Desglosamos las cuestiones controvertidas del nuevo Estatuto que han provocado protestas y paros del sector médico.
El Ministerio de Sanidad ha presentado recientemente un borrador del Estatuto Marco que busca renovar y modernizar las condiciones laborales de los profesionales del Sistema Nacional de Salud (SNS). El documento, que estará en fase de acuerdo con sindicatos y comunidades autónomas hasta el 3 de abril, ha generado tanto alabanzas como controversias.
Las luces
Vigente desde el año 2003, el actual Estatuto Marco ha sido objeto de críticas por su inmovilidad y falta de conciliación con las necesidades actuales del sistema sanitario. El Ministerio de Sanidad, encabezado por la ministra Mónica García, ha respondido a las críticas con una serie de alternativas que buscan mejorar las condiciones laborales y profesionalizar la gestión de los centros sanitarios.
Una propuesta destacable es la disminución de las jornadas de guardia de 24 a 17 horas, decisión que, en general, ha sido bien recibida por los profesionales sanitarios. También, el nuevo Estatuto Marco recoge la posibilidad de realizar concursos de traslados mediante la modalidad de concurso abierto y permanente con periodicidad anual, lo que permitirá una mayor movilidad voluntaria de los profesionales del SNS. Se introduce la figura del directivo profesional, que contará con una formación que le permitirá tener la posibilidad desempeñar puestos directivos dentro del SNS.
El borrador también incluye la consideración de que todo el personal estatutario sea reconocido como autoridad pública, lo que dotará a los profesionales de mayor seguridad contra las agresiones que demasiado a menudo se suceden en sus centros de trabajo. Además, se instaura el derecho a la protección de la intimidad en el uso de dispositivos digitales y a la desconexión digital, pautas ya normalizadas en el sector privado pero que no se contemplaban hasta ahora en el público.
Las sombras

Sin embargo, el borrador no ha sido bien recibido por todo el sector. Algunas comunidades autónomas y sindicatos han expresado su disconformidad con varias de las propuestas, especialmente con la exigencia de exclusividad para los jefes de servicio y otros mandos intermedios. Esta medida impide a estos profesionales ejercer su actividad en consultas privadas, lo que ha generado preocupaciones y disparado las alarmas ante la posible fuga de talentos hacia el sector de la sanidad privada.
En la región de Murcia, el consejero de Salud, Juan José Pedreño, se posicionó el pasado mes de febrero con motivo de la reunión de la Comisión de Recursos Humanos del Ministerio, declarando que “el gobierno regional es partidario de la compatibilidad para los jefes de servicio de la sanidad pública en la privada, porque es otro factor que contribuye a disminuir las listas de espera y no estamos de acuerdo con la incompatibilidad que propone el borrador del Estatuto Marco”. Además, el consejero denuncia que la propuesta del Ministerio “es unilateral, sin haber pedido opinión de los profesionales implicados ni a las comunidades autónomas, que reclamamos consenso y diálogo”.
Pedreño, también subrayó que “hay que valorar los aspectos reales de las necesidades en Sanidad y cómo adaptar el modelo sanitario a los nuevos tiempos, cómo se aborda la cronicidad, las nuevas tecnologías y los movimientos migratorios y, en definitiva, las necesidades reales de la sociedad española”.
En otro escenario del enfrentamiento, las asociaciones de la sanidad pública han defendido la prohibición de ejercer su actividad en consultas privadas como una medida necesaria para evitar superposición de intereses y garantizar un cumplimiento ético de sus funciones. Y, por otro lado, los médicos argumentan que esta medida solo afecta a ellos y que podría provocar una reducción en la oferta de puestos de trabajo.
En resumen, el borrador del Estatuto Marco de la sanidad pública nace con la intención de modernizar y mejorar el sistema sanitario español, pero sin tener demasiado en cuenta las opiniones de los profesionales que forman el sistema sanitario español. Tampoco parece agradar a algunas comunidades autónomas que son, en definitiva, quienes padecen las consecuencias, puesto que tienen asumida la competencia en esta materia. En este contexto, todo apunta a que las negociaciones con sindicatos y comunidades autónomas serán imprescindibles para alcanzar un mínimo consenso si se pretende asegurar que las reformas beneficien a todos los profesionales del SNS.
El estatuto en fechas
El borrador del Estatuto Marco de la Sanidad fue presentado el 12 de febrero de 2025 en una rueda de prensa en el Ministerio de Sanidad en Madrid. La ministra de Sanidad, Mónica García, explicó los principales puntos del borrador, destacando las mejoras propuestas para las condiciones laborales del personal que integra el Sistema Nacional de Salud.
La fase de acuerdo con sindicatos y comunidades autónomas está programada para finalizar en abril de 2025. Según el Secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, la última reunión está prevista para el 3 de abril. Sin embargo, las negociaciones pueden extenderse si se requiere más tiempo para llegar a un consenso.
