“La boca es la puerta de entrada al bienestar general”

El Dr. Pedro Caballero Guerrero, presidente del Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la Región de Murcia, nos muestra cómo la salud general empieza por la boca

EN PROFUNDIDAD

En el marco del Día Mundial de la Salud Bucodental (20 de marzo), nos detenemos a reflexionar sobre una realidad que a menudo pasamos por alto, y es que nuestra boca es el espejo de nuestra salud general. No se trata solo de estética o de una sonrisa brillante, sino de una pieza clave en nuestra nutrición, en nuestra capacidad de comunicación y en la prevención de enfermedades sistémicas que afectan a todo el organismo.

Para ahondar en este escenario, hoy entrevistamos en profundidad al Dr. Pedro Caballero Guerrero, presidente del Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la Región de Murcia. El Dr. Caballero no solo representa a los cientos de profesionales que velan por nuestra salud oral en cada rincón de la Región, sino que se ha convertido en una voz fundamental en la defensa de una odontología ética y de calidad.

Bajo su liderazgo, el Colegio ha reforzado su compromiso con la formación continua, asegurando que los pacientes murcianos reciban tratamientos basados en la evidencia científica y la seguridad sanitaria. En un momento donde la tecnología avanza a pasos agigantados y la oferta clínica es más diversa que nunca, la figura de la institución colegial emerge como el faro que garantiza la protección del paciente.

¿Cuál es el mensaje principal que el Colegio de Dentistas de la Región de Murcia quiere transmitir a los murcianos este 2026, con motivo del Día de la Salud Bucodental?

PEDRO CABALLERO GUERRERO: Este año, nuestro enfoque principal no es solo que se acuda al dentista por la cuestión estética (aunque a todos nos guste lucir una buena sonrisa) o, como es demasiado habitual, cuando se padece algún problema o molestia, sino en la prevención proactiva.

«Queremos que los murcianos entiendan que la salud bucodental no es algo aislado, sino que es la puerta de entrada al bienestar de todo el cuerpo»

Para ello, es fundamental concienciar a la sociedad que hay que hacerse revisiones periódicas de, como mínimo, una vez al año si, evidentemente, no nos notamos nada raro. No esperar a que esa molestia o esa incomodidad se convierta en dolor para acudir al odontólogo.

Con este propósito, también queremos incidir en que las personas acudan a su dentista de confianza, al de toda la vida o al que nos recomiende un familiar o amigo. Huir de campañas de marketing, de descuentos que casi siempre vienen aparejados con procedimientos estándar. No podemos tomar en serio ese tipo de reclamos publicitarios si partimos de la base de que cada paciente, cada boca es distinta y única.

Recordemos siempre que nos veamos tentados a dejarnos llevar por el precio (que a veces aparenta ser más barato, pero en realidad no lo es) que estamos hablando de nuestra salud y sobre ese argumento el precio tiene que ser lo de menos. Debemos buscar eficacia, competencia y confianza.

Como usted ya nos ha adelantado, mucha gente no sabe que una mala salud bucal puede derivar en problemas cardíacos o diabetes. ¿Podría explicarnos este vínculo?

P.C.G: Es en este punto donde muchos pacientes se quedan sorprendidos. En nuestro cuerpo, la boca está conectada directamente con el resto de los órganos a través de la sangre. Cuando una persona tiene una infección en las encías, lo que llamamos periodontitis, no tiene simplemente un problema en los dientes. Lo que tiene es una herida abierta y llena de bacterias. Esas bacterias, junto con la respuesta inflamatoria que genera nuestro propio cuerpo para defenderse, se trasladan al torrente sanguíneo y empiezan a viajar por todo el organismo.

Cuando esas bacterias llegan al corazón, pueden pegarse a las paredes de las arterias, favoreciendo que se estrechen y aumentando el riesgo de que suframos un susto cardiovascular. Es decir, una boca descuidada puede ser el detonante silencioso de un problema de corazón.

Este problema se agrava, por ejemplo, en los fumadores. El tabaco tiene el efecto de no dejar sangrar las encías, y ese sangrado no deja de ser una especie de ‘alarma’ de que algo no va bien. Pero las sustancias que contiene el tabaco, como decía, inhiben esa alarma que nos avisa del problema, y sin embargo el problema está ahí.

Con la diabetes, la relación es casi como un círculo vicioso. Es una relación ‘traicionera’: si no controlas tu salud dental, la infección en tus encías hace que tu cuerpo no responda bien a la insulina, y el azúcar en sangre se dispara. Y a la inversa, si tu azúcar está alto,tus encías sufren más. Al final, los dentistas terminamos siendo, en muchas ocasiones, los primeros en sospechar que un paciente es diabético solo con mirar su boca. Por eso insistimos tanto: cuidar tu sonrisa no es un capricho estético, es una medida de supervivencia para tu corazón y tu metabolismo.

Es importantísimo descubrir estas patologías a tiempo, en sus primeros estadios, de ahí que volvamos a recordar la importancia de las revisiones periódicas.

¿Cómo calificaría la salud oral de la población de la Región? ¿En qué ‘asignatura’ seguimos suspendiendo?

P.C.G: Según las encuestas de salud bucodental, a nivel nacional dado que no hay una específica en la Región, se refleja que uno de cada dos pacientes no acude al dentista con esa regularidad que comentábamos antes. El cincuenta por ciento de la población solo acude cuando padece alguna molestia o siente dolor. Ese porcentaje, consecuencia de una mentalidad equivocada, es algo que hay que mejorar, como sí ocurre en otros países de nuestro entorno.

Pero no todo es malo. Se ha mejorado mucho en los últimos veinte o treinta años; solo hay que ver videos o reportajes de los años 70, por ejemplo, para darse cuenta de la poca importancia que se le daba a la salud bucodental. En eso, sin duda, hemos avanzado y algo ha calado en la población, pero aún estamos lejos de alcanzar el ideal.

Sabemos que la prevención empieza en la infancia. ¿Están funcionando los programas de salud bucodental para los más pequeños, o queda camino por recorrer?

P.C.G: En la Región de Murcia tenemos el ‘Plan de atención dental infantil’ que está funcionando bastante bien; ya se ven lo resultados en la salud bucodental de los niños. Desde el Gobierno Central se anunció un programa que no se termina de concretar, y que estaba enfocado para ampliar más esa cobertura.

Nosotros, desde el Colegio de Dentistas de la Región de Murcia, apostamos porque se avance en la cobertura de etapas más tempranas. Si ahora, en el plan regional, asistimos a los niños de entre 6 y 10 años, pensamos que sería muy conveniente un programa preventivo en edades más tempranas, aunque la dentición sea temporal. La prevención, como es lógico, cuando antes se inicie, mejor, pero nos gustaría a partir de 3 años. Hablamos de que vayamos enseñándoles hábitos, aplicaciones de flúor, o cualquier otra medida que evite la aparición de caries y posibles infecciones.

Así mismo, empezar a observar otros aspectos que hay en la cavidad bucal como pueden ser los frenillos, deglución o fonación, etcétera.

Últimamente se habla mucho de la proliferación de centros ‘low cost’. ¿Qué consejos le daría a un paciente para que sepa distinguir una clínica que cumple con todas las garantías éticas y sanitarias?

P.C.B: Como comentaba antes sobre los propósitos para este año, aunque nosotros venimos diciéndolo desde hace tiempo, desde el Colegio defendemos la odontología de toda la vida, que se basa en la relación de confianza entre tú y tu dentista. Lo deseable es que en una clínica, el doctor que te atiende hoy será el mismo que te vea dentro de cinco años; no es un profesional de paso que cambia cada tres meses según las condiciones laborales. Esa continuidad es la mayor garantía de salud que existe, porque ese dentista conoce tu historial, conoce tu boca y, sobre todo, se hace responsable personal de tu tratamiento.

Desconfiar de los ‘planes de tratamiento’ que parecen sacados de una cadena de montaje donde los fabrican en serie. En determinados establecimientos, a menudo el diagnóstico lo hace un comercial bajo objetivos de ventas, no un clínico bajo criterios médicos. Si entras por una limpieza y sales con un presupuesto de diez implantes sin que te hayan explicado siquiera por qué, sospecha. En la clínica de confianza, la ética prima sobre la facturación; el mejor tratamiento no es el más caro, sino el que conserva tu salud bucodental el mayor tiempo posible a base de trabajo responsable y buenos consejos.

Al final es lo de siempre: ‘lo barato’ en salud, suele salir muy caro. La odontología de calidad requiere tiempo, materiales de mucha calidad y una formación continua que las ofertas agresivas no pueden sostener sin recortar en algún sitio. Mi consejo es claro y es que te asegures que quien te trata es un profesional colegiado, que la clínica tiene un responsable sanitario con nombre propio y que no te traten como un número de expediente, sino como a un paciente que busca cuidar su salud.

La odontología ha cambiado radicalmente en la última década. ¿Cómo está posicionada Murcia en cuanto a digitalización y nuevas tecnologías (escáneres 3D, IA, etc.)?

P.C.G: Es cierto que la odontología esta cambiando mucho y muy rápido: la digitalización, el uso de nuevas tecnologías, etc., que ya están muy implantadas en las clínicas de la Región. Eso, unido a la muy buena formación que tenemos, con los programas de formación continuada y con dos facultades de odontología, la Academia de Ciencias Odontológicas, que es pionera en España y que comenzó su andadura el año pasado. Todo ello hace que pueda afirmar que en la Región de Murcia se recibe la misma calidad de tratamientos que en Madrid, Barcelona, Berlín o Nueva York. Lo afirmo rotundamente, porque es así: disponemos de las mismas tecnologías y los conocimientos que en cualquiera de esos sitios.

«En la Región de Murcia se recibe la misma calidad de tratamientos que en Madrid, Barcelona, Berlín o Nueva York»


La ‘odontofobia’ sigue existiendo. ¿Qué le diría a esa persona que lleva años sin ir a revisión por puro pánico?

P.C.G: Bueno, yo diría que el miedo a ir al médico se da en todas las especialidades (risas). Puede haber molestias, eso es indiscutible, pero también cuando vamos al fisio, a veces nos puede hacer un poco de daño, pero esas molestias van a desaparecer y con ellas la dolencia que nos ha conducido hasta ese especialista. Tanto las técnicas como el instrumental como los fármacos que usamos han mejorado mucho en los últimos años. Se va a padecer más dolor si un problema dental se cronifica por no acudir al dentista. Eso no puede ser una excusa para desatender nuestra salud bucodental.

¿Cree que debería haber más odontólogos en el Servicio Murciano de Salud?

P.C.G: Por supuesto. La odontología es una especialidad médica eminentemente privada. El sistema público debe garantizar la asistencia a todas aquellas personas que no se lo puedan permitir, y para eso hacen falta más profesionales.

También, desde el Colegio, abogamos, como ya sucede en otras comunidades autónomas, por la figura del dentista hospitalario. Es un odontólogo que forma parte de un equipo multidisciplinar (internistas, oncólogos, etc.) y que trabaja de forma trasversal en el hospital. Estamos seguros que el resultado para los flujos de trabajo y los propios pacientes sería muy beneficioso.

PERFIL

Pedro Caballero reconoce como afición principal disfrutar de los placeres de la gastronomía. Cuando le preguntamos por un sueño por realizar, responde categóricamente “disponer de tiempo”. En cuanto a los viajes, le gustaría recorrer todas las islas del mediterráneo.

Su libro favorito es ‘Sappiens, de animales a dioses’, de Yuval Noah Harari, donde se traza una breve historia de la humanidad, desde los primeros humanos que caminaron sobre la Tierra hasta los radicales y a veces devastadores avances delas tres grandes revoluciones que nuestra especie ha protagonizado.

Como canción favorita elige ‘Forever young’, de la banda alemana Alphaville (1984), “por lo que significa, no por la canción en sí”.

Cuando le preguntamos por un lugar de la Región de Murcia donde perderse, elige sin dudarlo el casco viejo de Cehegín◙











Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados