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 La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) insiste en la importancia de instaurar un protocolo común de actuación y prevención en alergias en los colegios para garantizar la seguridad de los alumnos con enfermedades alérgicas, asma o inmunodeficiencias primarias (IDP). Las alergias infantiles aumentan cada año por lo que es preciso proporcionar entornos seguros, sobre todo para los casos más severos, en los que un descuido o accidente pueden resultar mortales.


La doctora María Mínguez, jefa del servicio de pediatría de Quirónsalud Torrevieja advierte del aumento de las consultas por síntomas como malestar general, dolor de cabeza o abdominal, apatía o tristeza que típicamente manifiestan los niños por la ansiedad provocada por la vuelta al cole.

Estos síntomas suelen ser transitorios, y mejoran tras superar el proceso de transición. No obstante, si persisten, la doctora Mínguez recomienda visitar al pediatra para descartar que su causa sea un problema orgánico.


Con motivo del Día Mundial de la Alergia que se celebra el 8 de julio, la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pedíatrica (SEICAP) advierte del aumento del riesgo de reacciones alérgicas en verano debido a los cambios de ambiente, alimentación o de contacto con otras personas. Así, en esta época del año son más habituales los descuidos con la medicación o las ingestas accidentales en el caso de los niños con alergia alimentaria. 


Para el doctor Juan Carlos Ruiz de la Roja, jefe de Urología del Hospital Santa Cristina de Madrid y director del Instituto Urológico Madrileño, las consecuencias de mojar la cama por la noche, la enuresis nocturna, “son terribles, porque son niños que habitualmente se orinan todas las noches.


Aunque el empleo de alzadores homologados es legal a partir de los 4 años, no garantizan una protección suficiente en caso de impacto lateral

Según crecen los hijos, las sillas infantiles se van quedando pequeñas. Es normal. Y deben ser sustituidas por modelos para niños más grandes, correspondientes a los grupos 2 y 3. Sin embargo, dado el espacio que ocupan en los asientos traseros y lo que pesan, no es raro sustituirlas por un alzador, pero se trata de una decisión equivocada e incluso peligrosa para el menor, advierte la Organización de Consumidores y Usuarios.


Los niños de entre 1 y 14 años que pasan más de una hora al día de su tiempo de ocio frente a una pantalla comen más comida basura, como dulces y ‘snacks’, que el resto de menores, según un estudio elaborado por el Grupo de Evaluación de Determinantes de Salud y Políticas Sanitarias de la Universidad Internacional de Cataluña.


Una tesis doctoral realizada en la Universidad de Murcia (UMU) por Marta Hellín Martínez, profesora de educación primaria, ha demostrado que el empleo de música durante los recreos incrementa los niveles de ac - tividad física entre los escolares de entre 9 y 12 años, especialmente entre las niñas.


Los centros educativos son para muchos uno de los lugares donde más contagios se producen desde el inicio de la pandemia. Esta semana se ha publicado un estudio en la revista británica The Lancet que lo desmiente, la investigación asegura que la trasmisión de la Covid 19 entre niños pequeños es “baja” (3,7%), y que “no existe evidencia” de que las guarderías sean “un foco de contagio viral”.


Un total de 141 centros de Educación Infantil, Primaria, Secundaria, Educación Especial y de Personas Adultas de la Región de Murcia se han inscrito este curso en el programa de Educación para la Salud en la Escuela, cuyo objetivo es convertirse en el marco referencial de la educación para la salud en el ámbito docente.


La pandemia, así como los diferentes grados de confinamiento que hemos sufrido durante todo el año, han supuesto un cambio radical en la dinámica de vida de toda la población. En el caso de los niños, según relata Mercedes Sánchez de las Matas, psiquiatra especializada en infantes y adolescentes, ha habido “un aumento tanto de insomnio como de pesadillas. Esto ha aumentado tanto en niños y adolescentes como en adultos, y claramente el desencadenante ha sido el estrés producido por la pandemia”.


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