¿Eres de los que tienes que comer en el trabajo? Estupendo, este articulo está destinado para ti. Como tú, hay muchas personas que por horario laboral deben comer en el trabajo. Y esto no tiene que ser una excusa como para no disfrutar del plato. Hoy te daré la posibilidad de saber cómo hacerlo más seguro, para tu salud, sin dejar a un lado el sabor y la sencillez al prepararlo.
Antes de empezar a preparar es clave tener en cuenta que la higiene es fundamental en la preparación de tu comida y, posteriormente, cuando la vayas a comer. Antes de cocinar y comer siempre nos debemos lavar las manos.
Las temperaturas son importantísimas para evitar la proliferación de microoganismos patógenos, que son los causantes de las toxiinfecciones alimentarias. Para ello, la clave es mantener la cadena de frío de los alimentos. El frío enlentece el crecimiento de los patógenos. Necesitarás una nevera para transportar tu comida.
Si la cocinas el día anterior a su consumo, recuerda que desde que se prepara hasta que la guardes en la nevera, no deben pasar más de 30-40 minutos. Y al día siguiente la metes en una bolsa nevera. Estas neveras no enfrían, pero ayudan a mantener el frío. Si en el trabajo tienes frigorífico, lo ideal es que lo utilices para seguir con el frío. Pero si solamente tienes nevera, el uso de pastillas de frío van ideales, o simplemente, no abrir tu nevera.
Verdura en el trabajo
Una manera sencilla de comer verdura es incluir en tu nevera los siguientes platos: gazpacho, salmorejo, crema de verdura en frío o caliente, tomate cherry, alcachofas en conserva, ensalada de vegetales variados. La idea es que incluyas siempre verdura. Las verduras previenen la aparición de enfermedades cardiovasculares, cuidan tu circulación y mejoran tus defensas.
Recuerda cocinar todos los alimentos muy bien y no romper su cadena de frío.
Platos para llevar
Te propongo varios platos para llevar a tu lugar de trabajo.
- Receta en 10 minutos: ensalada de lentejas cocidas en conserva, brócoli crudo picado, dados de pimiento rojo y verde, zanahoria rallada, tomate cherry, caballa en conserva, y chorrito de aceite de oliva virgen extra y de limón.
- Receta en 15 minutos: garbanzos salteados con cebolla, calabacín, tomate triturado y orégano. Rehogar cebolla picada con aceite de oliva virgen extra unos 6 minutos, añadir el calabacín cortado finito en medias lunas, rehogar 5 minutos más. Incorpora los garbanzos cocidos y orégano, y unos 3 minutos para que liguen todos los ingredientes. Receta ideal para comer en frío o caliente.
- Receta en 15 minutos: merluza con verduras y patata. Añadir cebolla picada en la olla con aceite de oliva virgen extra, rehoga 2 minutos, añade zanahoria en rodajas y rehoga un minuto más. Incorpora unas patatas peladas y cortadas en rodajas finas. Ahora, saca del congelador unos guisantes y unos filetes de merluza. Coloca en la olla directamente, añade un vaso de agua, sazonamos y cerramos. Cuece a presión 8 minutos.
- Fruta entera bien lavada. Ideal. Si te la llevas troceada, importante que esté en la nevera.
REBECA PASTOR. Dietista-nutricionista . Colegiada número MU00043. www.mypersonalfood.es
