¿Duermes mal? El motivo podría estar escondido en tu intestino

La doctora Sara Marín, especialista en microbiota, explica la relación entre este ‘pueblecito de bacterias’ y el insomnio

Aunque es bastante desconocida y muchas veces ignorada, la microbiota es una de las grandes claves de nuestra salud física y mental. La doctora Sara Marín, médico de familia, especialista en este ámbito y divulgadora en redes sociales (@uncafecontudoctora en Instagram), explica que “la microbiota es un conjunto de bacterias que funcionan como un pequeño pueblo dentro de nuestro intestino: cada uno tiene su función y cada uno es distinto. Juntas, mantienen el equilibrio pero cuando este equilibrio se altera, no solo afecta al intestino. Hay una cosa que se llama ‘eje intestino-cerebro-microbiota’, del que cada vez se habla más, que demuestra la conexión que hay entre estas tres partes”.

Esta conexión, apunta la doctora Marín, “tiene tanto dirección ascendente como descendente. Es decir, desde el intestino hacia el cerebro y desde el cerebro hacia el intestino”. Una de las manifestaciones de esta conexión es la manera en la que la salud intestinal afecta a la calidad de nuestro sueño. “Se ha visto que las personas con insomnio suelen tener menos diversidad en la microbiota, tienen menos bacterias ‘buenas’ y más bacterias perjudiciales”, explica la especialista Sara Marín.

LA NEUROINFLAMACIÓN
La doctora Sara Marín, especialista en microbiota.

Además de haber constatado esta situación, “es importante saber que en la microbiota se producen dos sustancias muy importantes para el tema del insomnio. La primera son los ácidos grasos de cadena corta, que la microbiota lo produce a partir de la fibra de los alimentos. La segunda sustancia importante son los ácidos biliares secundarios. Ambas son importantes porque regulan la inflamación”, explica la doctora. Esta inflamación, añade, no afecta solo a la salud digestiva sino que puede producirse una neuroinflamación, es decir, que se inflame el cerebro. Esta situación puede producir ansiedad, cansancio, irritabilidad o el mencionado insomnio.

Tener la microbiota alterada también produce, continúa la doctora Sara Marín, que el intestino sea más permeable. “Esto hace que el intestino sea como un colador y permite que pasen sustancias a nuestro torrente sanguíneo que no deberían pasar. De esta manera pueden llegar al cerebro y también producir esta inflamación, afectar en consecuencia al metabolismo y al ritmo circadiano, causando insomnio”.

LA SEROTONINA Y LA GABA

Además de los ácidos mencionados, es importante saber que la microbiota también es responsable de producir diversos tipos de neurotransmisores, que son los encargados de decirle a nuestro cerebro lo que tiene que hacer. “Uno de ellos es la serotonina y el 90% de la misma se produce en el intestino. Esta serotonina es encargada de regular el movimiento del intestino. Por eso, muchas veces cuando estamos enamorados, pasa que sentimos que tenemos mariposas en el estómago. Eso tiene mucho que ver con la serotonina. Pero es que serotonina es el precursor de la melatonina, que es la hormona del sueño. Entonces, si tienes bien la microbiota y produces buena cantidad de serotonina, también produces buena cantidad de melatonina.

Por si fuera poco todo lo mencionado, la microbiota también produce una sustancia llamada GABA que es “como una valeriana para el sistema nervioso y funciona como una medicina natural para el insomnio”, explica la doctora Sara Marín.

EL INSOMNIO DAÑA LA MICROBIOTA

Ya sabemos que tener la microbiota alterada afecta al insomnio pero también se da la situación de que tener insomnio producido por otras causas puede tener consecuencias en la salud de nuestra microbiota. “Durante el sueño, el sistema glinfático funciona como una escoba: limpia toda sustancia que pueda ser tóxica para la microbiota que se haya podido acumular durante el día. También se regeneran los tejidos, y se ajusta el cortisol. Si el cortisol está descontrolado, nos dan picos nocturnos y nos podemos despertar en mitad de la noche. Este cortisol afecta mucho a la salud de la microbiota”, explica la doctora Sara Marín.

Por otra parte, añade la especialista, “si no duermes bien, la amígdala va a poner tu cuerpo en estado de alerta porque es muy reactiva, y esto hará que tu intestino se ponga a trabajar de forma alterada y se produzca más inflamación”.

Además de todos estos procesos que tienen lugar dentro de nuestro cuerpo, nuestro comportamiento también puede afectar a nuestra calidad del sueño y, por tanto, a nuestra microbiota. “Si tienes una mala higiene del sueño porque, por ejemplo, te quedas hasta tarde con el móvil o te quedas trabajando hasta muy tarde, esto va a desestabilizar tu microbiota”◙





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