Eduardo González Martínez-Lacuesta es el nuevo presidente en la Región de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Médico de profesión, ejerció durante 35 años la jefatura de Sanidad en el Ayuntamiento de Murcia y se jubiló como director del Área de Salud Pública de la misma corporación. Hace diez años se sometió a un trasplante hepático, y conoce de sobra lo que supone superar las dificultades y valorar la vida cuando está en peligro. Ahora lleva las riendas de la AECC, y una de sus preocupaciones es conseguir fondos para la investigación.
Habéis organizado la campaña ‘brazalete verde’. ¿Qué se pretende con esta iniciativa?
EDUARDO GONZÁLEZ: Lanzamos esta campaña durante el Día Mundial Contra el Cáncer. Como ya se sabe, el color de la Asociación Española contra el Cáncer es el verde. Es el color que normalmente asociamos con la esperanza y, por lo tanto, con el remedio. Es una imitación de ese brazalete negro que llevan los deportistas, que portamos cuando algún familiar o alguien cercano ha fallecido, y nosotros quisimos sustituirlo por el brazalete verde, el color de la esperanza
¿Esa esperanza pasa por una solución definitiva contra todos los cánceres?
E.G.: Efectivamente. El objetivo de la Asociación Española Contra el Cáncer no es otro que en el año 2030, al menos el 70% de los tumores tenga curación. Claro, para este objetivo hace falta contar con la labor de los especialistas médicos, de las diferentes disciplinas sanitarias y también de la investigación.
Desde su nuevo puesto de presidente de la AECC, ¿qué objetivos a corto y medio plazo se ha trazado en la Región?
E.G.: El primero de ellos es incidir en la prevención primaria, que consiste básicamente en algo tan fundamental como mejorar nuestra alimentación, recuperar nuestra dieta mediterránea, acabar con el uso de ultraprocesados y con esa alimentación que todos conocemos que no es sana.
Tenemos que incidir en el ejercicio físico, sobre todo de nuestros jóvenes, ya que somos una región en la que la obesidad y el sobrepeso afecta al 40% de nuestros niños y a más del 50% de los hombres mayores de 50 años. El sedentarismo está relacionada con distintos tipos de tumores, y a partir de ahí podremos incidir.
También debemos acabar con los tóxicos. Y cuando hablo de tóxicos, hablo de alcohol, de tabaco y de otras sustancias a las que no quiero hacerles ninguna publicidad, pero que están en la mente de todos. Si consiguiéramos evitar el sedentarismo y los tóxicos, sobre todo entre los jóvenes, un 40% de los cánceres no ocurrirían.
Y no podemos olvidar la fabulosa labor que se realiza desde las sociedades científicas, desde los facultativos y desde la propia Consejería de Sanidad a través de los cribajes para la detección precoz de los tumores, y para conseguir una mayor garantía de curación lo más rápidamente posible. La clave es la prevención, sobre todo en las edades más jóvenes, un sector casi siempre difícil de poder convencer.
¿Cómo se puede convencer a los jóvenes para que se protejan frente al cáncer?

E.G.: Es muy complicado por varias razones. Primero, porque nos enfrentamos a potenciales rivales que utilizan todos los mecanismos que están en su mano para conseguir que la alimentación no sea todo lo saludable posible y para lograr, por ejemplo, transformar algo, como el vapeo, en una solución en vez de en un problema. Y quiero aprovechar la ocasión para trasladar el mensaje de que el vapeo no es una solución, el vapeo es un problema, eso en lo que afecta al tabaco
Y luego hay otra variable que también es importante y contra la que tenemos que luchar. Cuando se tienen 15, 16, 20, 25 años, el horizonte de la enfermedad está muy lejano. ¿Cómo trabajar con alguien al que se le dice que el cáncer le va a aparecer cuando tenga 60, dentro de 40, 45, 50 años? Pues difícilmente va a tomar ninguna medida, ¿no? Tenemos que empezar a concienciarles de que su futuro en salud empieza hoy. Y ese es uno de los mensajes que queremos trasladar. Los jóvenes pueden gozar de salud, pero si no toman este tipo de medidas, seguramente su futuro será como el que hoy vivimos, que uno de cada tres hombres y una de cada tres mujeres va a padecer cáncer.
¿De qué manera la AECC colabora con la investigación?
E.G.: Las 69 juntas locales de la Asociación Española Contra el Cáncer establecidas en los 45 municipios de nuestra Región organizan distintos actos, eventos, comidas, carreras, sorteos etc., y recaudan una cantidad de dinero de la que la asociación destina a Madrid un 18% para proyectos de investigación de ámbito nacional. Entregamos 620.000 euros a proyectos de investigación, y parte de ese dinero retorna a Murcia en forma de becas predoctorales y otros proyectos, porque contribuimos a investigaciones del Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria ‘Pascual Parrilla’ (IMIB), de la Universidad de Murcia y de la UCAM para que algunos de estos proyectos generen una nueva medicación contra un tipo de cáncer.
¿Actualmente, qué demandan los pacientes y los familiares de los enfermos oncológicos?
E.G.: El cáncer no solo afecta al enfermo, que es el principal protagonista, sino que implica a todo su entorno, que padece una serie de cuestiones en las que la asociación intenta prestar apoyo, tanto psicológico a través de los psicólogos que forman parte de nuestra asociación, como el acompañamiento en los distintos hospitales de la Región de Murcia en los que existe oncología
Hay voluntarios que ayudan, apoyan e informan a los enfermos en el momento, quizá más duro, que es cuando se les diagnostica el cáncer, y les dan información acerca de todos los servicios, que incluyen ayudas económicas en el caso de que pierdan el empleo o tengan alguna necesidad. También se acompaña al enfermo si no tiene un familiar cuando acuda al tratamiento oncológico. Existen ayudas para cubrir las necesidades provocadas por la enfermedad: económicas, prótesis de primera puesta, pañuelos… o en forma de préstamos de material ortoprotésico como grúas, andadores o camas articuladas.
El año pasado la asociación dotó más de 120.000 euros para este tipo de ayudas, que facilitan la vida de ese entorno y acompañan al enfermo y a sus familiares en el trayecto de la enfermedad para que finalice en una posible curación.
¿Qué mensaje final quiere lanzar a través de las páginas de la revista Salud21?
E.G.: Quiero recalcar que la prevención es fundamental. La salud pública de nuestra Región nos ofrece cribajes de mama, de colon, y detectamos que, a pesar de esta herramienta tan valiosa, todavía muchos ciudadanos no acuden a la llamada. Estos cribajes son sencillos, cómodos y gratis, y pueden salvarles la vida. Tenemos esperanza en el futuro, y otro de los objetivos de la Asociación Española Contra el Cáncer es acabar con el estigma que esta enfermedad tiene todavía en nuestra sociedad.

