Jóvenes y amor: las parejas en los tiempos de ‘La Isla de las Tentaciones’

Comportamientos como controlar la ubicación de la pareja en tiempo real se están normalizando entre los adolescentes

ESPECIAL SAN VALENTÍN

Hablar de la ‘toxicidad’ en las relaciones de pareja está a la orden del día. Esta expresión se refiere a los comportamientos insanos que una o dos personas pueden tener dentro de una relación sentimental y, a menudo, está muy asociada a parejas jóvenes. Además, las nuevas tecnologías han cambiado la manera en la que una pareja puede ser ‘tóxica’. Elena Ferrer García, de 18 años, apunta a una tan común como llamativa: “en las relaciones, a día de hoy, hay mucho control en cosas como, por ejemplo, compartir la ubicación con tu pareja en tiempo real las 24 horas al día. Me parece que es muy tóxico por que no tienes por qué saber dónde está, con quién está, a qué hora, en todo momento. Y, al final, se crea la adicción o la obsesión de saberlo todo el rato”.

Esta necesidad de saber de forma constante qué hace o dónde está tu pareja, se exacerba todavía más debido a que, el mismo aparato que te ofrece ese ‘control’ sobre tu pareja, es decir el teléfono móvil, también puede ser la herramienta que esa persona utiliza para engañarte. “Hay muchas facilidades para engañar a la otra persona y, al final, cuanto más controlado te sientes muchas veces, más libertad quieres porque te sientes cohibido”, añade Irene Acuña Martínez, también de 18 años, “porque necesitas tiempo para ti mismo y no tienes”.

Irene Acuña Martínez y Elena Ferrer García

Como no podía ser de otra manera, las redes sociales también han influido en la manera en la que las parejas se relacionan, propiciando en muchos casos comportamientos tóxicos. Además del habitual control sobre con quién interactúas en redes sociales, las jóvenes entrevistadas advierten que también son un elemento de control por lo que la persona puede compartir: “igual tu pareja te regala flores no porque le nazca sino para que lo compartas en redes sociales, para que ‘le presumas’ y así la gente sepa que estás con él. Es una manera de controlarte, también. Y todo lo contrario, hay veces que la gente no pone en redes sociales nada con sus parejas para que la gente no lo sepa y pueda generar que se interesen en él o en ella”.

Aunque la digitalización de la vida ha podido cambiar cómo se comportan las parejas, la realidad es que la ‘toxicidad’ siempre ha existido. Una de sus manifestaciones más claras y clásicas son los celos. “Sigue habiendo muchos celos en las parejas, aunque también depende de cada persona. Ahí hay un problema de inseguridad por parte de la persona que tiene los celos y también de la confianza que te haga sentir el otro. Si hay desconfianza en una relación, se va a volver tóxica”, sentencia Elena Ferrer.

Encontrar este tipo de comportamientos en las generaciones más jóvenes, que tienen más información y están, en teoría, más preparadas, puede resultar llamativo. Esto puede deberse, apuntan las jóvenes entrevistadas, a un cambio en la propia concepción de la pareja: “antes, cuando tú te echabas pareja, creías que era la persona con la que ibas a estar toda la vida. Ahora no. Empiezas con alguien y no ves más allá de unas semanas. La gente prefiere estar con muchos o muchas que buscar a alguien para toda la vida. Ya no se lleva la monotonía”, asegura Irene Acuña Martínez. Buscando el porqué de este cambio en la mentalidad de los jóvenes, Irene cree que es una cuestión de falta de respeto: “A lo mejor estás enamorada de una persona y estás con esa persona, pero de repente se te cruza otra que te gusta y te vas con él. En el fondo es falta de respeto y de empatía con la persona que tienes al lado”.

Programas como el reality show ‘La isla de las tentaciones’ son escaparates en los que este tipo de comportamientos tóxicos entre parejas se muestran edición tras edición, a la vista de miles de personas, incluidos jóvenes. En este programa en concreto, cinco parejas heterosexuales se separan en dos villas de lujo en Republica Dominicana. Los chicos, en su villa, están acompañados por una decena de chicas que intentarán seducirles para conseguir que sean infieles a sus parejas. Para las chicas, la dinámica es igual pero acompañadas de tentadores hombres. En teoría, el objetivo es intentar no ‘caer en la tentación’, presuponiendo esto como una supuesta prueba de amor y confianza.

“Es un programa que no debería existir (sentencia Irene Acuña Martínez). Ahí se muestran relaciones muy, muy tóxicas, celosas y posesivas. Es un riesgo porque si la gente ve el programa puede pensar que jamás haría eso o consentiría eso de su pareja, pero luego también el espectador justifica muchos comportamientos como gritos, hablar mal a la pareja, faltar al respeto”.

¿DE DÓNDE NACE ESTE COMPORTAMIENTO?

Esta situación deriva en una pregunta muy clara: ¿de dónde nace el comportamiento tóxico en una pareja? Elena Ferrer García tiene una teoría: “creo que es porque la gente piensa que, si quiere a su pareja, se lo tiene que perdonar todo. Al final generas una dependencia emocional increíble que no te hace ningún bien. Crees que no puedes vivir sin esa persona y le permites todo. Además, es muy difícil salir de una relación cuando ya has creado esa dependencia emocional y te acostumbras a asumir y a callar. También estás acostumbrando a tu pareja a que esto es así y que pueda hacer lo que quiera porque tú siempre le vas a perdonar”.

Ante esta situación, las jóvenes reconocen que no hay ningún tipo de ayuda por parte de los centros de educación para aprender a reconocer y a evitar las relaciones tóxicas. “Solo tiene ayuda quien va al psicólogo y decide hacer terapia por su cuenta” apunta Irene Acuña Martínez◙













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