El último estudio de Kantar para Ecoembes sobre cómo reciclan los españoles revela que 8 de cada 10 hogares afirma tener más de un espacio para clasificar sus residuos, y uno de ellos siempre está destinado a los envases de plástico, latas y briks del contenedor amarillo; por tanto, se consideran hogares totalmente recicladores.
Además, el estudio pone de manifiesto que quienes tuvieron que incorporar el hábito del reciclaje ya de adultos, siguen demostrando ser los más comprometidos con el reciclaje: el 61,9% de estos hogares recicladores están formados por personas de la generación ‘silver’ (mayores de 50 años).
En cuanto a su composición, los hogares donde reciclan suelen estar habitados por dos o menos personas. Y en cuanto al tipo de población en la que se ubican, el estudio concluye que la mayoría de ellos (44,6%) están en municipios de más de 100.000 habitantes.
¿Por qué reciclan los españoles?
El 89% de los hogares recicladores lo tiene claro: considera que el reciclaje es útil, que vale la pena porque cada envase reciclado se transforma en un nuevo objeto.
Están en lo cierto, ya que los ciudadanos, con el gesto cotidiano de reciclar, inician el viaje hacia la circularidad de los envases. Al separar en casa y depositarlos en los contenedores amarillos (para envases de plástico, madera, metal o briks) o en los contenedores azules (para envases de papel o cartón) permiten que lleguen a las empresas recicladoras que los convierten en materia prima con la que fabricar nuevos objetos, como botellas de plástico, mobiliario, textiles o tuberías.
La culpa también actúa como agente movilizador para muchos, ya que un 75% afirma sentirse culpable si no reciclan. A otros les mueve su férreo compromiso con el medioambiente, que intentan inculcar a los demás: el 65,5% anima a reciclar a quienes todavía no lo hacen en su hogar. Y se traslada también a las decisiones de consumo de los hogares que reciclan: el 64,3% intenta comprar productos que no dañen el medioambiente y un 45,4% pagaría más por estos productos.
Notable en reciclaje
Cada hogar reciclador tiene de media 3,4 cubos destinados a separar residuos, situándose el amarillo (al que se tiran envases de plástico, madera, metal y briks) como segundo espacio más frecuente en los hogares españoles para el reciclaje, solo por detrás del cubo de restos.
Aunque el reciclaje sea un hábito muy extendido en los hogares españoles, todavía hay aspectos que mejorar.
De hecho, del 80,2% de hogares en los que reciclan que hay en España, todavía un 19,5% admite no hacerlo correctamente siempre. Esto se ve reflejado en los datos de residuos erróneos o impropios que llegan a los diferentes contenedores.
Tal y como manifiestan los propios hogares recicladores, todavía hay residuos que les generan dudas a la hora de deshacerse de ellos.
Es el caso, por ejemplo, de las bandejas o envoltorios de aluminio, las de porexpan, los aerosoles y los juguetes de plástico. Los tres primeros deben ir al contenedor amarillo, mientras que los juguetes de plástico, si no se les puede dar otra vida tras su primer uso, deben ir al contenedor de restos, según explican los expertos en reciclaje.
