Investigadoras del Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón) han logrado un descubrimiento significativo en la lucha contra un tipo de cáncer específico. Han identificado una nueva vía que podría detener la progresión de esta enfermedad y su capacidad de generar metástasis, abriendo la puerta a innovadoras opciones de tratamiento para los pacientes.
Este importante hallazgo ha sido recientemente publicado en Cancer Research, una prestigiosa revista de la Asociación Americana de Investigación en Cáncer (AACR).
La investigación, liderada por la Dra. Patricia Sancho y con la Dra. Beatriz Parejo Alonso como primera autora, y que comenzó en 2015 en un laboratorio de Londres, ha descubierto el papel clave de la proteína PPAR-delta como un sensor metabólico que permite a las células tumorales adaptarse a la escasez de oxígeno y nutrientes, condiciones habituales en el entorno del tumor.
Esta proteína activa un programa que reconfigura el metabolismo celular y favorece un comportamiento más invasivo y metastásico.
“Lo que hemos visto es que PPAR-delta permite a las células tumorales cambiar su metabolismo para sobrevivir en ambientes muy desfavorables. Esto las hace más agresivas y favorece su diseminación. Lo más relevante es que al bloquear esta proteína, conseguimos reducir esa capacidad invasiva y frenar la formación de metástasis. Es un hallazgo muy prometedor que abre la puerta a posibles futuras terapias dirigidas contra esta vía”, explica Beatriz Parejo Alonso, investigadora del grupo ‘Metabolismo y Células Madre Tumorales’ del IIS Aragón.

La investigación ha revelado que al inhibir la proteína PPAR-delta en modelos animales, se logra revertir la adaptación de las células tumorales, lo que a su vez reduce su capacidad invasiva y frena la aparición de metástasis.
“Nosotros estudiamos cómo las células del cáncer de páncreas se comportan antes diferentes situaciones, para bloquearlas. La proteína PPAR-delta le dice a la célula que cambie de forma y que cambie su comportamiento. Es un poco como decirle a “los malos” que cambien su manera de actuar”, nos cuenta la doctora Patricia Sancho.
“El cáncer de páncreas ha ido escalando y se ha situado justo detrás del cáncer de pulmón, que desgraciadamente es el que más muertes ocasiona en el mundo. El cáncer de páncreas no tiene, afortunadamente, una incidencia muy alta, pero sí que es muy agresivo. La buena noticia es que se ha duplicado la supervivencia de los pacientes gracias a los avances en investigación; aún así, estamos lejísimos de unas cifras adecuadas”, añade la doctora Sancho.
“Es uno de los tipos de cáncer que más se tarda en detectar, motivado de que es un órgano interno; además, la sintomatología que desvela es muy genérica: malestar general, malestar digestivo, dolores de espalda, es decir, unos síntomas muy comunes que nadie asociaría a un cáncer”, aclara la investigadora Patricia Sancho.
¿CUÁNDO ESTARÁ DISPONIBLE?
“Ya solo de un fármaco que está probado en personas, entre las regulaciones, ensayos clínicos de toxicidad, etc., el plazo puede ser de entre 5 a 7 años. Teniendo en cuenta que este fármaco no está aún aprobado para su uso en personas, el tiempo para que esté disponible se puede ampliar aún más. Aunque está probado en animales, no tiene las condiciones adecuadas para ser aplicado en personas. Nuestro descubrimiento es un primer paso muy importante, pero aún habrá que esperar para poder administrarlo a seres humanos”, concluye la doctora Sancho.
Este estudio se ha llevado a cabo en colaboración con centros de investigación de Reino Unido, Alemania, Italia, China y Australia, y ha contado con el apoyo de Asociación Española Contra el Cáncer, en colaboración con WorldWide Cancer Research, cuyas aportaciones económicas proceden de particulares.

