El suicidio en mayores es un problema de salud pública de primer orden que se ha mantenido oculto. El Ayuntamiento de Murcia cuenta con programas innovadores y redes de apoyo para sensibilizar y proteger a la población y ha implementado una estrategia integral y comunitaria para la prevención del suicidio, que se enmarca en la ‘I Estrategia de Acción Municipal en Salud Mental 2022-2026’.
Este plan busca abordar de manera inclusiva la salud mental de la población, con especial atención a los grupos más vulnerables, como las personas mayores y en riesgo de exclusión social. Además, destacan las acciones dirigidas a sensibilizar y formar a los profesionales sobre las diferencias culturales en el manejo de la conducta suicida, reconociendo la diversidad cultural de Murcia.
Uno de los principales objetivos es la promoción de la salud mental y la reducción del estigma asociado a los trastornos mentales. Para ello, el municipio ha reforzado la colaboración con entidades locales que trabajan en salud mental, así como con instituciones y asociaciones comunitarias. Esto ha permitido desarrollar una red de apoyo que facilita la intervención temprana, la atención integral y la inclusión de las personas en riesgo.
Altas tasas de suicidio en mayores
En el caso de las personas mayores, las estadísticas muestran que este grupo tiene tasas de suicidio significativamente más altas que otros grupos de edad, debido a factores de riesgo como la soledad, las enfermedades crónicas, la pérdida de seres queridos y la falta de redes de apoyo social.
Para mitigar esto, se están poniendo en marcha programas específicos como el ‘Plan Municipal contra la soledad no deseada’, que fomenta la participación comunitaria y el envejecimiento activo, a través de actividades en centros de mayores, de voluntariado y de promoción de la actividad física social como el programa 4/40.
Seguimiento de cerca
Otro factor importante es la coordinación entre los servicios de salud y los sociales, lo que permite un seguimiento personalizado para prevenir situaciones de vulnerabilidad. A través del servicio de teleasistencia se clasifican a las personas usuarias en diferentes niveles de riesgo, ofreciendo apoyo directo y seguimiento periódico.
Este servicio se complementa con visitas domiciliarias y el acceso a recursos de salud mental cuando se detectan señales de alarma.
Además, el enfoque multiprofesional y transcultural ha sido clave en Murcia para garantizar que los programas de salud mental lleguen a toda la población murciana, independientemente de su origen cultural.
Se han implementado capacitaciones para profesionales de la salud sobre las diferencias en la percepción y manejo del suicidio entre distintas culturas, así como el uso de intérpretes y mediadores culturales. El objetivo es asegurar que las personas reciban una atención adecuada y respetuosa en situaciones de crisis, lo que ha sido particularmente relevante en contextos como el de la llegada de refugiados ucranianos a la Región.
Combatir el estigma asociado
Murcia también ha puesto en marcha campañas de sensibilización para combatir el estigma asociado a los problemas de salud mental. Estas campañas han sido diseñadas de forma inclusiva, considerando la diversidad de la población y utilizando varios idiomas y medios de comunicación para llegar a diferentes grupos
El programa ‘Súmate’, desarrollado con el Teléfono de la Esperanza, dirigido a jóvenes, padres y docentes, ha sido otra pieza clave en la estrategia de prevención del suicidio. Más de 3.000 jóvenes han participado en talleres que promueven el bienestar emocional, con resultados muy positivos.
Además, este programa ha atendido cientos de peticiones de ayuda a través de una línea telefónica de atención psicológica gratuita (900 107 913) y un chat en línea (www.conectate.social/), reforzando la accesibilidad de los servicios de salud mental.
La coordinación entre los diferentes sectores, la formación de profesionales y el impulso de campañas de concienciación están logrando reducir el estigma y mejorar el acceso a servicios de salud mental, con un enfoque especial en la prevención del suicidio entre las personas mayores y vulnerables.
