El doctor Luis Miguel Amorós, especialista en Otorrinolaringología y doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada, con más de 30 años de experiencia en la especialidad médica de otorrinolaringología, ha dedicado su trayectoria profesional a la otología y la otoneurología; el estudio de la patología de oído interno y su tratamiento.
En la última década, ha destacado por su labor clínica e investigadora en tinnitus o acúfenos, desarrollando lí- neas terapéuticas pioneras a nivel mundial. Sus estudios han demostrado la conexión entre el sistema nervioso autónomo y la génesis del tinnitus, mejorando significativamente la calidad de vida de los pacientes. Actualmente, pasa consulta en la Clínica Templado de la capital murciana.
La Sociedad Española de Graduados en Audiología, le concedió el pasado mes de noviembre el prestigioso Premio ‘Enrique Salesa’ en reconocimiento a su trayectoria profesional y su compromiso con la salud auditiva.

¿Cuál fue el principal desafío al implementar el programa de implantes cocleares en la Región de Murcia?
LUIS MIGUEL AMORÓS: El desafío que tuve que vencer fue cierta oposición de determinados estamentos: empezando por el propio hospital, como fue convencer de la necesidad de realizar dicho procedimiento a la gerencia de aquella época. Dicha dificultad fue resuelta gracias al apoyo que tuve del entonces director general de la Dirección General de Salud Pública D. Juan Antonio Marqués y el Dr. D. Francisco García, respectivamente. Yo confiaba en el buen hacer del equipo de la sección de oídos para iniciar dicho procedimiento dirigido.
Por otra parte, algunas asociaciones de sordos eran negativistas pues perdían la posibilidad de salir fuera de nuestra Región para la implantación que tan buenos resultados obtenían. Decidían quedarse con la incertidumbre de no saber los éxitos que podían obtenerse dada la curva de aprendizaje. Para ello fueron invitados varios facultativos muy reconocidos a nivel nacional. Yo tenía confianza en la preparación del equipo en cirugía de oí- dos dirigidos por un excelente facultativo. A pesar de ello los primeros implantes fueron tutelados por facultativos de gran prestigio nacional e internacional.
¿Podría cuantificarnos o darnos un ejemplo del impacto real que tuvo esto en el pronóstico neuroevolutivo de los niños?
L.M.A.: Ha sido un avance muy significativo en la evolución neuroevolutivo del niño, prueba de ello es que, gracias a la implantación del Programa de Detección Precoz de la Hipoacusia a nivel nacional, cuyo establecimiento se debe a un murciano al Dr. Gil Melgarejo, se pudo diagnosticar casos de hipoacusia en recién nacidos que tras la confirmación pasaron a implantación en edad temprana, antes incluso que el desarrollo del habla evitando el consiguiente déficit de lenguaje.
Desde la perspectiva de un niño que recibe el implante, ¿cuál considera que es el momento más gratificante de todo el proceso?
L.M.A.: El instante de activar el implante, cuando el niño comienza a percibir sonidos que nunca antes ha escuchado.
¿Cómo ha evolucionado la tecnología de los implantes cocleares desde que inició el programa hasta hoy, y qué futuros avances espera ver?
L.M.A.: La evolución ha sido muy gratificante. Recordemos que los primeros implantes fueron realizados con un hilo de cobre para estimular el nervio auditivo. Fue en la década de los 60 cuando se empezó a utilizar el implante monocanal. El verdadero avance fue en los años 80, cuando se empieza a utilizar el implante multicanal que en los inicios eran de 8 canales.
Por otra parte, también fue un gran avance la incorporación de los electrodos flexibles que han permitido mejor comprensión en el habla gracias a la informática.
Como futuros avances, la miniaturización de los dispositivos; la incorporación de la inteligencia artificial o todo lo que suponga cirugía mínimamente invasiva, pero principalmente la regeneración ciliar.

Se menciona que sus estudios han demostrado la conexión entre el sistema nervioso autónomo y la génesis del tinnitus. ¿Podría explicar de forma accesible para el público no especializado en qué consiste esta conexión?
L.M.A.: El sistema nervioso autónomo está formado por dos sistemas: el simpático y el parasimpático, el primero estimula y el otro frena. El acúfeno activa este sistema parasimpático que mantiene conexiones con un área del cerebro llamado sistema límbico; en él se incluye dos núcleos denominados tálamo y amígdalas, ambos están relacionados con síntomas neuropsicológicos induciendo a factores de ansiedad que a su vez amplifica el acufeno aumentando el estrés, que puede desencadenar en un estado de hipervigilancia donde el cerebro se enfoca de forma obsesiva en el sonido produciendo una falta de sueño crónico.
¿Qué opinión le merece que le hayan otorgado el prestigioso premio ‘Enrique Salesa’?
L.M.A.: Lo recibo con mucha ilusión, fundamentalmente por la edad que ya represento, dado que no es frecuente que se le den premios a personas de avanzada edad, a pesar de que me considero como ‘eterna juventud’ (risas).
El premio lo entiendo como un reconocimiento a una serie de valores que se pueden cuantificar. Me siento muy orgulloso por recibir el premio de don Enrique Salesa, el motivo es porque yo conocí a este señor que creó la fundación en el año 1974, cuando yo empezaba mi periodo de residencia en Murcia. Lo conocí a través de un curso que se celebró de impedenciometría, cuyo organizador fue el propio señor Salesa, y tuve el honor de conocerlo personalmente, del cual guardo el recuerdo de una excelente persona y un gran ‘personaje’ desde el punto de vista didáctico. Y ahora, cincuenta años después, recibo un premio que lleva su nombre. Lo único que lamento, es que desgraciadamente no me pueda estrechar la mano personalmente◙

