El Paraje de La Llana se localiza en el municipio de Campos del Río, dentro de la Comarca del Río Mula, donde conviven las laderas de tierras margosas, áridas y grises con fuertes procesos erosivos (los conocidos como ‘badlands’) con la fértil ribera del río Mula y las terrazas aluviales, donde se extienden cultivos de cítricos, melocotoneros y albaricoqueros, principalmente. La zona destaca por estas formaciones geológicas que crean un paisaje a veces descrito como ‘lunar’ desde miradores cercanos. Es hábitat de especies como el galápago leproso (Mauremys leprosa) y la presencia de varias especies de murciélagos (quirópteros).
El Paraje de La Llana, por lo tanto, es un espacio de gran interés por su valor natural intrínseco y por el esfuerzo de la Comunidad Autónoma por devolverle su esplendor ecológico y recuperar un espacio natural con un gran potencial para practicar deportes outdoor.
Lo más destacado de este paraje es que recientemente (noviembre de 2025) ha sido objeto de una importante actuación de limpieza y restauración por parte de la Comunidad Autónoma de Murcia. Se retiraron una gran cantidad de neumáticos y otros residuos (cerca de 941 toneladas) que se habían acumulado durante casi veinte años, lo que había deteriorado el entorno.
Juan María Vázquez, consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor destacó al comienzo de los trabajos de limpieza que se trata de una “actuación histórica que permite restaurar un entorno natural deteriorado durante casi veinte años”.
La actuación, valorada en 190.000 euros, incluye la clasificación, recogida, transporte y gestión adecuada de 911 toneladas de neumáticos y otras 30 toneladas de residuos de desguace, esparcidos por la parcela.
Las primeras labores consistieron en la clasificación y apilado de los materiales con medios manuales y mecánicos; posterior retirada y transporte de los residuos hasta el gestor autorizado para el adecuado tratamiento; y gestión y valorización de cada tipología de neumático y residuo. El proceso se llevará a cabo bajo la supervisión técnica de la Consejería, asegurando el cumplimiento de la normativa vigente y del procedimiento establecido en la normativa específica.
EL ORIGEN DE LA CONTAMINACIÓN
El origen de la acumulación se remonta a mediados de los años 2000, cuando la mercantil Tsunami Recycling almacenó grandes cantidades de neumáticos usados y restos de desguace sin la autorización correspondiente. La Administración Regional dictó la orden de clausura total de la instalación y exigió la reposición de la situación.
Juan María Vázquez señaló que “la empresa tenía la obligación de ocuparse de la correcta recogida y gestión de los residuos que, a pesar de no ser un residuo peligroso, tiene características que exigen que se traten de la mejor manera”. En este sentido, indicó que “reúnen una serie de cualidades que dificultan su extinción en caso de incendio, como que sus materiales no son degradables o su alta capacidad calorífica”.
La actuación, impulsada y ejecutada por la Consejería, pone fin a “años de trámites, sentencias y requerimientos incumplidos por los responsables”.
EL FRENO DE LA BUROCRACIA
A pesar del innegable valor natural del Paraje de La Llana en Campos del Río, y de la alarmante acumulación de cerca de mil toneladas de neumáticos y residuos que deterioraron el entorno durante cerca de dos décadas, el principal obstáculo para devolverle su esplendor ecológico no fue la complejidad técnica de la limpieza, sino la enorme maraña burocrática. La actuación, no ha podido iniciarse hasta finales de 2025, siendo el resultado final de años de trámites, sentencias y requerimientos incumplidos por la empresa responsable, lo que obligó a la Administración Regional a tomar las riendas para poner fin a este foco de contaminación.

Sobre esta cuestión, en declaraciones del director general de Medio Ambiente a Salud21, Juan Antonio Mata Tamboleo, sobre la pregunta de cuál es el destino de todo el material que se va a retirar, nos precisa que “el material retirado se ha puesto en manos de un gestor autorizado de residuos, que lo destina en gran parte a su reciclaje y reutilización para la producción de caucho en parques infantiles o como aditivo para pavimento de carreteras, que mejora el ruido, entre otros usos. Otra parte se destinará a valorización (proceso de transformar desechos en recursos útiles, ya sea obteniendo nuevos materiales para fabricar productos o generando energía)”.
Acerca de cuáles han sido los motivos que han provocado que la limpieza tarde casi 20 años en ejecutarse, el director general de Medio Ambiente de la Región de Murcia nos revela que “el Gobierno Regional ha actuado desde el primer momento en el que se detectó y tuvo conocimiento del problema. Parte del retraso corresponde al seguimiento escrupuloso de los plazos y procedimientos legales, necesario en todos estos procesos como respuesta a la falta de colaboración por parte del responsable del vertido. También a la quiebra y desaparición de la empresa responsable del vertido ilegal”◙

