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Este verano Alemania, Bélgica, Países Bajos y más recientemente Austria han sido los cuatro países más afectados por las fuertes lluvias que han desbordado ríos de las zonas. Los datos más preocupantes son los miles de desaparecidos que las riadas han dejado, así como los cientos de muertos registrados.


El pasado 25 de junio entró en vigor la Ley de Eutanasia. Valgan unas sencillas reflexiones para evitar el desasosiego que este hecho haya podido generar en determinados sectores del amplio espectro social.

Ante todo, deberíamos evitar escandalizarnos a priori por una norma legal, que pretende solucionar la dramática situación de quién la sufre de verdad.

Debe saberse que esta ley es despenalizadora y no estimuladora de este tipo de muerte. La obligación del médico es perseguir, en todo momento, el beneficio del paciente.


Me jubilé como médico de atención primaria hace año y medio. En este tiempo se han dado dos circunstancias que me han hecho acomodar mis reflexiones. En primer lugar, asistir a la terrible pandemia por el coronavirus que estamos padeciendo con sus consecuencias, tanto en lo personal como en lo colectivo.


ASOCIDE

Hace cinco años un grupo de personas sordociegas emprendimos el camino de crear una asociación, con tantas ilusiones como iniciativas para alcanzarlas. Fue durante el mes de mayo y después de esa media década, nos hemos parado a reflexionar sobre lo conseguido y lo que nos falta por conseguir, también, mostrarlo a toda la sociedad murciana, de la que queremos formar parte en igualdad de condiciones y por qué no, celebrarlo con nuestros socios, colaboradores, familiares y amigos.


Lazo violeta contra la epilepsia

Muchas son las preguntas acerca de la epilepsia, toda una gran desconocida. El próximo 24 de mayo es el Día Nacional de la Epilepsia, por lo que antes de adentrarnos en este tema vamos a hacer una reflexión: ¿qué es para usted la epilepsia? ¿Epilepsia y crisis epiléptica, son lo mismo? ¿Es una enfermedad neurológica o psiquiátrica? ¿Usted podría padecerla si nunca la ha tenido? ¿Es una enfermedad que aparece en la infancia? ¿Qué hacer ante una persona que presenta una crisis epiléptica?


Medicina es ‘el conjunto de conocimientos y técnicas aplicados a la predicción, prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades humanas y, en su caso, a la rehabilitación de las secuelas que puedan producir’.

 La medicina, por definición, debe basarse en evidencias y en resultados objetivos y precisos que, para su consecución, hayan seguido estrictamente el método científico, desde la observación y los experimentos en diferentes fases preclínicas y clínicas, a la discusión de resultados y a la enumeración de conclusiones válidas.


No hay que ser apocalíptico, pero nadie duda de que la pandemia se ha cebado particularmente en un órgano sensible para la vida y la conciencia: el cerebro. Ese órgano viscoso, misterioso y dotado de plasticidad que supuso muchas horas de trabajo para el insigne Nobel Santiago Ramón y Cajal, ha sido ‘ultrajado’ por un mísero coronavirus que no estaba invitado a nuestra mesa.


“La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente ausencia de enfermedad” según la Organización Mundial de la Salud. Por su parte, el artículo 25.1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) señala que “toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios”.


En las facultades de Medicina estudiábamos las epidemias que había sufrido la humanidad a lo largo de la historia; como algunas eran pandemias (de varios países) y desencadenaban desastres inmensos, lo veíamos como algo del pasado que ahora no podía ocurrir.

 Sin embargo, hace ya más de un año estamos viviendo un periodo que está cambiando a la sociedad y, posiblemente, ya nunca volveremos a la antigua normalidad. Asistimos como protagonistas a una evolución, en forma de adaptación, de la que se ha de extraer lo positivo.


El 14 de marzo de 2020 nuestras vidas sufrieron un parón: se declaraba en España el estado de alarma y nos encerraron en casa por culpa de un patógeno microscópico. Entonces comenzaron doce meses de incertidumbre y se inició la hibernación económica.

Nos dimos cuenta de que no estábamos solos: todo el planeta, la humanidad en su conjunto sucumbió ante un coronavirus que le pusimos un nombre bastante feo, COVID-19, más parecido a una nave espacial.


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