Infección de orina en verano: cómo evitarla

Sus principales síntomas son sensación de molestia o ardor al orinar, dolor abdominal o necesidad de ir al baño demasiadas veces.

En zonas costeras como puede ser la Región de Murcia, el verano es sinónimo de playa. Con familia, con amigos, para relajarnos o incluso para hacer deporte, estas zonas aglutinan centenares de personas desde los primeros fines de semana de junio hasta bien acabado septiembre. Pasar el día entero en la playa puede ser una opción deliciosa y atractiva, pero no hay que olvidar que aumenta el riesgo de ‘volver a casa’ con una mala compañía: la de la cistitis o infección de orina.

Las mujeres españolas sufren con mucha frecuencia este tipo de infecciones: una de cada cuatro féminas la padecen, al menos, una vez al año. Sus síntomas pueden ser realmente incómodos y, entre ellos, destacan la sensación de ardor al orinar, dolor abdominal en la zona baja o necesidad constante de ir al baño.

CAUSAS DE LA CISTITIS

Aunque sabemos que la infección de orina pasa con más frecuencia en verano, ¿qué es lo que la provoca? La respuesta es que la cistits aparece cuando crecen microorganismos y bacterias de manera inusual en la zona del vientre y la vagina, y este crecimiento se ve favorecido por los cambios de temperatura entre el agua de baño y el exterior, la mayor sudoración, la arena y la humedad de los bañadores. Por suerte, evitar la cistitis es más sencillo de lo que pueda parecer:

➡️Beber mucha agua: la hidratación siempre es importante pero en verano alcanza una importancia todavía mayor. Mucha gente es consciente de esa importancia pero a menudo desconocen que, en el caso de la infección de orina, beber suficiente agua ayuda a limpiar las vías urinarias mediante la orina, lo que evita la aparición de las mencionadas bacterias.

➡️No usar ropa interior apretada o con materiales sintéticos: los tejidos transpirables, como el algodón, y que nos queden ligeramente holgada, reducirá también la probabilidad de tener cistitis.

➡️Mantener la zona seca: después de la playa o la piscina, es habitual quedarnos con el bañador o el bikini puesto. Esto es un error porque causa un ambiente húmedo perfecto para que crezcan las bacterias. Debemos cambiarnos de ropa después del baño.

➡️Usar jabones neutros para tu zona íntima: los jabones perfumados pueden causar irritaciones en esta zona sensible, aumentando el riesgo de que aparezcan bacterias.

REDACCIÓN

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