Sin bienestar psicológico no se puede rendir al máximo en el deporte

Uno de cada tres deportistas presenta síntomas relacionados con ansiedad y depresión

Es evidente que un buen estado físico es fundamental para la práctica deportiva de alto rendimiento, pero la salud mental de los deportistas ha cobrado en los últimos años la importancia que se merece. Sobre esto es experta Beatriz Moreno Fenoll, graduada en Psicología y máster en Psicología del Deporte y la Actividad Física, ha estado a cargo de este ámbito en distintos equipos dentro del Real Murcia, incluyendo el Real Murcia Femenino en las temporadas 2024/2025 y 2025/2026. También es miembro del Grupo de Psicología Deportiva del Colegio de Psicología de la Región de Murcia y deportista profesional de patinaje artístico.

¿Qué es la psicología deportiva y cómo afecta al rendimiento físico de los deportistas?
BEATRIZ MORENO: Es una rama de la psicología que busca ayudar al deportista a que llegue a su máximo rendimiento pero que también va relacionado con el bienestar psicológico del deportista. Quiero decir, que no solo busca mejorar el rendimiento, sino también hacerlo sin renunciar al bienestar psicológico. Para ello, trabajamos habilidades psicológicas que se complementan tanto con la preparación física como táctica, como concentración, la confianza, la gestión del error, la manera en la que se afronta la situación.

En el caso, por ejemplo, de la concentración, hay que tener en cuenta que en deportes como, por ejemplo, el fútbol, hay muchos estímulos: el árbitro, las gradas, la presión, las adversidades de cada partido, la competición. La psicología deportiva prepara a los deportistas con estas herramientas para enfrentarse a esas situaciones pero también actúa a nivel preventivo, es decir, no espera a que haya un problema de salud mental.

Beatriz Moreno Fenoll.

¿Cuáles son los problemas de salud mental más frecuentes entre deportistas de alto rendimiento?
B.M.: Los más frecuentes con los que nos encontramos son tanto la ansiedad como la depresión. Las últimas investigaciones, por ejemplo, están hablando de que uno de cada tres deportistas presenta síntomas relacionados con ansiedad y depresión. Son cifras muy altas. También son habituales las alteraciones de sueño y el malestar psicológico mantenido, que conocemos como distrés. El problema es que muchas veces pasa desapercibido pero permanece mucho tiempo.

Por supuesto, también podemos encontrar problemas con el peso y la imagen corporal en deportes donde estos aspectos son importantes, que aumentan el riesgo de sufrir trastornos de la conducta alimentaria.

¿Qué factores de riesgo aumentan las posibilidades de sufrir un problema de salud mental?
B.M.: Existen muchos factores que pueden aumentar el riesgo de que aparezca un problema de salud mental, como la presión constante por rendir, las lesiones, la incertidumbre, la falta de apoyo social o acontecimientos personales difíciles. En la práctica, a los psicólogos nos suelen saltar las alarmas cuando se producen varias lesiones seguidas o una bajada de rendimiento, porque muchas veces son indicadores de que puede haber algo detrás.

¿Puede darse al revés: no que una lesión afecte a tu bienestar psicológico sino que una mala salud mental termine causando una lesión?
B.M.: Por supuesto. Hay mucha evidencia científica de es así y ahora sabemos que los factores psicológicos también influyen tanto en el riesgo de lesionarse como en el proceso de reconstrucción.

En la Región de Murcia tenemos a Aurelio Olmedilla, uno de los mayores referentes en la psicología deportiva y en la investigación de la lesión. Ha estudiado cómo el estrés, la ansiedad, la dificultad para mantener la situación, la mala gestión emocional pueden aumentar la vulnerabilidad de sufrir una lesión. No quiere decir que la lesión sea psicológica, pero sí que va a hacer que el deportista sea más vulnerable en un momento u otro para sufrir una lesión.

Te pongo un ejemplo: un deportista que está pasando un período de estrés puede empezar a dormir peor, a recuperarse peor de los entrenamientos por estos problemas de sueño. Esto, a su vez, hace que pierda la concentración en los entrenamientos, que tome decisiones más precipitadas y que, en una acción de juego, se pueda lesionar. Eso no quiere decir que sea una lesión psicológica pero, evidentemente, afecta.

Ocurre también en el momento de la recuperación. Es muy común tener deportistas en consulta que se acaban de lesionar y están un poco perdidos. Si es una lesión de larga duración, les toca empezar a prepararse de nuevo para llegar a un nivel de competición alto, tienen miedo de volver a lesionarse, pueden tener un bloqueo mental o pueden perder confianza.

Uno de los problemas de salud mental que está a la orden del día son las adicciones, ¿cuál es la situación entre deportistas?
B.M.: Es una realidad, pero hay que hacer una matización. Cuando hablamos de adicciones, no solo nos referimos a sustancias para aumentar el rendimiento como pueden ser anabolizantes, sino a sustancias para mantener el ritmo y el nivel de exigencia. Por ejemplo, analgésicos en caso de lesión o sustancias para poder dormir. Al final aparece una dependencia, ya sea física o psicológica por sentir que se necesita para mantener el ritmo.

Está muy normalizado este uso y, al final, el problema no es la sustancia sino el motivo que te lleva a necesitarlo, qué quieres cubrir con ello. Si no puedes dormir, hay que ver por qué. El trabajo psicológico es muy importante en esas situaciones, tienes que identificar necesidades que a lo mejor el deportista desconoce que tiene.

También encontramos adicción al deporte. La adicción al ejercicio aparece cuando la práctica deportiva deja de ser una actividad saludable y pasa a convertirse en una necesidad compulsiva. No depende del número de horas que se entrene sino, más bien, de la relación que mantiene con el ejercicio. El problema surge cuando la persona siente que no puede dejar de entrenar o cuando experimenta ansiedad, culpa o irritabilidad si no lo hace. Cuando continúa entrenando incluso estando lesionada o enferma y el ejercicio empieza a afectar negativamente a otras áreas importantes de su vida.

Para terminar, Beatriz, ¿se le da la importancia que merece la salud mental en el deporte?
B.M.: Es cierto que cada vez existe una mayor conciencia sobre la importancia de cuidar la salud mental en el deporte, y eso es una gran noticia, pero todavía queda mucho camino por recorrer. Con frecuencia seguimos hablando de salud mental y la necesidad de acudir a un psicólogo deportivo solo cuando surge una dificultad o las cosas van mal cuando en realidad debería formar parte del entrenamiento desde el principio, igual que la preparación física, técnica o táctica. La psicología deportiva acompaña al deportista a lo largo de toda su carrera, adaptándose a las diferentes etapas, promoviendo su bienestar psicológico, previniendo posibles dificultades y ayudándole a alcanzar su mejor rendimiento. Al final, cuidar la mente es una parte esencial del desarrollo personal, del rendimiento y del éxito deportivo.

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