Acaba de conocerse que a principios del mes de octubre, un hombre con una grave inmunodepresión debida a una enfermedad falleció tras contagiarse del virus shamonda en el sur de Francia. La extrañeza surge del hecho de que este virus, hasta el momento, no se había transmitido a humanos. Se trata del primer caso documentado de contagio en humanos.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) está en contacto con las autoridades francesas, que ya han emitido un comunicado conjunto de los ministerios de Agricultura y Sanidad, para investigar las posibles implicaciones para la salud pública de esta primera infección humana. Del mismo modo, están en curso las investigaciones sobre si el virus causó o contribuyó a la muerte del paciente y cómo se adquirió la infección.
La situación de salud previa del fallecido, que recibía un tratamiento inmunodepresor, apuntan desde el ECDC, lo hacía más susceptible a la infección y a las complicaciones que la población general. En este punto, las autoridades francesas apuntan a que las complicaciones cerebrales que el paciente sufrió al final «están muy probablemente vinculadas» con la infección de este virus.
La infección humana sigue a la primera detección de SHAV en animales de granja europeos en el verano de 2026. En animales, los signos clínicos fueron reportados a partir de junio, y el virus fue identificado a finales de julio. Desde entonces, se ha detectado en animales de granja en Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Liechtenstein, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal, España (Córdoba, Toledo, Ávila, Madrid, Cantabria y Girona) y Suiza, así como en Jersey. SHAV se ha detectado previamente en animales en países fuera de Europa.
El virus SHAV generalmente se propaga entre animales a través de mordeduras de mosquitos infectados (Culicoides),pero las especies específicas de mosquitos involucradas en la transmisión en este caso aún se desconocen. En Europa, los mosquitos mordedores son generalmente más activos desde la primavera hasta el otoño, con patrones estacionales que varían según las especies, la ubicación y el clima.
