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Cefaleas: el iceberg que crece y crece

Enero 21, 2021 182Veces visto
Las migrañas pueden causar ansiedad, depresión y están relacionadas con patologías psicosomáticas

Las cefaleas, las migrañas o los dolores de cabeza en general, se consideran la segunda causa de discapacidad a nivel mundial. Se calcula que, al menos una vez al año, un 90% de las personas tienen dolor de cabeza, y que para el 40% de ellas se alterará significativamente su calidad de vida.

Los dolores de cabeza, como síndrome neurológico, son como un iceberg ya que son muy frecuentes, pero solo el 16% de las personas acuden a la consulta de neurología. Y mucho peor, la gente se automedica de manera inapropiada. Esta automedicación crónica empeora la salud y aboca al abuso de analgésicos que conducen a la dependencia y a la adicción.

Las cefaleas provocan importantes limitaciones, tanto a las personas que lo sufren como a la comunidad: reducen las interacciones sociales; alteran la productividad laboral; afectan emocionalmente a quien las padece; y su calidad de vida se deteriora gradualmente, y casi siempre de forma irreversible, ya que no se buscan soluciones adecuadas.

En Europa las cefaleas suponen un gasto directo de 200 billones de euros al año, sin contar los gastos indirectos no solo por el absentismo laboral sino también por el ‘presentismo’, es decir, los días trabajados con dolor de cabeza que no son productivos.

Las mujeres la sufren más

El riesgo de sufrir cefaleas es un 3,25% mayor en mujeres. Las sufren un 43% de mujeres y un 18% de varones, si bien la prevalencia de las migrañas se puede subdividir también en relación a la edad: hasta la pubertad la incidencia de migrañas es escasa y no hay diferencias entre chicas y chicos. Sin embargo, a partir de la pubertad, los cambios hormonales hacen que sea más frecuente en chicas.

 La primera migraña, en el 15 al 20% de las chicas, coincide con la primera regla, aumentando el pico hacia los 35 años de edad (30% de mujeres y 8% de varones). Las cefaleas se incrementan hasta los 50 años, que comienza a descender, si bien a partir de los 65 años hay un ligero aumento.

Los estilos de vida, el estrés y los factores externos pueden aumentar la incidencia de cefaleas en ambos sexos, aunque más pronunciado en mujeres.

La pandemia, como fenómeno global estresante, ha elevado el número de personas que sufren cefaleas y migrañas, sobre todo en individuos más susceptibles.

Más que dolor de cabeza

 Las migrañas pueden acompañarse de auras (más frecuente en mujeres): náuseas, vómitos, sensibilidad dolorosa al tacto, y molestias al contacto con la luz o con sonidos. También causan ansiedad, depresión y se relacionan con enfermedades psicosomáticas.

Ante los dolores de cabeza se ha de evitar la automedicación y se debe acudir al especialista. Es importante no demorar la visita, ya que se ha demostrado que las migrañas alteran la conectividad funcional de áreas cerebrales, sobre todo de las regiones relacionadas con el dolor, que van modificando funciones y alteran la calidad de vida.

 Las cefaleas se manifiestan de forma diferente en cada persona. Por ello, debe seguirse un tratamiento personalizado. Los especialistas podrán aplicar los protocolos más novedosos para conocer el tipo de cefalea que se sufre, identificar la causa y aplicar el tratamiento más conveniente. Asimismo, aconsejará estilos de vida que incluyan alimentos adecuados, ejercicio moderado, relajación mental, higiene del sueño y eludir acontecimientos estresantes.

Por Mª Trinidad Herrero, catedrática de la Universidad de Murcia y presidenta de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Murcia

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