Investigadores podrán calcular el riesgo de cáncer de mama desde el nacimiento

Conocer el riesgo de padecer cáncer de mama puede marcar la diferencia entre coger o no a tiempo una enfermedad. Este tipo de tumores causan más de 600.000 muertes al año en todo el mundo. 

Para conocer el grado de predisposición a sufrir esta enfermedad, un grupo de investigadores del Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB), dirigido por la doctora María Luisa Sánchez Ferrer, ginecóloga y profesora de la Universidad de Murcia y del que también forma parte el doctor Alberto Torres Cantero, jefe de servicio de Medicina Preventiva del Hospital de la Arrixaca y profesor de la Universidad de Murcia, y un equipo multidisciplinar entre los que hay clínicos del hospital y profesores de la Universidad de Murcia, han comenzado un estudio.

Carga hormonal del cáncer de mama

Mediante esta investigación pretenden determinar si el desarrollo del cáncer de mama guarda relación con la exposición a determinadas sustancias durante el embarazo. 

Estas sustancias, conocidas como disruptores endocrinos, son compuestos que actúan como hormonas. Está demostrado que el contacto con estos compuestos pueden producir alteraciones en las células germinales de los niños durante su gestación. Entre los resultados de estas alteraciones, que se pueden apreciar en la vida adulta, destaca su asociación con el desarrollo de trastornos como el ovario poliquístico o la endometriosis. Igualmente, también se ha demostrado que el cáncer de próstata puede estar también relacionado con lo que ocurre en la gestación del niño.

El cáncer de mama, al ser también una enfermedad con un alta carga hormonal, podría estar relacionado con la exposición a los disruptores endocrinos durante el desarrollo fetal. 

Para conocer cuál es el impacto hormonal que ha tenido cada mujer durante su desarrollo fetal, el equipo de investigadores Ferrer ha utilizado la medición de la distancia anogenital. Esta medición, explica la doctora, “podría entenderse como la huella que las hormonas sexuales de la madre o los disruptores endocrinos con los que está en contacto durante la gestación dejan en el periné” de la niña que está gestando.

Esta distancia es mayor en las mujeres que han tenido exposición a andrógenos. Es menor en las mujeres que han estado expuestas a estrógenos durante su desarrollo prenatal. 

El objetivo del equipo de la doctora María Luisa Sánchez Ferrer es determinar si la distancia anogenital es diferente en las mujeres con cáncer de mama. De demostrarse, esta medición podría ser un marcador de riesgo para desarrollar cáncer de mama. 

Actualmente, este estudio, que ya se ha realizado de manera piloto, está en fase de captación de voluntarias para llevarse a cabo a mayor escala. 

Implicaciones para el control del cáncer de mama

El impacto potencial de este estudio es muy alto. Podría establecer un nuevo factor de riesgo y, por tanto, un nuevo grupo de personas a las que se tiene que hacer un control preventivo. Esto, a su vez, se traduciría en diagnósticos más precoces y mayor control de la enfermedad. 

Del mismo modo, se podría aumentar la estrategia preventiva para mujeres embarazadas con el objetivo de minimizar la exposición medioambiental a disruptores endocrinos y hormonas para que estos no afecten al desarrollo del feto y que la niña, posteriormente, no desarrolle  cáncer de mama. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados