El expresionismo crítico de Álvaro Peña

La mirada sociológica del arte a través de la entrevista al pintor murciano

La obra de Álvaro Peña Sáez no deja indiferente. Este artista murciano, cuyo trabajo abarca la pintura, la escultura, la ilustración y el humor gráfico, ha logrado consolidar una voz artística singular que resuena dentro y fuera de España.

Peña posee un bagaje académico inusual en el mundo del arte; su licenciatura en Ciencias Políticas y Sociología, así como su nombramiento como Académico de la Real Academia de Alfonso X el Sabio es, de hecho, poco común en un artista. Quizá, esta base le permite abordar la condición humana con una mirada crítica y profundamente reflexiva, plasmando sus observaciones en un vibrante expresionismo figurativo.

Su estilo se caracteriza por una potente paleta cromática, según dice la crítica, herencia del fauvismo, y una fuerte línea que da vida a figuras humanas cargadas de emoción y narrativa. Series como “El Cabaret de los Sueños Perdidos”; y “DivaProject” son testimonio de su habilidad para convertir la denuncia social y el drama psicológico en belleza pictórica.

Álvaro Peña ha expuesto su trabajo en importantes galerías internacionales y ha sido reconocido varias veces por su labor solidaria, de hecho, fue distinguido con el premio al Voluntariado en el año 2022 por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.

En esta entrevista, exploraremos cómo logra fusionar la sátira del humor gráfico con la intensidad de la pintura, y de qué manera su visión sociológica del mundo se convierte en arte.

La crítica de arte describe tu estilo como un expresionismo con contrastes de color cercanos al fauvismo. ¿Por qué el expresionismo se convirtió en el vehículo ideal para sus inquietudes?

ÁLVARO PEÑA: La vida de un artista, al igual que la del resto de personas se completa con la gran cantidad de vivencias que acumula. Esto, unido a un espíritu inquieto y un no querer mantenerme mucho tiempo dentro de mi ‘zona de confort’, han hecho que pasase por diferentes etapas creativas hasta donde estoy actualmente.

El mundo se compone de lo que vives, lo que te han transmitido tus padres, lo que aprendes y lo que tienes alrededor. De esta mezcla es de lo que está compuesto lo que soy actualmente, y por tanto mi pintura.

Mi idea actual es la libertad de poder hacer lo que considero en cada momento, fuera de modas o ataduras, considero que nadie está en poder de la verdad absoluta en el mundo del arte y que por lo tanto todavía hay cosas por descubrir.

Afortunadamente, y aunque he pasado épocas en donde no era muy entendida mi forma de crear o de plasmarlo, actualmente si se ha creado una ‘necesidad’ de disfrutar con esa realidad paralela que he creado.

Su obra está dominada por la figura humana, a menudo con una mirada muy intensa.

¿Son retratos de personas reales, arquetipos, o reflejos de su propio estado emocional?

A.P: Ya decía el bueno de Toulouse-Lautrec, que a él no le interesaba el paisaje lo importante era la figura humana, el resto lo veía como accesorio o decorativo, al igual que hacía Egon Shiele o Modigliani, grandes artistas a los que admiro. Yo, he seguido con esta idea descubriendo que lo que hace que uno pueda plasmar la fuerza, pasión, sensibilidad y estados de ánimo es representando al ser humano.

Al venir del mundo del cómic, mi formación artística ha estado siempre basada en el dibujo de la figura humana y su movimiento, podríamos decir que me encanta reflejar a las personas con movimientos gestuales.

No son retratos, y casi nunca personas reales, si te das cuenta, he creado una forma de figura humana muy distinta a la realidad, son seres que no tienen las proporciones clásicas de belleza, ni tan siquiera muchas de sus posiciones son reales, pero he conseguido que el espectador lo vea como una forma agradable y hasta realista.

Lo qué si tengo claro, es que reflejar al ser humano siempre da un valor añadido a una obra, tanto por la parte del reflejo de todos nosotros en un cuadro como por las emociones que puede transmitir.

Estudiar Ciencias Políticas y Sociología es una base poco común para un artista, al igual que ser miembro de la Real Academia De Alfonso X el Sabio ¿De qué manera esta formación académica ha influido o enriquecido su visión como pintor y el mensaje de su obra?

A.P: Inicialmente, al dedicarme al mundo del humor gráfico y el cómic, me era de mucha utilidad, ya que a lo largo de toda mi vida me ha gustado mucho analizar a las personas que tengo a mi alrededor y encontrar sus roles.

He descubierto que el que no tiene claro que papel ocupa en la sociedad o bien no está conforme con su puesto en ella, no es feliz, y por supuesto genera problemas. No es nada fácil comprobar que posición ocupamos con respecto al resto de ciudadanos, en el conjunto que nos rodea, pero cuando lo encuentras, te puedes llegar a sentir la persona más feliz del mundo. Estudiar una carrera como Ciencias Políticas te da la visión de saber cómo hemos llegado hasta aquí, qué errores se han cometido y qué nos deparará el destino; y es que, estamos abocados a algo que no nos esperamos, en estos últimos años el mundo, la sociedad, los gobiernos nos están avisando que algo está cambiando, pero no somos capaces de darnos cuenta. Se acerca el fin de nuestra felicidad duradera y no vamos a saber pararlo.

Por ejemplo, sociológicamente hablando, he aprendido a reflejar la personalidad del ser humano en mis trabajos y, por supuesto, a anticiparme al qué dirán. Ha llegado un momento que considero que, si estoy convencido de sacar una obra a la calle, es porque se seguro que la puedo defender en cualquier momento.

Recientemente, la Asociación de Diabetes de la Región de Murcia (ADIRMU) le ha otorgado un reconocimiento por su labor social, ¿considera el arte como una herramienta útil para dar visibilidad a este tipo de causas?

A.P: Considero que el arte es una gran herramienta para todos los estados del alma y de la vida. En todo lo que nos rodea hay arte, y lo hay, porque hay creación. Cada vez es más importante la función del creativo, no se ve, pero se sabe que está ahí.

Con respecto a Adirmu, ha sido toda una sorpresa que no me esperaba, pero que recibo con gran alegría. Desde hace unos años colaboro con ellos, y no sólo he aprendido e informado sobre el mundo de la diabetes, sino que he conocido a grandes personas dentro de su equipo que ya considero como amigos.

Concretamente, he realizado varios trabajos relacionados con el arte, como la ilustración de camisetas o encuentros artísticos que han ayudado a dar visibilidad a su colectivo.

Es el autor del galardón oficial de la I Edición Premios Imparables 2025, ¿nos puede contar en qué se ha basado para su diseño?

A.P: Es un honor poder participar en esta edición de los Premios Imparables. Para esta ocasión pensé que debía ser algo potente, como los premiados, y que visualmente tuviera mucho impacto.

Igualmente, al decidir que los hiciera yo, querían que tuviera mi estilo o personalidad en cada uno de ellos, por tanto, además de la contundencia de su realización con una ‘g’ grande y negra de impagables, se unió la ‘r’ mucho más pequeña en el centro, con una explosión de color que además de hacerla mucho más visible le daba un toque mayor de personalidad, acorde al evento para el que se necesitaba este galardón◙














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