“El neumococo sigue siendo un riesgo real”

SHIRLEY B. PÉREZ ROMERO | Es una bacteria que vive habitualmente en la nariz y la garganta de muchas personas sin causar síntomas

Las infecciones causadas por el neumococo (Streptococcus Pneumoniae) son muy frecuentes, especialmente en las épocas de frío. Aunque solemos asociarlo a la neumonía, este microorganismo puede producir desde cuadros leves —como otitis o sinusitis— hasta infecciones graves que ponen en riesgo la vida, como meningitis o septicemia. Afortunadamente, buena parte de estas enfermedades pueden prevenirse. En este artículo te explicamos qué es el neumococo, cómo se transmite y, sobre todo, qué podemos hacer para protegernos.

¿QUÉ ES EL NEUMOCOCO? ¿DÓNDE ESTÁ?

El Streptococcus Pneumoniae es una bacteria que vive habitualmente en la nariz y la garganta de muchas personas sin causar síntomas. El problema aparece cuando esa bacteria consigue llegar a zonas del cuerpo donde no debería estar, como los pulmones, la sangre o las meninges (las membranas que recubren el cerebro).

No todas las cepas del neumococo son iguales. Existen más de 90 tipos distintos, llamados serotipos, y algunos de ellos son más agresivos que otros. Por suerte, las vacunas actuales cubren aquellos que con más frecuencia producen enfermedad grave.

¿CÓMO SE TRANSMITE?

La transmisión ocurre de forma muy similar a otros gérmenes respiratorios:

➡️Por gotitas al toser, hablar o estornudar.
➡️Por contacto cercano y prolongado con una persona portadora o enferma.

¿QUÉ ENFERMEDADES PUEDE CAUSAR?

El neumococo puede producir diversas enfermedades:

➡️Enfermedad leve y frecuente: otitis media, sinusitis y bronquitis. Suelen resolverse con tratamiento y raramente dejan secuelas.
➡️Enfermedad grave: neumonía (es la manifestación más común en adultos. Puede producir fiebre alta, tos con expectoración, dificultad para respirar y gran cansancio), meningitis (se presenta con dolor de cabeza intenso, rigidez de cuello, somnolencia o confusión. Es una urgencia médica), y septicemia (infección de la sangre, puede provocar un deterioro muy rápido y requiere atención inmediata. Estas formas graves son especialmente peligrosas en personas con factores de riesgo.

¿QUIÉNES TIENEN MAYOR RIESGO?


Aunque cualquier persona puede padecer una infección neumocócica, algunos grupos son más vulnerables:

➡️Mayores de 60 años.
➡️Niños menores de 5 años, especialmente los que asisten a guarderías.
➡️Personas con enfermedades crónicas: cardiopatías, diabetes, EPOC, enfermedad hepática o renal.
➡️Pacientes inmunodeprimidos por tratamientos como quimioterapia, o por enfermedades que afecten al sistema inmune.
➡️Personas con asplenia (carencia de bazo funcional).
➡️Fumadores y personas con consumo excesivo de alcohol. Para todos ellos, prevenir es fundamental. La parte positiva, es que la mayoría de las infecciones graves por neumococo son prevenibles, y hacerlo está al alcance de todas las personas.

VACUNACIÓN: LA MEDIDA MÁS EFICAZ

Las vacunas frente al neumococo han supuesto un enorme avance en salud pública. Hoy disponemos de vacunas conjugadas que protegen frente a los serotipos más peligrosos y que generan una inmunidad más sólida. Deben vacunarse:

➡️Todos los niños, según el calendario infantil.
➡️Adultos mayores de 60 años.
➡️Personas con enfermedades crónicas o que pertenecen a grupos de riesgo, independientemente de la edad. La pauta puede variar según la comunidad autónoma y la situación de cada persona, por lo que es importante consultar con especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública para saber cuál corresponde en cada caso.

HÁBITOS QUE SUMAN

Pequeños hábitos diarios que ayudan a disminuir la transmisión:

➡️Lavado de manos frecuente.
➡️Cubrirse al toser o estornudar con el codo, no con la mano.
➡️Evitar el tabaco, que daña las defensas de las vías respiratorias.
➡️Cuidar la salud general: buen descanso, alimentación equilibrada y actividad física regular

SEÑALES DE ALARMA: CUÁNDO CONSULTAR

Es importante acudir a un centro sanitario si aparecen:

➡️Fiebre alta persistente.
➡️Dificultad para respirar.
➡️Dolor torácico.
➡️Confusión o somnolencia inusual.

pDolor de oído intenso en niños, especialmente si va acompañado de fiebre.La detección temprana mejora el pronóstico. Protegernos es proteger a los demás. Las enfermedades por Streptococcus Pneumoniae son un ejemplo perfecto de cómo la salud individual y la salud colectiva están profundamente conectadas. Cuando las personas más vulnerables se vacunan y la comunidad adopta hábitos de prevención, los contagios disminuyen y la protección se extiende a quienes más la necesitan.






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