Hospital Virgen del Alcázar vive uno de los momentos más importantes de su historia. La reciente apertura de Hospital Virgen del Alcázar Águilas ha supuesto un importante salto cualitativo para una institución que, tras más de medio siglo de trayectoria, continúa creciendo con una idea muy clara: acercar una asistencia sanitaria de calidad a cada vez más personas, sin renunciar a los valores que siempre la han definido.
A esta importante incorporación se suma la consolidación de una red asistencial integrada por el Hospital Virgen del Alcázar de Lorca, origen y eje del proyecto, junto a Virgen del Alcázar Vera-Healthcare y el Policlínico Avenida. Todos ellos permiten ofrecer una atención cada vez más completa y accesible, compartiendo una misma filosofía asistencial basada en la cercanía, la calidad y el compromiso con las personas.
Este proceso de crecimiento coincide además con una nueva etapa en la Gerencia. Tras más de treinta años de liderazgo de María Dolores Lafuente Lafont, Miguel Navarro Sánchez ha asumido la dirección de la entidad con el objetivo de dar continuidad a un proyecto sólido, profundamente arraigado en la comarca y preparado para afrontar los retos de la sanidad del futuro. Conversamos con él sobre el presente y el futuro de Virgen del Alcázar, una institución que sigue demostrando que es posible crecer sin perder la cercanía.

Tras años siendo parte de Virgen del Alcázar, asume la Gerencia. ¿Qué significa para este reto para usted?
MIGUEL NAVARRO SÁNCHEZ: Es, sin duda, el mayor reto profesional de mi trayectoria y también una enorme responsabilidad. Llevo muchos años formando parte de esta casa y he tenido la suerte de conocerla desde dentro como director de Gestión, trabajando junto a magníficos profesionales y viviendo muy de cerca su evolución. Eso hace que esta nueva etapa la afronte con muchísima ilusión, pero también con profundo respeto.
“Mi mayor responsabilidad es estar a la altura del legado recibido y de las personas que lo hacen posible cada día”
Tengo la fortuna de recibir una institución sólida, fruto del extraordinario trabajo de María Dolores Lafuente durante más de tres décadas. Su liderazgo, su capacidad de gestión y, sobre todo, su forma de entender el hospital ha sido decisivos para convertir Virgen del Alcázar en el referente sanitario que es hoy. Quienes hemos trabajado a su lado sabemos que gran parte de lo que representa esta institución lleva su sello.
Asumir ahora la Gerencia supone, ante todo, la responsabilidad de estar a la altura de ese legado. Mi intención no es cambiar aquello que funciona, sino continuar construyendo sobre unas bases muy sólidas, manteniendo nuestros valores y adaptándonos a los nuevos desafíos que plantea la sanidad.
He vivido muy de cerca la evolución del hospital y conozco el esfuerzo que hay detrás de cada paso que hemos dado. Precisamente por eso afronto esta responsabilidad con serenidad y con confianza: porque cuento con un equipo extraordinario, con profesionales altamente comprometidos y con una institución que, gracias al trabajo realizado, ha sabido evolucionar sin perder nunca su identidad.
La apertura del Hospital Virgen del Alcázar Águilas ha marcado este año. ¿Qué representa este proyecto?
M.N.S.: Representa mucho más que un nuevo edificio. Es el resultado de muchos años de trabajo, de ilusión y de compromiso con una población que necesitaba disponer de una oferta sanitaria más cercana y completa. Con este hospital damos respuesta a una demanda histórica de los ciudadanos de Águilas y de toda su área de influencia, evitando numerosos desplazamientos para consultas, pruebas diagnósticas, intervenciones quirúrgicas o procesos de hospitalización.

Pero, sobre todo, representa una forma de entender la sanidad: queremos que cualquier paciente encuentre cerca de su domicilio una atención moderna, rápida, humana y con los mismos estándares de calidad que siempre han caracterizado a Virgen del Alcázar.
«Queremos que cualquier persona que entre en cualquiera de ellos sienta que está siendo atendida por Virgen del Alcázar, con la misma cercanía, la misma profesionalidad y el mismo compromiso»
Además, este hospital nace con vocación de seguir creciendo en servicios y prestaciones, respondiendo a las necesidades reales de la población. Queremos que los ciudadanos de Águilas encuentren aquí una respuesta sanitaria completa, cercana y de confianza, sabiendo que detrás de cada servicio existe el respaldo y la experiencia de una institución con más de cincuenta años de trayectoria.
¿Qué destacaría de las nuevas instalaciones?
M.N.S.: Estamos hablando de un hospital completamente nuevo, diseñado pensando tanto en el paciente como en los profesionales que trabajan en él. Cuenta con cuatro plantas distribuidas de forma funcional, Urgencias 24 horas, consultas externas, hospitalización, un moderno bloque quirúrgico con tres quirófanos, un amplio servicio de rehabilitación y un área de diagnóstico por imagen equipada con tecnología de última generación, incluyendo Resonancia Magnética de 3 Teslas y TAC.
Pero un hospital no lo hacen solo sus instalaciones ni su tecnología. Lo hacen las personas. Tenemos la suerte de contar con un magnífico equipo de profesionales, altamente cualificados y profundamente comprometidos con ofrecer una atención cercana, humana y de la máxima calidad. Ese es, sin duda, el mayor valor de Virgen del Alcázar. Por eso, más allá de las cifras o del equipamiento, creo que lo importante es que hemos creado un hospital cómodo, luminoso, accesible y preparado para ofrecer una experiencia asistencial excelente, donde la innovación tecnológica va siempre de la mano del trato humano.
En pocos años Virgen del Alcázar ha ampliado considerablemente su presencia asistencial, háblenos de eso.
M.N.S.: Así es. Hoy contamos con el Hospital Virgen del Alcázar de Lorca, el nuevo Hospital Virgen del Alcázar Águilas, Virgen del Alcázar Vera-Healthcare y el Policlínico Avenida. Cada uno de ellos tiene unas características propias y responde a necesidades diferentes, pero todos comparten exactamente la misma manera de entender la asistencia sanitaria.
Nunca hemos querido que nuestros centros funcionen como proyectos independientes. Todo lo contrario. Queremos que cualquier persona que entre en cualquiera de ellos sienta que está siendo atendida por Virgen del Alcázar, con la misma cercanía, la misma profesionalidad y el mismo compromiso.
Al final no somos varios centros; somos un único equipo trabajando para cuidar de las personas. Esa coordinación nos permite compartir conocimiento, experiencia y recursos, ofreciendo a nuestros pacientes una atención mucho más completa. Independientemente del centro al que acudan, queremos que todos perciban la misma cultura asistencial, la misma cercanía y el mismo compromiso con la excelencia.

Virgen del Alcázar ha realizado una importante apuesta por la calidad durante los últimos años, ¿no es así?
M.N.S.: La calidad forma parte de nuestra cultura desde hace muchos años. Evidentemente, contar con certificaciones como ISO 9001, ISO 14001, EMAS o las normas UNE relacionadas con la seguridad del paciente supone un importante reconocimiento al trabajo realizado, pero para nosotros representan mucho más que un distintivo. Son la consecuencia de una forma de trabajar basada en la mejora continua, en la revisión constante de nuestros procesos y en la búsqueda permanente de la excelencia asistencial.
La calidad no es un objetivo que se alcanza una vez; es un compromiso diario. Esa filosofía implica revisar constantemente nuestros procedimientos, escuchar a nuestros pacientes, analizar cada oportunidad de mejora e implicar a todos los profesionales en una cultura de excelencia. La calidad no depende únicamente de grandes decisiones; también se construye cada día con pequeños gestos y con el compromiso individual de cada persona que forma parte de Virgen del Alcázar.
Otro de los proyectos estratégicos de este año ha sido la implantación del Esquema Nacional de Seguridad, ¿qué puede decirnos al respecto?
M.N.S.: Vivimos un momento en el que la protección de la información resulta tan importante como la propia asistencia sanitaria. Los hospitales manejamos una enorme cantidad de información clínica extremadamente sensible y tenemos la obligación de garantizar que esa información esté protegida con los máximos niveles de seguridad.
«La calidad no depende únicamente de grandes decisiones; también se construye cada día con pequeños gestos y con el compromiso individual de cada persona que forma parte de Virgen del Alcázar»
La implantación del Esquema Nacional de Seguridad ha supuesto un importante esfuerzo organizativo y tecnológico, pero estamos convencidos de que es el camino correcto. No solo mejora la ciberseguridad de nuestros sistemas, sino que también incrementa la confianza de pacientes, profesionales y administraciones públicas.
La inteligencia artificial está cambiando todos los sectores. ¿Cómo la contempla desde la Gerencia?
M.N.S.: La inteligencia artificial no es una moda; va a transformar profundamente la forma de trabajar en todos los ámbitos, y la sanidad no será una excepción. Estoy convencido de que será una herramienta extraordinaria para mejorar procesos, agilizar tareas administrativas, ayudar al diagnóstico, optimizar recursos y ofrecer una asistencia aún más personalizada.
Eso sí, tengo muy claro que la tecnología nunca sustituirá el criterio clínico ni el trato humano. La inteligencia artificial debe servir para que nuestros profesionales dispongan de mejores herramientas y puedan dedicar más tiempo a aquello que realmente aporta valor: escuchar, acompañar y cuidar a las personas.
Ha hablado en varias ocasiones de la importancia del equipo humano.
M.N.S.: Porque estoy convencido de que ningún hospital puede ofrecer una excelente atención si antes no cuida de sus propios profesionales. Mi objetivo es seguir construyendo un entorno donde las personas trabajen a gusto, se sientan escuchadas y encuentren oportunidades para seguir creciendo profesionalmente. El bienestar de los profesionales debe formar parte de cualquier estrategia de gestión sanitaria. Queremos seguir fomentando un entorno de confianza, de colaboración entre servicios y de comunicación abierta, donde las personas puedan desarrollar su carrera profesional sintiéndose valoradas y escuchadas. Estoy convencido de que los mejores resultados asistenciales siempre van de la mano de equipos motivados y comprometidos.

Quiero mantener una Gerencia cercana, accesible y abierta al diálogo. Creo profundamente en el trabajo en equipo y en la importancia de reconocer el esfuerzo diario de quienes hacen posible que nuestros pacientes reciban la mejor atención. Cuando un profesional viene a trabajar con ilusión, esa ilusión acaba llegando también al paciente.
¿Cuáles son los retos para los próximos años?
M.N.S.: El primero es consolidar el Hospital Virgen del Alcázar Águilas y continuar desarrollando todos los servicios previstos. Paralelamente seguiremos incorporando tecnología, reforzando nuestras especialidades, impulsando la digitalización y apostando por la innovación como herramienta para mejorar la asistencia.
Pero si tuviera que resumir nuestro objetivo en una sola frase, diría que queremos seguir mejorando sin dejar de ser quienes somos. Queremos continuar siendo una institución cercana, comprometida con nuestros pacientes, con nuestros profesionales y con la sociedad a la que llevamos más de cincuenta años prestando servicio. Porque los edificios, la tecnología o los equipos son importantes, pero lo que realmente genera confianza son las personas. Y esa seguirá siendo siempre la esencia de Virgen del Alcázar.
Perfil
Era 1972 y un grupo de emprendedores lorquinos vio la necesidad de dotar a la ciudad de un hospital moderno, con las instalaciones y los recursos que requería la comarca Guadalentín, en pleno crecimiento. De ahí nació Hospital Virgen del Alcázar, con la vocación de ofrecer una atención sanitaria cercana, de calidad y al servicio de las personas.

Para el equipo del hospital, un reconocimiento muy especial es que se trate del primer hospital privado de la Región de Murcia en obtener la certificación ISO 9001 de calidad y el primero inscrito en el registro europeo EMAS de excelencia ambiental.
Como hito más importante de su historia, apuntan la apertura del Hospital Virgen del Alcázar Águilas, el proyecto más ambicioso de su historia. Celebran esto sin perder de vista el futuro, en el que quieren seguir creciendo sin renunciar a lo que siempre les ha definido: ser un hospital cercano, donde las personas estén en el centro de todas las decisiones. “Nuestro objetivo es consolidar el hospital de Águilas, ampliar progresivamente su cartera de servicios y continuar siendo un referente sanitario por la calidad de nuestra asistencia, pero, sobre todo, por la calidad humana de nuestros profesionales”, concluyen.
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