Noticias sobre la gripe: no todo vale por un ‘click’

CANDELA ALTABLE | Como periodista, entiendo la fuerza de un titular con ciertos términos, pero no todo vale

A nadie se le olvida la pandemia de COVID-19 que llegó como un terremoto a nuestras vidas en 2020. La población se hartó de escuchar términos como ‘ola de contagios’, ‘curva de incidencia’, ‘cepa’ o ‘confinamiento’, hasta convertirlos casi en groserías que la gente no quería volver a escuchar. También fuimos testigos de centenares de titulares sensacionalistas que llamaban al caos y a la desinformación, empeorando la situación. No volveré a ser insistente con lo tedioso y complicado que fue luchar contra esos potentísimos altavoces de mentiras durante meses, durante años.

Con el paso de los años se hizo patente el perjuicio que todo esto supuso para la salud física y mental de la población, por no hablar de las vidas perdidas que se podrían haber salvado si la población hubiera tenido información (buena información) a tiempo y disponible. Aún así, no aprendemos. Seguimos utilizando terminología que, sin ser inexacta, se debe usar con responsabilidad debido a la gran magnitud de su significado en el imaginario común. Decir que España está en niveles ‘epidémicos’ de gripe no es mentira (los niveles epidémicos no responden más que a una estadística de incidencia, sin entrar en detalles sobre su gravedad), pero genera un clima de preocupación e incluso de terror en muchos casos que no es correlativo a la realidad si, en el texto de la noticia, continúas diciendo que la variante de la que te haces eco en la noticia no es más grave que cualquier otra anterior. Más transmisible no significa más grave, ni más mortal. Pero, qué raro, este apunte nunca aparece en los titulares.

Como periodista, entiendo la fuerza de un titular con ciertos términos, pero no todo vale. Entiendo (espero ) que muchos compañeros tienen como objetivo que la población conozca la importancia de esta situación y que se conciencien al respecto, pero no creo que sembrar el pánico sea la manera de conseguir que las recomendaciones sanitarias hagan efecto.

Mucho menos creo que aportar datos sin contextualizar y sin explicar sirva para absolutamente nada. Informar de la incidencia, por ejemplo, de la gripe este año sin compararla con años anteriores y sin aportar, a continuación, datos sobre el número de test realizados para su detección, me parece inservible.

Fuimos testigos de centenares de titulares sensacionalistas que llamaban al caos y a la desinformación

¿Queremos dar informaciones útiles y veraces en estas semanas? Recordemos la importancia de proteger a los colectivos vulnerables como las personas mayores, recordemos que las personas jóvenes pueden no sufrir un episodio intenso de enfermedad pero que esto no significa que no puedan transmitirla, recordemos la gran utilidad de las medidas de protección como las vacunas, el lavado de manos y las mascarillas, recordemos que hay que tener prudencia a la hora de acudir a los servicios sanitarios. Y, sobre estos, quedémonos con las imágenes de los centros de salud y los hospitales totalmente colapsados para que, cuando todo pase (que, como siempre, pasará), recordemos la importancia de blindar la sanidad pública, de reforzar las plantillas cuando sabemos que va a hacer falta, de cuidar a quienes cuidan y de no llevar el sistema sanitario a un límite evitable◙

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados