El Consejo de Ministros aprobó el pasado 8 de abril el anteproyecto de Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios. La ministra de Sanidad, Mónica García, explica que esta reforma, que sustituye al último texto aprobado en el año 2015, “tiene tres objetivos fundamentales: modernizar el ecosistema de los medicamentos y adaptarlos al siglo XXI, incorporar las lecciones que nos dejó la pandemia, y mirar al futuro asegurando la sostenibilidad del sistema sanitario”.
Esta reforma, que tiene un año de plazo para su puesta en marcha, incluye algunos puntos estratégicos como la prescripción por principio activo, que establece que los medicamentos se receten indicando el componente activo, y no el nombre comercial o la marca del medicamento (con excepción para los medicamentos para procesos crónicos).
Esta medida, apuntan desde el Ministerio de Sanidad, se pone en marcha como regla general para fomentar el uso racional del medicamento y contribuir a la sostenibilidad del sistema sanitario.
Del mismo modo, este anteproyecto de Ley otorga a las enfermeras y a los fisioterapeutas la potestad para recetar medicamentos. Hasta ahora, explican desde el Consejo General de Enfermería (CGE), las enfermeras dependían de la aprobación de las guías de prescripción para, en el ámbito de sus competencias, poder indicar, usar o autorizar la dispensación de medicamentos sujetos a prescripción médica.
Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería, asegura, además, que esta medida permite a la profesión enfermera “contar con un respaldo jurídico y legal a todas las actuaciones en materia de fármacos que ya realizaban”.

AGRUPACIÓN DE MEDICAMENTOS
En este nuevo anteproyecto de Ley también se establece que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios cree una agrupación de medicamentos equivalentes entre sí. De esta manera, el farmacéutico podrá dispensar el que tenga el precio más bajo dentro del grupo correspondiente. Del mismo modo, ante la falta de disponibilidad de un medicamento, el farmacéutico podrá dispensar un equivalente sin necesidad de una nueva receta médica.
Otra de las facilidades que pretende conseguir este anteproyecto de Ley está relacionado con las prescripciones recurrentes. Con la creación de la categoría ‘Medicamentos de primera prescripción’, se agiliza el acceso de los pacientes a tratamientos recurrentes, es decir, medicamentos que, tras una primera prescripción médica derivada de un diagnóstico claro y recurrente, van a poder ser dispensados en ocasiones sucesivas desde la oficina de farmacia, sin necesidad de nuevas recetas, siempre bajo el consejo del profesional farmacéutico.
SIN CAMBIOS EN EL COPAGO
Uno de los apartados más polémicos y ambiciosos que tenía el borrador del que finalmente se ha presentado como anteproyecto de Ley era la modificación en las horquillas de renta asociadas a copagos farmacéuticos, que pretendía aumentar la aportación en casos de rentas más altas y reducirla en casos de rentas más bajas.
Esta medida, que por ahora se queda fuera de la reforma, no se elimina del todo, ya que el Ministerio de Sanidad ha prometido que la retomará próximamente durante la tramitación de la nueva norma, ya sea en una segunda vuelta en el Consejo de Ministros o en su tramitación parlamentaria en el Congreso de los Diputados.
Por ahora, mantiene el sistema existente desde 2012: las rentas inferiores a 18.000 euros pagaban un 40% del precio de los medicamentos; las de entre 18.000 y 100.000 euros, un 50% y las de más de 100.000 euros anuales asumían el 60%.

