El precio de una sonrisa reluciente

El interés por lucir una dentadura resplandeciente lleva a muchas personas a comprar blanqueadores de bajo coste.

Los blanqueadores dentales funcionan eliminando las manchas en la superficie de los dientes y aclarando el color natural del esmalte. Utilizan principalmente agentes químicos como el peróxido de hidrógeno o el peróxido de carbamida.

El proceso de los agentes blanqueadores es liberar moléculas de oxígeno que penetran en el esmalte dental y descomponen las manchas en partículas más pequeñas. Esto reduce su apariencia y hace que los dientes luzcan más blancos. Además de eliminar manchas superficiales, los blanqueadores también pueden actuar en las capas más profundas del esmalte para lograr un color más claro.

Algunos productos usan calor, luz LED o láser para acelerar la acción de los agentes químicos y mejorar los resultados. Es importante recordar que los blanqueadores son más efectivos en dientes con manchas ocasionadas por alimentos, bebidas como café o té, o tabaco. Sin embargo, no suelen funcionar en manchas causadas por traumatismos, medicamentos o fluorosis.

El odontólogo José Ortín Hernández, de la Clínica Ribera Caridad Alcantarilla,
nos explica los riesgos de gestionar el tratamiento por nuestros propios medios.

¿Es seguro blanquearnos los dientes en casa con los productos existentes para ese fin?

José Ortín Hernández: Si, lo blanqueadores aprobado por la Unión Europea son seguros. Los productos blanqueadores caseros como el peróxido de hidrógeno, están regulados por la Directiva 2011/84/UE del Consejo de la Unión Europea. Donde se establecieron unas concentraciones seguras para su uso doméstico, siendo el máximo, en el caso del peróxido de hidrógeno, de 0,1%.

Siendo los productos de mayor concentración reservados al uso exclusivo por el odontólogo en la clínica dental según la Directiva 2005/36/CE.

¿Son seguros los blanqueadores dentales baratos que encontramos en el mercado?

J.O.H: Sí, siempre que estén homologados, no debería suponer un riesgo para la salud, aunque como cualquier producto químico, podemos presentar reacciones adversas. Es importante consultar antes con especialista.

El problema de los productos baratos y milagrosos es su ineficacia debido a la ausencia de verdaderos blanqueadores. Mucho cuidado con los productos sin un origen claro y un certificado correcto.

¿Qué ingredientes debo evitar en los productos de blanqueamiento más económicos?

J.O.H: Sobre todo, evitar productos con colorantes, si estamos realizando también un tratamiento blanqueador en clínica, pues este le afectará al esmalte y lo único que conseguiremos es manchar los dientes con ese color.

¿Existen alternativas caseras o naturales que sean igual de efectivas y seguras?

J.O.H: Las alternativas y remedios caseros, forman parte del acervo popular, siempre basadas en la experiencia, lógica y cultura de nuestros mayores. Algunos con más acierto que otros, que son más leyenda urbana que saber.

Como es el caso del bicarbonato y el agua oxigenada que, aparte de ser dañinas para la encía, podemos provocarnos quemaduras y son malas para el esmalte el cual podemos desgastar. El esmalte recubre a la dentina del diente, esta es de un tono amarillo. Por lo que, si perdemos parte de la capa esmalte por culpa de estos productos, haremos que la dentina sea más visible, adquiriendo el diente un color más amarillento aparte de problemas de sensibilidad.

¿Cuánto tiempo suelen durar los resultados de los blanqueadores dentales más asequibles?

J.O.H: Al ser tan baja su concentración y tan limitado su efecto, la duración de estos tratamientos es muy corto; si es que llega a ser efectivo.

¿Qué efectos secundarios podría experimentar al usar productos de bajo costo para blanquear los dientes?

J.O.H: Como efectos secundarios, podríamos tener reacciones alérgicas, quemaduras u otros problemas de salud con productos que no hayan sido debidamente regulados o bien etiquetados.

¿Cuál sería su recomendación profesional para cualquier persona que quiera blanquearse los dientes?

J.O.H: Todos somos libres de elegir los productos que queramos para nuestra salud y bienestar. Pero siempre bajo asesoramiento de especialistas, estoy seguro que su dentista de confianza estará encantado de explicarle todas las opciones.

Siempre desconfiar de productos milagrosos, rápidos, baratos y de dudosa procedencia.

Limitar los remedios caseros a aquellos recomendados por su dentista.

Hacer una revisión dental completa antes de empezar para descartar caries u otros problemas de salud que podamos enmascarar con el blanqueado o incluso empeorar.

También hay que tener en cuenta: coronas, carillas, empastes y otras restauraciones previas al blanqueamiento sobre las cuales no tendrá efecto ninguno el blanqueador pudiendo, incluso, estropearlas.

Para un auténtico y duradero resultado de estos productos, sin duda, lo más efectivo es usarlos como refuerzo a los blanqueamientos realizados en clínica y bajo supervisión del odontólogo.

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