Los rayos ultravioletas del sol pueden dañar nuestra piel y aumentan el riesgo de enfermedades como el cáncer. Pero esta exposición solar también es una fuente de vitamina D, esencial para el organismo. El doctor Jesús Hernández Gil, médico dermatólogo en el hospital Reina Sofía de Murcia, resuelve si existe una manera segura de exponernos al sol para recibir esta vitamina.
¿Cuáles son los beneficios de la vitamina D?
JESÚS HERNÁNDEZ GIL: Esta vitamina tiene un papel fundamental en el bienestar de los huesos para prevenir la osteoporosis y las fracturas óseas en la población más envejecida, pero también se ha demostrado últimamente que tiene influencia en el sistema cardiovascular, regulando los niveles de colesterol; igualmente, tiene beneficios a nivel de la piel en patologías como puede ser la psoriasis.
¿Cuál es la manera más rápida y eficaz de obtener la vitamina D?
J.H.G: La vitamina D la obtenemos y la convertimos en una forma activa a través de la exposición solar, pero también a través de los alimentos que la contengan. Son los productos lácteos o determinados pescados un poco más grasos. Siempre pensamos que la vitamina D viene solo del sol, y también tiene mucho que ver con el estilo de vida de la población.
Entonces, ¿sería conveniente alejarnos de la exposición solar y conseguir la vitamina D a través de los alimentos y los complementos alimenticios?
J.H.G.: Lo más conveniente es que todo vaya ‘de una’. La exposición solar es necesaria. Los dermatólogos siempre decimos que hay que tener cuidado con el sol porque lo que hacemos es una exposición solar recreativa. Durante todo el año estamos trabajando, estudiando y haciendo nuestras cosas en el interior, y de repente hace un poco de sol y nos vamos a la playa. El resultado es que nos quemamos, y por ello hay que llevar cuidado, pero una exposición al sol mientras salimos a caminar, evitando las horas centrales del día, es saludable incluso para la piel y, por supuesto, es recomendable para lograr la síntesis de la vitamina D.
Está claro que ahora mismo vivimos en una sociedad con un estilo de vida con mucha menos exposición solar. En estos casos, sí podría ser útil complementar la vitamina D a través de la dieta o de suplementación para llegar a los niveles correctos para personas que lo necesiten, pero siempre con un poquito de exposición solar.
¿Esta recomendación es para todas las edades?

J.H.G.: Una exposición razonable al sol siempre es sano, a cualquier edad. Obviamente, cuando son niños peque- ños que tienen la piel menos preparada y ya tienen este aporte de vitaminas a través de la alimentación, no es tan necesario. Pero a toda edad es útil.
También depende un poco del estilo de vida. Si, por ejemplo, una persona adulta sale a andar con su protección solar, solo con la exposición que tenemos en nuestro país es suficiente. No es necesario que haga el ejercicio de ponerse más al sol.
Hablando del protector solar, ¿absorbemos la misma vitamina D en la exposición solar aunque llevemos este protector puesto?
J.H.G.: Sí. El protector solar es un filtro que sirve para disminuir la intensidad solar que nos llega y, sobre todo, determinadas franjas de radiación ultravioleta que puedan ser más negativas. Esto es especialmente importante en zonas como la del Mediterráneo por todas las horas que tenemos de sol. Hay que intentar llevar siempre un hábito de fotoprotección.
¿Qué significa que ‘la piel tiene memoria’?
J.H.G.: Una de las funciones de la piel es proteger nuestro cuerpo frente a la radiación social. Cuando se daña y tenemos una quemadura o un daño solar, se puede arreglar, pero con estas reparaciones la piel también se puede volver más delgada, se puede atrofiar, y se dice que se van acumulando las horas de sol y el daño no termina de repararse totalmente. Cuando alcanzamos un límite de daño, se manifiesta con manchas, con lesiones previas al cáncer o con el cáncer de piel.
En la consulta, por ejemplo, vemos casos de personas de edad avanzada que han estado toda la vida trabajando en la huerta o en el mar y, ahora, cuando son mayores, tienen problemas de piel y nos dicen “pero si yo ya no me pongo al sol”, pero el daño se ha ido acumulando.
¿Ha notado que haya más conciencia sobre la importancia de la protección solar?
J.H.G.: Sí, hay más conciencia social. La gente sabe que el sol en exceso es perjudicial y que produce daños en la piel, como el envejecimiento y la aparición de cáncer. Pero, es verdad que traspasar eso a la práctica, pues ya no es tan frecuente. La gente lo sabe, pero no lo pone en práctica ◙

