Nueva diana terapéutica contra el alzhéimer

Revertir el envejecimiento prematuro de las células que protegen las neuronas podría abrir nuevas posibilidades

Conocer las causas y el funcionamiento del alzhéimer es fundamental para dar con nuevas y eficaces terapias contra la enfermedad. En esta carrera de investigación, el grupo NeuroAD (Neuropatología de la Enfermedad de Alzheimer) del Departamento de Biología Celular, Genética y Fisiología de la Universidad de Málaga, también pertenecientes a IBIMA-Plataforma BIONAND y al CIBERNED, han hecho un hallazgo prometedor. La investigación ha detectado la importancia de los astrocitos y las consecuencias de su senescencia en el desarrollo del alzhéimer.

El trabajo ha sido liderado por la doctora Antonia Gutiérrez, catedrática de Biología Celular e investigadora principal del grupo NeuroAD, junto al doctor Juan Antonio García León, profesor titular de Biología Celular. La primera firmante del trabajo es la doctora Laura Cáceres, y esta investigación ha formado parte de su Tesis Doctoral.

Sobre la investigación, la doctora Antonia Gutierrez explica que “está centrada en el papel de la neuroinflamación (respuesta inmunitaria crónica del sistema nervioso central) que desencadena la respuesta de las células gliales en la enfermedad de Alzheimer. Durante muchos años, la investigación de la enfermedad ha estado centrada en las neuronas, pero a estas le acompañan otras células que se denominan células gliales, de las que hay diversas poblaciones y diversos tipos. Entre ellos, están los astrocitos”.

Laura Trujillo, Juan Antonio García León, Elisabeth Sánchez, Laura Cáceres, Inés Moreno y Antonia Gutiérrez, del equipo de la investigación.

“Queríamos saber -continúa la catedrática- qué pasaba con los astrocitos de pacientes con alzhéimer. Hemos encontrado que estos astrocitos se encuentran en un estado de envejecimiento prematuro, denominado senescencia, donde las células entran en un estado de no proliferación y adquieren un fenotipo proinflamatorio, es decir, dejan de hacer las funciones que hacían como mantener la supervivencia neuronal, cuidar de la sinapsis, etc., y pasan a hacer otras cosas que dañan”.

Una vez descubierto este fenómeno en la glía de los pacientes con alzheimer, “estos astrocitos se convierten en una diana terapéutica en la que podemos intentar inhibir ese fenotipo dañino e inducir de nuevo su función celular”, apunta la doctora.

CÓMO LO HAN HECHO

Para estudiar el alzhéimer, “usamos modelos animales que tienen los genes humanos con las mutaciones de alzhéimer o estudiamos muestras humanas de cerebros post-mortem de los biobancos, pero para poder modelar mejor la enfermedad, en esta investigación hemos generado astrocitos humanos en el laboratorio, a partir de células de pacientes. Las células proceden de biopsias de la piel y, en el laboratorio las podemos reprogramar hacia un estado indiferenciado, en el que pierden su destino a células de la piel. A estas células madre pluripotentes inducidas (iPSCs), les indicamos o las inducimos a que se transformen en células del sistema nervioso’”, explica la responsable de la investigación.

DESARROLLO DE FÁRMACOS

“Estos astrocitos generados en el laboratorio son también una excelente plataforma para testar fármacos de forma más rápida, económica y efectiva”. En este punto, añade la doctora, hay dos opciones: “Puedes atacar a las células senescentes, matándolas con fármacos senolíticos o inhibir su estado proinflamatorio con fármacos senomórficos. Lo que tenemos que hacer es conseguir que se dirijan concretamente a estas células (los astrocitos), porque en el cuerpo y en el cerebro hay otras células que entran en senescencia”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados