En 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció que, cada año, el 11 de febrero se celebrase el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Su objetivo es oportunidad para promover el acceso y la participación plenos y equitativos en la ciencia para mujeres y para niñas. Este objetivo lo comparte la doctora María Trinidad Herrero Ezquerro, fundadora de Lyceum de Ciencia en Murcia, y el resto de mujeres que impulsaron y promueven esta iniciativa.
¿Qué es Lyceum de Ciencia?
MARÍA TRINIDAD HERRERO: Lyceum de Ciencia de la Región de Murcia es una asociación sin ánimo de lucro, de ámbito regional, con diversos fines relacionados con impulsar la cultura científica femenina, como promover y divulgar la actividad científica de las mujeres, en especial de las mujeres que desempeñan su actividad en la Región de Murcia; fomentar el interés por la carrera investigadora entre las jóvenes para consolidar la presencia femenina en la ciencia; y potenciar medidas para paliar las dificultades específicas de las mujeres en el desarrollo de su carrera científica, así como actuar como foro de información y de discusión de la ciencia entre las mujeres.
¿Cómo surge la iniciativa?
M.T.H.: La idea la estuve persiguiendo durante años, pero surgió definitivamente en febrero de 2017 cuando, al organizar una vez más, una sesión sobre mujeres y ciencia biomédica, y ser la primera vez que se celebraba la conmemoración del Día Internacional en Murcia, presenté los datos del informe ‘Científicas en cifras en España 2015’. En ese informe se mostraban indicadores de la (des)igualdad de género en la formación y en la profesión científica, constatando que permanecían el ‘efecto tijera’ y el ‘techo de cristal’. Y todo ello, a pesar de que habían pasado más de 20 años desde la Conferencia de las mujeres de Pekín a la que yo había acudido, y cuya declaración fue suscrita por el Gobierno de España, y que llevábamos más de 20 años de avances en las políticas de igualdad en educación e investigación. Es decir, algo más ocurría porque no se estaban cumpliendo los resultados previstos.
Por ello, con Lyceum de Ciencia deseaba crear un foro en el que mujeres científicas más experimentadas compartieran sus experiencias con las más jóvenes, dialogando sobre temas cotidianos que nos afectaban a todas las mujeres. La intención era analizarlos, darlos a conocer, mover conciencias e idear y conseguir posibles soluciones.
¿Quiénes la conforman?
M.T.H.: En inicio se reclutó a científicas profesionales de diferentes disciplinas y de los seis centros de investigación de la Región, de las tres universidades, la UMU, la UPCT y la UCAM, y de los centros de investigación CEBAS-CSIC, IMIDA y el IMIB. No obstante, Lyceum de Ciencia estaba abierto a todos los cientificos y, como se respeta el pluralismo, pueden asociarse todas las personas mayores de edad de todas las áreas de conocimiento que estén de acuerdo con nuestros estatutos y, por tanto, deseen colaborar con los fines de Lyceum de Ciencia.
Así, las socias somos mujeres científicas y profesionales de diferentes ideologías, pero con una causa común: estamos convencidas de que, en el ámbito de la ciencia, la sociedad debe tener en cuenta a las mujeres, y que tenemos derecho a alcanzar y a seguir la carrera científica en pie de igualdad con los varones. Las socias estamos convencidas de la necesidad de dar a conocer esta problemática y también de que unirse es la mejor vía para conseguirlo.
¿Qué es el techo de cristal y el efecto tijera aplicado a las carreras de las jóvenes investigadoras?
M.T.H.: En las carreras científicas y académicas se denomina gráfico con efecto tijera cuando el número de mujeres predomina al inicio, pero es minoría en los puestos de mayor responsabilidad. Es decir, en la base de la tijera hay más mujeres en grados y doctorados universitarios incluso comenzando las carreras de investigación, pero desde el corte de la tijera, en los puestos de más prestigio y de toma de decisiones, disminuye la presencia femenina y aumenta la masculina.

El techo de cristal es la consecuencia que, a pesar del esfuerzo y de las cualificaciones de las mujeres, existen obstáculos invisibles y transparentes para el desarrollo profesional de las mujeres que les impide ocupar puestos ejecutivos.
¿Qué actos o iniciativas lleva acabo Lyceum de Ciencia para despertar vocaciones entre jóvenes?
M.T.H.: Se han organizado actividades científicas informativas y de divulgación para impulsar la cultura científica femenina: conferencias, concursos, charlas en centros educativos, cursos y jornadas científicas. Los ciclos de conferencias se denominan ‘Científicas a pie de calle’ como columnas periodísticas en La Verdad. Se participa en actos y en ferias de divulgación científica, se han elaborado informes y se realizan proyectos de investigación sobre el papel femenino en la ciencia y como las mujeres han sido ignoradas. Asimismo, anualmente, se organizan concursos de premios para estudiantes de bachillerato (ocho ediciones), para jóvenes investigadoras (siete ediciones) y de mujeres científicas que han finalizado la carrera científica, los Premios Piedad de la Cierva (ocho ediciones).
¿Y para acercar a las jóvenes investigadoras a las investigadoras más veteranas?
M.T.H.: Con cada una de nosotras trabajan mujeres científicas más jóvenes, en formación, que, con nuestro activismo sereno pueden plantearse las realidades objetivas. Les apoyamos y, vislumbrando soluciones, les transferimos lo que hemos vivido y lo que no debería perpetuarse.
Pero no solo es con las mujeres científicas jóvenes, también es preciso educar y convencer a los chicos. Por ello, en las actividades y concursos de Lyceum de Ciencia se incluyen a los chicos de bachillerato, para que oigan, para que conozcan y para que sean partícipes del proceso de igualdad con el fin de construir comunidades mejores y más justas. Las mujeres somos la mitad de la población. La solución solo podrá alcanzarse si todas y todos remamos en la misma dirección, con las mismas metas, convencidos de que es para el beneficio futuro de una sociedad más equitativa y humana◙

