de comida, etc. Empezamos así y hasta el día de hoy”.

José con su madre, Emilia Melenchón.

Pero José y su madre (su padre falleció al poco de montar la confitería) no se iban a quedar ahí. No era suficiente con conseguir un poco de dinero para ayudar a los demás. Fueron más allá. “Empezamos a hacer galas para conseguir dinero para pacientes con alzhéimer, con ELA, con cáncer. Tenemos todos los años un cartel solidario por Navidad en el que se venden números y esa recaudación se dona luego a asociaciones del pueblo como Alzhéimer Águilas, Águilas Dow, Afemac Salud Mental Águilas, Centro ocupacional URCI, Asteamur (padres sin ánimo de lucro para ayudar a personas con trastorno del espectro autista), Asociación contra el cáncer región de Murcia, Asociación ELA Región de Murcia, etc. Y organizamos eventos concretos para días como el Día Mundial Contra el Cáncer o el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama. Y todo lo que recaudamos, siempre, va íntegro para la asociación o la causa que sea, nosotros no nos quedamos con nada”, explica José.

José con Ilia Topuria, quien firmó una camiseta para subastarla y conseguir fondos.

Además de estos actos, José también ha conseguido ponerse en contacto con estrellas del deporte como son el luchador de MMA Ilia Topuria para conseguir una camiseta firmada, sortearla y recaudar fondos para diversas enfermedades. Y, por si fuera poco, también se sirve de las instalaciones de la confitería Melenchón para ayudar a los demás, preparando dulces solidarios que se venden en los eventos que organiza y cuya recaudación, de nuevo íntegra, se entrega a la causa a la que se dedica la gala.

Este imparable-impagable impulso por ayudar ha granjeado que todo el municipio de Águilas conozca a la familia de José Ruiz Melenchón, hasta el punto que la agradable plaza que hay en frente de la confitería, donde cada día vecinos y vecinas se encuentran, hablan, socializan y se cobijan del calor bajo los árboles frondosos que la rodean, lleva el nombre de la madre De José: Emilia Melenchón.

ÁNGEL DE LA GUARDA

Este espíritu, que a José le transmitieron sus padres, le ha acompañado durante estos veintidós años, es tan radicalmente altruista que, en muchos casos, las personas a las que ayuda ni siquiera saben que ha sido él quien les ha ayudado. Es el caso de una anécdota que José cuenta: “Vino un chico diciendo que su vecina estaba teniendo que lavar a mano porque no tenía lavadora, y hablando con él vimos que tampoco tenía televisión ni una cama adecuada para su marido, que estaba postrado. Hablé con algunos contactos que tengo que pensé que podían ayudar y lo hicieron. Fui a la tienda, compré las cosas y les dije que se lo llevaran a esta mujer, pero sin decirle de parte de quién iba. Incluso estas personas, anónimas, que donaron el dinero no saben quiénes más han ayudado ni con cuánto”.

Cuando le preguntamos por qué lo hace así, José lo tiene claro: “Cuando son galas, hace falta hacer publicidad porque queremos que venga gente, que se conozca, hay que subirlo a redes para que funcione. Pero cuando son a vecinos de aquí, ¿por qué lo diría, qué mérito tiene? No quiero que la gente tenga esa sensación de deuda, de vergüenza porque alguien le haya tenido que ayudar”, asegura el confitero y ángel de la guarda de tantísimos vecinos de Águilas.

José con Luis de la Fuente, seleccionador nacional de fútbol.

A esta gente, que se encuentra en situaciones delicadas pero no quiere pedir ayuda, José recuerda que es algo que nos puede pasar a cualquiera. “Por ejemplo, nuestro negocio siempre ha funcionado pero cuando enfermó mi madre y después murió, pasamos a vender mucho menos durante una época, fue difícil. Por eso digo, que nos puede pasar a cualquiera, todos podemos necesitar que nos tiendan una mano”, asegura José ‘Melen’.

Si le preguntamos por otro caso que ha quedado grabado en su memoria, a José se le encharcan un poco los ojos al recordar la historia de un joven al que ayudó a cumplir su último deseo: “El hijo de una amiga tenía metástasis, y su sueño era ir a Nueva York. Movilizamos a todo el pueblo, vendimos papeletas, pedimos donaciones, hicimos una cena benéfica, conseguimos dinero y al final pudo ir a ese viaje con su madre y también con su novia. Estando ahí se puso malo y tuvimos que rezar porque llegase a casa. Nada más bajar del avión se fue al hospital y terminó muriendo con 20 años. Fue su última voluntad”◙

1 comment
  1. José Ruiz Melenchón….. Estimado Melen, quiero expresar en nombre de la asociación de Alzheimer Aguilas nuestro más sincero agradecimiento por tu ayuda desinteresada Tu generosidad y apoyo han sido fundamentales para nosotros…Gracias de corazón

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