El hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, acogió el miércoles 19 la celebración de una sesión docente centrada en el tratamiento del ictus en la que se abordaron, entre otros asuntos de interés, el tratamiento de arterias obstruidas dentro del cráneo en casos de infarto cerebral grave, así como intervenciones preventivas en la arteria carótida mediante técnicas como la angioplastia y la colocación de stents.
Esta actividad, que fue organizada por la Sección de Neurorradiología Intervencionista del Servicio de Radiodiagnóstico del hospital de referencia del Área 1 de Salud del Servicio Murciano de Salud (SMS), se incluye en la celebración de la NeurOlimpiada, una innovadora iniciativa en la que participan otros tres centros sanitarios de la Comunidad Valenciana que tiene por objeto la formación sobre el tratamiento de ictus y de accidentes cerebrovasculares y afecciones de la columna vertebral.
Está dirigida a residentes y adjuntos jóvenes de neurorradiología intervencionista con el objetivo de complementar la formación tradicional mediante un formato dinámico y competitivo.
Junto al Virgen de la Arrixaca participan el hospital Doctor Balmis de Alicante y el Clínico Universitario y el Politécnico de La Fe de Valencia. Cada centro sanitario aborda una línea específica de tratamiento endovascular o percutáneo, propio del neurointervencionismo radiológico, una disciplina de cirugía mínimamente invasiva y altamente especializada en la que la imagen radiológica guía el tratamiento de patologías complejas del sistema nervioso.
En esta NeurOlimpiadas participan 10 profesionales procedentes de distintas comunidades autónomas, lo que refuerza su carácter nacional y colaborativo. Esta actividad surge como una alternativa innovadora a los modelos formativos habituales, al combinar el formato concurso con la rotación por distintos hospitales durante una semana.
Además, la iniciativa fomenta la creación de redes de colaboración intercentros, fundamentales para el avance del conocimiento, la innovación y la mejora continua de los sistemas sanitarios.
Para los pacientes, esta formación se traduce en diagnósticos más rápidos, tratamientos más eficaces y una atención más especializada y cercana. Gracias a profesionales mejor formados, se reducen secuelas, se acortan tiempos de recuperación y aumentan las posibilidades de una mejor calidad de vida. En patologías tiempo-dependientes como el ictus, contar con especialistas altamente cualificados puede marcar la diferencia entre la discapacidad y la recuperación◙
Fuente: Consejería de Salud (CARM)
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