Altas temperaturas y personas mayores

En las personas mayores los mecanismos que permiten la autorregulación de su temperatura corporal suelen estar alterados.

Hace semanas que entramos en el periodo estival. El verano siempre es bienvenido, aunque no podemos negar que también supone una época del año en la que los mayores se ven sometidos a efectos indeseables del excesivo calor.

Cuando el calor es mayor de lo que estamos acostumbrados, vemos que, en el caso de las personas mayores, se pierde agua y electrolitos que son necesarios para el buen funcionamiento de los órganos. También puede provocar deshidratación, agotamiento por calor y golpe de calor. Además, en las personas mayores los mecanismos que permiten la autorregulación de su temperatura corporal suelen estar alterados, por lo que raras veces van a tener sensación de calor. A ello hay que sumarle que, en el caso de las personas mayores, la normal sensación de calor suele estar reducida, lo cual les impide protegerse ante elevaciones de la temperatura. En el caso de las personas con demencia, la pérdida de sensación de sed suele verse acompañada con la pérdida de la sensación de calor.

EFECTOS INDESEABLES DEL CALOR EN MAYORES

No solo las altas temperaturas externas a nosotros pueden provocar efectos indeseables. También puede influir negativamente algunos procesos que pueden ocurrir dentro de nuestro cuerpo, como las infecciones. Todo ello puede provocar respuestas por parte de nuestro organismo que, en no pocas ocasiones, pueden pasar desapercibidas, como las alteraciones de conducta bruscas, y que en geriatría solemos denominar como síndrome confusional agudo.

La deshidratación es uno de los tres efectos más negativos de las altas temperaturas en las personas mayores. Suele evidenciarse a través de la sequedad extrema de boca, labios y lengua, tener más sed de lo habitual, orinar de color más oscuro y en menor cantidad de lo habitual, tener la piel menos elástica y más seca, e incluso dolor de cabeza y sensación de cansancio excesivo.

El colapso por calor, también denominado agotamiento por calor, es especialmente frecuente en las personas mayores y se manifiesta, además de lo ya visto en el caso de la deshidratación, con mayor gravedad como las alteraciones de conducta, alteración del nivel de conciencia o incluso incapacidad para ingerir líquidos.

Para diferenciarlo del golpe de calor es importante saber que en el colapso raras veces el organismo alcanza los 40 grados de temperatura. En el caso del golpe de calor debemos resaltar que suele manifestarse de manera sú- bita, aunque en ocasiones los síntomas aparecen varias horas antes. La temperatura corporal suele llegar y sobrepasar los 40 grados, acompañada de dolor de cabeza, confusión mental, alteraciones de la conducta, náuseas, sed muy intensa, piel roja, caliente y seca, con ausencia de sudor e incluso pérdida de la conciencia. En caso de notar estos síntomas acudan lo antes posible a un centro sanitario o pidan ayuda de manera urgente.

De manera general podemos hacer muchas cosas para combatir los efectos negativos de las altas temperaturas en nuestro cuerpo:

🔵Salvo contraindicación médica, hay que ingerir unos 2 litros y medio de agua al día (equivale a unos 8-10 vasos), reforzando las cantidades sobre todo por la mañana y por la tarde. Esta ingesta de líquidos también puede facilitarse a través de alimentos líquidos como gazpachos, sopas, infusiones, zumos, leche, etc. Evitar la ingesta de café, alcohol o bebidas muy azucaradas.

🔵Evitaremos salir a la calle en horas centrales del día. Podemos aprovechar mejor para salir de compras o hacer ejercicio las primeras horas de la mañana o a partir del atardecer.

🔵Debemos procurar permanecer en lugares frescos y bien ventilados. En el caso de que nuestra casa esté expuesta al sol directamente, hay que procurar correr las cortinas y cerrar las persianas, intentando mantener una temperatura adecuada dentro a través de ventiladores u otros aparatos. En cuanto llegue el atardecer hay que volver a abrir las ventanas, descorrer las cortinas y subir las persianas para que se ventile la casa.

🔵Tener siempre a mano el teléfono para llamar a los servicios médicos en caso de que empiece a manifestar alguno de los síntomas anteriormente descritos.

Recuerde, es importante disfrutar del verano, pero mucho más importante es disfrutar de la vida. Buen verano a todos/as.
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